Quien tiene un compañero de despacho, tiene un tesoro
Si en la famosa cita de "quien tiene un amigo, tiene un tesoro", permuto el término "amigo", por "compañero de despacho", la frase cobra dimensiones mayores en mi mente.
Quién comparte cada día habitación e impresora conmigo llegó hace ya 3 años de La Habana con rumbo a Colmenarejo.
Su nombe, Luis, de apellido, Martí. Martí como "el Libertador" de Cuba, frase que he oído muchas veces, tantas como al tercer componente del despacho, Silvio Rodríguez. Realmente exagero y no escuchamos tanto a Silvio, pero yo me quejo una y otra vez por no poner a Madonna (ya sabéis cúan simple soy yo para la música).
Su aire calmado y tranquilo contrasta y calma mi nerviosismo perpetuo.
Humor afinado, siempre es capaz de hacerme reír.
Imputual, me provoca pequeños enfados.
Compañero de carreras, aunque aquí es él quien se queja de mi faceta competitiva que hace que en más de una ocasión le haya dejado atrás en competiciones :-).
Amante de la cerveza; mira, aquí somos iguales.
Y una gran personita, que me ha demostrado en muchas ocasiones que está a mi lado no solo físicamente en la mesa de mi derecha.
Y gracias a él y a mi también compañera Nayat he aprendido a ver y sentir Cuba sin haber estado nunca allí. Y lo que es más increíble, a tener un sentimiento de cariño hacia aquellas tierras y sus gentes.
Lo que más me sorprendió de ambos desde el primer momento, fue su bondad y su capacidad de compartir. Supongo que si algo bueno tuvo el nacer en una sociedad comunista fue precisamente el haber desarrollado estas dos cualidades. Vete tú a saber, quizás esto son elucubraciones mías y el comunismo no ha tenido nada que ver.
Pues aquí una sesión de fotillos en el despacho. No lo pasamos nada mal. Echad un ojo.
Luis y yo frente a la computadora de Luis:

En tono sepia, dando más seriedad y paso en el tiempo a nuestros rostros y amistad.

Serie de ... bueno, mirad las fotos:




Nayat, se une a la fiesta:

Mis dos chicos cubanos y yo:

Un besazo a todos.
Quién comparte cada día habitación e impresora conmigo llegó hace ya 3 años de La Habana con rumbo a Colmenarejo.
Su nombe, Luis, de apellido, Martí. Martí como "el Libertador" de Cuba, frase que he oído muchas veces, tantas como al tercer componente del despacho, Silvio Rodríguez. Realmente exagero y no escuchamos tanto a Silvio, pero yo me quejo una y otra vez por no poner a Madonna (ya sabéis cúan simple soy yo para la música).
Su aire calmado y tranquilo contrasta y calma mi nerviosismo perpetuo.
Humor afinado, siempre es capaz de hacerme reír.
Imputual, me provoca pequeños enfados.
Compañero de carreras, aunque aquí es él quien se queja de mi faceta competitiva que hace que en más de una ocasión le haya dejado atrás en competiciones :-).
Amante de la cerveza; mira, aquí somos iguales.
Y una gran personita, que me ha demostrado en muchas ocasiones que está a mi lado no solo físicamente en la mesa de mi derecha.
Y gracias a él y a mi también compañera Nayat he aprendido a ver y sentir Cuba sin haber estado nunca allí. Y lo que es más increíble, a tener un sentimiento de cariño hacia aquellas tierras y sus gentes.
Lo que más me sorprendió de ambos desde el primer momento, fue su bondad y su capacidad de compartir. Supongo que si algo bueno tuvo el nacer en una sociedad comunista fue precisamente el haber desarrollado estas dos cualidades. Vete tú a saber, quizás esto son elucubraciones mías y el comunismo no ha tenido nada que ver.
Pues aquí una sesión de fotillos en el despacho. No lo pasamos nada mal. Echad un ojo.
Luis y yo frente a la computadora de Luis:

En tono sepia, dando más seriedad y paso en el tiempo a nuestros rostros y amistad.

