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Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
Acerca de
Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
Sindicación
 
Hej!!
"Hej" no es más que hola en sueco. A pesar de esa jota, se pronuncia "jei", con una jota suave al estilo latino americano.

Este fin de semana vuelvo a Lund, a Suecia, a aquel lugar donde terminé mi carrera, al que le guardo un cariño, quizás desmesurado, pero justificado.

Fue la primera vez que me enfrentaba al mundo por mí mismo, sin padres, sin amigos, en un lugar que ya conocía de una visita previa, pero que al fin y al cabo era desconocido.

Recuerdo mis primeras sensaciones.
Mi obsesión principal era saber si alguien iba a venir a recogerme a la estación de tren o por el contrario tendría que buscar el lugar donde me daban las llaves de mi casa por mí mismo. Ahora lo recuerdo y me rio, porque no hay ni 500 metros entre la estación y la oficina de alojamiento de la universidad.
El caso es que allí me planté, y en cuanto puse un pie en el andén oí un grito que decía : International students!!!! Allá que fui!!!

Cuando me hubieron dejado en mi habitación, lo primero que hice fue llamar a mis padres y decirles que estaba bien, muy contento y feliz. En ese momento era mentira, pero no quería preocuparles. Estaba un poco perdido. Recuerdo que recibí un par de mensajes al móvil que me hicieron echar ya un poco de menos Madrid.
La primera noche fue bien, pero al despertar, me senté en la cama y me pregunté a mí mismo por qué había decidido irme tan lejos a terminar la carrera, por qué no quedarme en mi casa, en mi ciudad. ¡Quién te manda Óscar meterte en complicaciones!

Salí a la calle en busca de la parada de autobús. Iba a mi primera lección de sueco. Mi congoja y mi aislamiento duró poco. Una chica me observó desde la parada y me preguntó "Are you Italian??" Esa frase marcó el comienzo de mis relaciones sociales, el principio de las amistades que se convertirían en compañeros de viaje, de vida.

Me aventuré en el juego de "redecorar mi vida", como dice la frase de Ikea. Y me doy cuenta, de que cuando llegué me dije a mí mismo que podría ser la persona que yo quisiera, aquélla que siempre había deseado y nunca había sido. El tiempo no me dió la razón. Uno es uno en Kampala o en Vallecas. Sí que cambias y maduras, pero ahí está tu esencia, eso que has mamado desde que eres chiquito.

Los seis meses se pasaron volando entre fiestas, excursiones, cenas, comidas, visitas al supermercado, cervezas, proyecto de fin de carrera (que también trabajé allí, ¿eh?), etc.

Supongo que la lejanía de lo tuyo y de los tuyos, te hace aferrarte con más fuerza a lo que tienes a tu alcance. Además, el saber que hay una fecha de fin, también moldea tu comportamiento para que aproveches al máximo cada momento. Creo que por eso, todo lo sentía multiplicado por 3 o 4. Por eso Maura se convirtió en un pilar de mi vida, Luca en mi confidente, Nick en el novio ideal, Nico en mi mano derecha, Afke en mi amiga del alma, y así, hasta una lista de unos cuantos más ...

Ya os contaré cómo es la vuelta. Hoy, por el momento, vuelvo a estar nervioso. Lo bueno, es que ya sé que esta vez, alguien me viene a buscar a la estación.

Nick y yo


Biblioteca Central de Lund


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