¡¡¡Vamos de paseo pi pi pi, en un metro lleno pi pi pi!!!
Madrid, Príncipe Pío, 8.40 de la mañana. Andén de la línea 6 dirección Moncloa.
Al menos 7 minutos esperando al metro. El andén hasta la bandera. Llega el metro y nos espachurramos unos contra otros para formar un puzzle de personas y conseguir que las puertas cierren. El calor del vagón, unido al calor de estos días, hace que el ambiente sea irrespirable. Una mujer se abanica, y yo me pongo detrás de ella para robar el poco aire que se le escapa. Por fin llego a Moncloa (menos mal que son solo dos paradas).
Y me siento estafado. Soy de los ingenuos que usa el transporte público, no sólo por economía sino por convencimiento. Porque creo en otro tipo de ciudades más habitables para todos. Y además, soy de los que me creo que "metro de Madrid vuela" y que nuestra red de transportes es maravillosa porque lo dicen los periodicos una y otra vez. Joder, esta mañana, he salido de mi "vuelo" por metro de Madrid con una sensación de engaño.
Sé que Esperanza no va a leer mi blog, ni Gallardón, pero dejen de mentir, metro de madrid no pasa cada 3 minutos y mi ideal de viaje no es empujar cada mañana para poder entrar en un vagón.

Comentario:
El transporte público es como el galgo Lucas, q se pone a mear cuando sale la liebre..., tú ten prisa y ya verás como llega tarde...