Serie de ... bueno, mirad las fotos:




Nayat, se une a la fiesta:

Mis dos chicos cubanos y yo:

Un besazo a todos.
8.08 de la mañana
Esta mañana me he desperezado rápidamente. Me había duchado la noche anterior y dejado preparado mi uniforme de trabajo para hoy. Así que simplemente un poco de desodorante, un vaso con cacao, he matado a dos cucarachas en el baño como viene siendo ya costumbre y he salido hacia la estación de autobuses.
Descubrí la semana pasada que hay un autobús directo: Moncloa-Universidad Carlos III sin paradas. Todo un lujo. Ahora bien, solo hay uno a las 8.08 horas de la mañana, por lo que hay que aplicarse para no perderlo.
Según entro en la estación de autobuses me dirijo hacia la cola pasando por delante de un grupo de adolescentes que debían de ir a la sierra a hacer "snow-board".
Y cuando ya he llegado casi a la fila de mi autobús me viene a mi cabeza la imagen de dos de estos adolescentes fumando.
Miro a mi alrededor y veo en cada columna de la estación, que no son dos ni tres, sino 40, 40 preciosos carteles en rojo con 40 cigarros tachados.
Traducido a palabras: PROHIBIDO FUMAR.
Además, tenemos un ley, buena ley a mi juicio, que prohíbe fumar en edificios públicos. Bastante humo producen los autobuses como para encima soportar el humo del tabaco.
Y hay dos cosas que no soporto (y no son la M-30 y la M-40 (las dos autopistas más congestionadas de Madrid), como decía la tía de una amiga mía):
1. las cucarachas de mi casa a las que intento diezmar con lejía, productos milagrosos que te prometen que van a desaparecer por un año o la tradicional zapatilla o alpargata que es lo que más a mano tengo para matarlas cuando me dejo llevar por la ira.
2. que no se cumplan las normas en general, y más las que considero justas.
Así que con esa subida de mal humor que me pone los carrillos rojos y que hace que no me controle mucho he dirigido mis pasos hacia los adolescentes A y B:
Óscar: "Perdona, no se puede fumar".
Adolescente A - cara de la más absoluta sorpresa y niño bueno - "¡Ah, ah! No lo sabía"
Óscar - cara de mala leche: "Pues tenemos una ley que lo prohíbe y además - señalo con mi dedo a las 40 columnas - fíjate en todos los carteles"
Adolescente A - "Vale perdona".
Y me tira el cigarro en el suelo. ¡¡Lo que me faltaba!!
Ya no he querido seguir la discusión. Creo que no hay ninguna ley que dice que tiremos los desperdicios a las papeleras, pero de verdad, existe el sentido común que en mi opinión es más poderoso que todo eso.
Al menos, con la sensación de haber hecho lo que debía, cuál superhéroe que se quita el traje de faena después de una proeza, me he subido a mi autobús y me he venido al trabajo.
Y siempre recordaré la frase que una compañera de piso, Montaña (tan "hippy", colorida y encantadora ella como su nombre), me hizo a colación de estas cosas:
"LA LEY ES LA LEY, Y ESTÁ PARA CUMPLIRLA".
Un beso.
Descubrí la semana pasada que hay un autobús directo: Moncloa-Universidad Carlos III sin paradas. Todo un lujo. Ahora bien, solo hay uno a las 8.08 horas de la mañana, por lo que hay que aplicarse para no perderlo.
Según entro en la estación de autobuses me dirijo hacia la cola pasando por delante de un grupo de adolescentes que debían de ir a la sierra a hacer "snow-board".
Y cuando ya he llegado casi a la fila de mi autobús me viene a mi cabeza la imagen de dos de estos adolescentes fumando.
Miro a mi alrededor y veo en cada columna de la estación, que no son dos ni tres, sino 40, 40 preciosos carteles en rojo con 40 cigarros tachados.
Traducido a palabras: PROHIBIDO FUMAR.
Además, tenemos un ley, buena ley a mi juicio, que prohíbe fumar en edificios públicos. Bastante humo producen los autobuses como para encima soportar el humo del tabaco.
Y hay dos cosas que no soporto (y no son la M-30 y la M-40 (las dos autopistas más congestionadas de Madrid), como decía la tía de una amiga mía):
1. las cucarachas de mi casa a las que intento diezmar con lejía, productos milagrosos que te prometen que van a desaparecer por un año o la tradicional zapatilla o alpargata que es lo que más a mano tengo para matarlas cuando me dejo llevar por la ira.
2. que no se cumplan las normas en general, y más las que considero justas.
Así que con esa subida de mal humor que me pone los carrillos rojos y que hace que no me controle mucho he dirigido mis pasos hacia los adolescentes A y B:
Óscar: "Perdona, no se puede fumar".
Adolescente A - cara de la más absoluta sorpresa y niño bueno - "¡Ah, ah! No lo sabía"
Óscar - cara de mala leche: "Pues tenemos una ley que lo prohíbe y además - señalo con mi dedo a las 40 columnas - fíjate en todos los carteles"
Adolescente A - "Vale perdona".
Y me tira el cigarro en el suelo. ¡¡Lo que me faltaba!!
Ya no he querido seguir la discusión. Creo que no hay ninguna ley que dice que tiremos los desperdicios a las papeleras, pero de verdad, existe el sentido común que en mi opinión es más poderoso que todo eso.
Al menos, con la sensación de haber hecho lo que debía, cuál superhéroe que se quita el traje de faena después de una proeza, me he subido a mi autobús y me he venido al trabajo.
Y siempre recordaré la frase que una compañera de piso, Montaña (tan "hippy", colorida y encantadora ella como su nombre), me hizo a colación de estas cosas:
"LA LEY ES LA LEY, Y ESTÁ PARA CUMPLIRLA".
Un beso.
Un beso
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... yo no sé
qué te diera por un beso.
Gustavo Adolfo Bécquer
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... yo no sé
qué te diera por un beso.
Gustavo Adolfo Bécquer
Y ya llegó
Hay momentos que crees que nunca van a llegar o que los ves lejos en el futuro.
Me pasó cuando era de los pequeños en el cole y veía a los "mayores" como seres superiores, maduros, admirables e intocables. Y de repente me pongo a pensar y resulta que no solo soy ya "mayor", si no que tengo casi 30 años y el cole me queda de lo más lejano.
Me ha ocurrido con las estancias en el extranjero. Me inflo la cabeza a preguntas: "¿Cómo será aquéllo?", "¿Seré capaz de desenvolverme en el trabajo allí?", "¿Conoceré gente para contarles mis penas y compartir mis alegrías?" y mucho mucho antes de darme cuenta, estoy de vuelta en Aluche tomando un café con mis amigos de toda la vida.
Y lo mismo me ha ocurrido con la tesis. Hace casi ya cuatro años que dejé el trabajo por esta aventura de volver a la universidad y hacer el doctorado. Yo nunca había pensado en ser doctor, la verdad, pero me gustó la oferta y acepté.
Y hoy, me llama mi compañera por teléfono para que miré la bandeja de entrada de mi correo electrónico. Allí había un correo cuyo título era: "Prelectura de tesis de Óscar Pérez Concha", el mismo que viste y calza y os lo está contando ahora.
Pues bien, el viernes tengo esa prelectura con 3 de los 5 componentes del jurado de la lectura final que será allá por mayo.
Y de nuevo, me he puesto a pensar que el tiempo pasa y no solo pasa, sino que vuela (como metro de Madrid, o mejor dicho, como la publicidad de metro de Madrid).
Pero esa sensación de haber hecho algo útil y de llegar a la meta es muy satisfactoria. Y aquí estoy, con una sonrisa de oreja a oreja y con algunos nervios.
Y aquí os pongo una foto de Cristinetta y yo. Los dos estamos a punto de terminar el doctorado y los dos compartimos estos pasados meses en Buffalo.
Muchos ánimos a Cris y suerte a todos para vuestros respectivos proyectos, sean cuales sean.

