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Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
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Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
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8.08 de la mañana
Esta mañana me he desperezado rápidamente. Me había duchado la noche anterior y dejado preparado mi uniforme de trabajo para hoy. Así que simplemente un poco de desodorante, un vaso con cacao, he matado a dos cucarachas en el baño como viene siendo ya costumbre y he salido hacia la estación de autobuses.

Descubrí la semana pasada que hay un autobús directo: Moncloa-Universidad Carlos III sin paradas. Todo un lujo. Ahora bien, solo hay uno a las 8.08 horas de la mañana, por lo que hay que aplicarse para no perderlo.

Según entro en la estación de autobuses me dirijo hacia la cola pasando por delante de un grupo de adolescentes que debían de ir a la sierra a hacer "snow-board".
Y cuando ya he llegado casi a la fila de mi autobús me viene a mi cabeza la imagen de dos de estos adolescentes fumando.

Miro a mi alrededor y veo en cada columna de la estación, que no son dos ni tres, sino 40, 40 preciosos carteles en rojo con 40 cigarros tachados.
Traducido a palabras: PROHIBIDO FUMAR.
Además, tenemos un ley, buena ley a mi juicio, que prohíbe fumar en edificios públicos. Bastante humo producen los autobuses como para encima soportar el humo del tabaco.

Y hay dos cosas que no soporto (y no son la M-30 y la M-40 (las dos autopistas más congestionadas de Madrid), como decía la tía de una amiga mía):

1. las cucarachas de mi casa a las que intento diezmar con lejía, productos milagrosos que te prometen que van a desaparecer por un año o la tradicional zapatilla o alpargata que es lo que más a mano tengo para matarlas cuando me dejo llevar por la ira.

2. que no se cumplan las normas en general, y más las que considero justas.

Así que con esa subida de mal humor que me pone los carrillos rojos y que hace que no me controle mucho he dirigido mis pasos hacia los adolescentes A y B:

Óscar: "Perdona, no se puede fumar".
Adolescente A - cara de la más absoluta sorpresa y niño bueno - "¡Ah, ah! No lo sabía"
Óscar - cara de mala leche: "Pues tenemos una ley que lo prohíbe y además - señalo con mi dedo a las 40 columnas - fíjate en todos los carteles"
Adolescente A - "Vale perdona".
Y me tira el cigarro en el suelo. ¡¡Lo que me faltaba!!
Ya no he querido seguir la discusión. Creo que no hay ninguna ley que dice que tiremos los desperdicios a las papeleras, pero de verdad, existe el sentido común que en mi opinión es más poderoso que todo eso.

Al menos, con la sensación de haber hecho lo que debía, cuál superhéroe que se quita el traje de faena después de una proeza, me he subido a mi autobús y me he venido al trabajo.

Y siempre recordaré la frase que una compañera de piso, Montaña (tan "hippy", colorida y encantadora ella como su nombre), me hizo a colación de estas cosas:
"LA LEY ES LA LEY, Y ESTÁ PARA CUMPLIRLA".


Un beso.

 
Comentario:
No te estreeeeeses
 
Comentario:
ah por cierto me gusta el nuevo look del blog!.
 
Comentario:
jo oscar que fiscalito que eres!!! pero hiciste 100% lo correcto, yo odio la gente que se quiere pasar de lista y no cumple las reglas. Y los fumadores son los primeros abusadorcitos!!! Como quisiera tener el valor de hacer lo que hiciste!!
un beso!
t.
No