No soy zurdo
No soy zurdo porque "no tengo mano izquierda".
¿Por qué me cuesta decir que no? Y cuando quiera decirlo, ¿por qué tengo que ser tan tajante?
Hoy he dicho que "no", pero como un guerrero troyano defiendo mis murallas. Al menos he dicho lo que quería, pero enseguida me he echado atrás. Vamos, que con personas como yo, Troya habría caído en un día.