Me pasó cuando era de los pequeños en el cole y veía a los "mayores" como seres superiores, maduros, admirables e intocables. Y de repente me pongo a pensar y resulta que no solo soy ya "mayor", si no que tengo casi 30 años y el cole me queda de lo más lejano.
Me ha ocurrido con las estancias en el extranjero. Me inflo la cabeza a preguntas: "¿Cómo será aquéllo?", "¿Seré capaz de desenvolverme en el trabajo allí?", "¿Conoceré gente para contarles mis penas y compartir mis alegrías?" y mucho mucho antes de darme cuenta, estoy de vuelta en Aluche tomando un café con mis amigos de toda la vida.
Y lo mismo me ha ocurrido con la tesis. Hace casi ya cuatro años que dejé el trabajo por esta aventura de volver a la universidad y hacer el doctorado. Yo nunca había pensado en ser doctor, la verdad, pero me gustó la oferta y acepté.
Y hoy, me llama mi compañera por teléfono para que miré la bandeja de entrada de mi correo electrónico. Allí había un correo cuyo título era: "Prelectura de tesis de Óscar Pérez Concha", el mismo que viste y calza y os lo está contando ahora.
Pues bien, el viernes tengo esa prelectura con 3 de los 5 componentes del jurado de la lectura final que será allá por mayo.
Y de nuevo, me he puesto a pensar que el tiempo pasa y no solo pasa, sino que vuela (como metro de Madrid, o mejor dicho, como la publicidad de metro de Madrid).
Pero esa sensación de haber hecho algo útil y de llegar a la meta es muy satisfactoria. Y aquí estoy, con una sonrisa de oreja a oreja y con algunos nervios.
Y aquí os pongo una foto de Cristinetta y yo. Los dos estamos a punto de terminar el doctorado y los dos compartimos estos pasados meses en Buffalo.
Muchos ánimos a Cris y suerte a todos para vuestros respectivos proyectos, sean cuales sean.

