logotipo

img_google
Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
Acerca de
Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
Sindicación
 
No hay mal que por bien no venga

Hay muchos refranes o frases hechas en nuestro idioma que vienen a decir lo mismo. Pero es una tremenda verdad. O al menos yo lo creo así; por mi muy mal que te vaya, siempre hay algo o alguien que te hace sonreír.

Recuerdo el día que llegué a aquel edificio. Ya por fuera me pareció feo. Al entrar, vi aquellas paredes grises y el largísimo pasillo que llevaba a una gran nave donde había cientos de mesas colocadas sin ningún orden. A mí me recordó a una granja de pollos, donde cada uno ocupaba su silla y su mesa. Me presentaron a mis compañeros y me asignaron mi sitio. ¡Qué mala suerte! me tocó la primera mesa al final del largísimo pasillo. Es decir, cada vez que alguien entraba o salía de la gran granja, lo primero o último que veía, era mi cara.

Tuve una de esas sensaciones o premoniciones que me decía "óscar, tú aquí no vas a durar mucho, una semana a lo más". Duré 3 meses y medio, no mucho, pero una vez más me confundí.
Fueron 3 meses en los que lo pasé mal: no llegué a llevarme bien con mis compañeros directos de trabajo, tenía la sensación de que no gustaba a mis jefes, no lograba hacer bien mi trabajo y además, sentía que me explotaban y no podía hacer nada, porque ni siquiera mis compañeros directos estaban dispuestos a tener unas palabras por defender lo que era nuestro: "nuestro tiempo libre".

Pero esto fue lo malo. Lo bueno, fue maravilloso. Encontré y conocí a mi grupo de "chicas Ábaco", "chicas Accenture" o simplemente "mis chicas". Ahí estaban cada mañana, con su sonrisa, sus palabras y sobre todo, su comprensión. Gracias a ellas sentí que no era un bicho raro, que era un tipo normal que deseaba ser feliz y no solo pasar por el aro.

Estaba deseando que llegaran las 11 para disfrutar de mi primer "momento social" del día: el desayuno. Recuerdo mi barrita de pan con aceite y nuestras charlas y risas en aquellas mesas blancas de la cafetería. Las comidas, en la sala minúscula del microondas. Qué maravilloso fue compartir todos aquéllos momentos.

Supongo que tener un "enemigo común" une, y poner en común nuestras quejas y críticas me hacía sentir parte de un grupo.

Muchas gracias chicas, porque en aquellos meses fuisteis lo único por lo que me alegraba ir a trabajar, por lo que aguanté allí ese tiempo y porque cada día era mucho más especial por vuestra presencia.

A mis chicas accenture, con todo mi cariño.

Estas son Nuria, Paloma y Chari
 
Comentario:
Hola Óscar!!

Me ha encantado lo que has escrito. Yo duré mes y medio más que tú por esos lares antes de volver a mi perpetua Bolsa, y para mí es un recuerdo muy bueno, de lo mejor que me ha pasado.

Besitos!
 
Comentario:
Jajaja. Mr Glasses era uno de nuestros jefes. Su mesa estaba detrás de la mía, de forma que a mí me veía de espaldas y a Paloma de frente. El caso, es que se ponía sus gafas dejando que éstas se deslizaran ligeramente por su nariz, tipo abuela cosiendo.

Paloma sentía sus ojos chocados en su frente y yo sufría cómo se clavaban en mi cuello. Qué tío, jajaja, no paraba de controlarnos. A la menor risa de ambos, ya podíamos notar sus mirada atravesándonos.

Por eso fue bautizado: Mr. Glasses (Gafotas habría quedado demasiado directo ;-))
 
Comentario:

Hola Oscarcil.lio:
Me ha encantado lo bien que has descrito esos tres meses allí, yo siento practicamente lo mismo que tu, pero yo además he kedado traumatizada con la mirada de Mr.Glasses, no se si podré superarlo algún día jajajaja, besotes.
No