Experencia Australiana
O no escribo nada o dos cosas seguidas.
¿Os acordáis de "Falcon Crest"? Bueno, a mí creo que fue una serie que marcó mi infancia. Aún recuerdo a Ángela Chanin, a Chulín (que ahora no sé si confundo el nombre del mayordomo chino con el panda del zoo, o es que tienen el mismo nombre), Melissa, Maggie, Lorenzo Lamas (le recuerdo especialmente), Richard y bueno, no sigo.
Pues el otro día, allí que nos fuimos al "Hunter Valley" de visita por las diferentes bodegas de la región. Desde las 10 de la mañana hasta las 4 o así, probé muchos muchos vinos. Vamos, que cuándo queráis os doy una lección de "chiraz", "chandonnay" o "porto", que aunque no sea un experto ni nada cercano, yo me tiro el pisto.

Pero lo mejor, fue el colofón de la visita. Bob, que así se llamaba nuestro guía, un hombre ya entrado en años, pero muy amable o eso me parecía los pocos momentos que lograba entenderle, nos llevo a un pequeño pueblo en el medio de un bosque.
Nuestro pequeño autobús para turistas pasó de repente por un pequeño prado donde habría al menos 200 canguros. Desde que he venido a Australia, este era mi sueño, ver canguros espanzurrados en el campo. El folleto turístico decía que eran "wild kangaroos", que yo traduzco por "canguros salvajes", pero éstos, aunque no tan domésticos como los del zoo, parecían más vacas pastando que salvajes mamíferos australianos.
El caso, es que en un principio, Bob nos dijo que no nos acercáramos muy deprisa para no asustarlos. Pero cuál es mi sorpresa cuando veo que los susodichos canguros, no solo no se asustan, sino que se acercan a nosotros. Bueno bueno, qué momento chicos, no sé cómo describirlo. ¡Me encantó! Aquí os dejo una foto para que veáis a mamá canguro con su cangurito, que en australiano se dice "joey" (que me lo enseñó David, que por cierto, no os he dicho nada, pero más que punto y final, fue un punto y seguido).

Últimamente estoy un poco liado y por eso no escribo muy regularmente.
Un abrazo muy fuerte a todos.
¿Os acordáis de "Falcon Crest"? Bueno, a mí creo que fue una serie que marcó mi infancia. Aún recuerdo a Ángela Chanin, a Chulín (que ahora no sé si confundo el nombre del mayordomo chino con el panda del zoo, o es que tienen el mismo nombre), Melissa, Maggie, Lorenzo Lamas (le recuerdo especialmente), Richard y bueno, no sigo.
Pues el otro día, allí que nos fuimos al "Hunter Valley" de visita por las diferentes bodegas de la región. Desde las 10 de la mañana hasta las 4 o así, probé muchos muchos vinos. Vamos, que cuándo queráis os doy una lección de "chiraz", "chandonnay" o "porto", que aunque no sea un experto ni nada cercano, yo me tiro el pisto.

Pero lo mejor, fue el colofón de la visita. Bob, que así se llamaba nuestro guía, un hombre ya entrado en años, pero muy amable o eso me parecía los pocos momentos que lograba entenderle, nos llevo a un pequeño pueblo en el medio de un bosque.
Nuestro pequeño autobús para turistas pasó de repente por un pequeño prado donde habría al menos 200 canguros. Desde que he venido a Australia, este era mi sueño, ver canguros espanzurrados en el campo. El folleto turístico decía que eran "wild kangaroos", que yo traduzco por "canguros salvajes", pero éstos, aunque no tan domésticos como los del zoo, parecían más vacas pastando que salvajes mamíferos australianos.
El caso, es que en un principio, Bob nos dijo que no nos acercáramos muy deprisa para no asustarlos. Pero cuál es mi sorpresa cuando veo que los susodichos canguros, no solo no se asustan, sino que se acercan a nosotros. Bueno bueno, qué momento chicos, no sé cómo describirlo. ¡Me encantó! Aquí os dejo una foto para que veáis a mamá canguro con su cangurito, que en australiano se dice "joey" (que me lo enseñó David, que por cierto, no os he dicho nada, pero más que punto y final, fue un punto y seguido).

Últimamente estoy un poco liado y por eso no escribo muy regularmente.
Un abrazo muy fuerte a todos.