Refranero Popular
Hoy me ha dado por pensar lo sabio qué es el refranero popular. Mi hermano es un gran refranero, y en cada conversación suele aparecer más de uno. Así, de los que me acuerdo ahora.
"Dime con quién andas y te diré quién eres": se conoce mucho a una persona a través de las personas que están alrededor.
"Manos que no dais, ¡qué esperáis!": el preferido de mi madre y creo que el mío. Es cierto como la vida misma. Hay que "sembrar para recoger" y hay que dar, muchas veces, sin esperar nada a cambio. La vida me ha demostrado que tarde o temprano recibes tu recompensa.
"A quién madruga, Dios le ayuda": este no me convence en absoluto. Si madrugo mucho me siento fatal (dolor de estómaga y una sensación de querer ir al baño que me dura gran parte del día). Yo lo modificaría un poco "a quién madruga relativamente, dios le ayuda".
"Quién a buen árbol se arrima, buena sombre le cobija": típica definición de "enchufismo" profesional. A mí se me da muy mal hacer la pelota. Por muy importante que sea alguien o me convenga llevarme bien con él o ella, si no me cae bien, no hay nada que hacer.
"Más vale pájaro en mano que ciento volando": tampoco se me aplica. Tengo la cabeza llena de pájaros y todos aleteando y aleteando. Se me resiste cazar aves.
"De perdidos al río" (se ha puesto de moda la versión Spanglish: "From lost to the river"): uy uy uy!! este me encanta. Ya puestos, qué más da si la comida en el típico sitio turístico cuesta 10 euros o 20. Conclusión, te timan.
"Las gracias para los muertos": nunca lo he entendido y me lo han explicado 5 elevado a 20 veces. Ahh, me acabo de acordar. Creo que significa que cuando uno hace algo, lo hace sin esperar nada a cambio, ni siquiera las gracias. ¿Y por qué los muertos entonces si necesitan las gracias? Vaya, sigo sin entenderlo.
"Perro ladrador, poco mordedor": Pues eso, mucho mucho carácter, mucho enfadarse y ponerse de mal humor, para luego acabar siendo un buenazo. Yo ladro mucho. Lo de buenazo, no estoy convencido que tanto.
"Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos": traducido a día de hoy: "no me hagas una mala jugada, que seguro en el futuro te la puedo devolver". Pero el refrán es mucho más fino.
Arriero, segun la RAE, es la persona que trabaja con bestias de carga.
"Siempre hay un roto para un decosío": este quizás es el más bonito. No importa lo raro que seas, lo mal que vistas, lo feo que eres, ... casi seguro que le gustas a alguien en este mundo. Ahora, encontrar a tu "roto" no siempre es fácil.
"Dios los cría y ellos se juntan": por este refrán es por lo que tíos buenos siempre están juntos en el bar.
Y por último, mi preferido:
"O follamos todos o la puta al río": este es "typical Spanish". Si en grupo de personas no todas pueden conseguir algo, ese algo no es para nadie. Pues mira, hay veces que sí y hay veces que no. Siempre está el típico día que sales con los amigos y a uno no le apetece hacer algo, y claro, pues el resto modifican los planes para que ese uno no se sienta mal. Lo malo es que ese uno siempre sea el mismo, es decir, lo que vulgarmente conocemos por "tocapelotas".
Un beso para todos. óscar.
"Dime con quién andas y te diré quién eres": se conoce mucho a una persona a través de las personas que están alrededor.
"Manos que no dais, ¡qué esperáis!": el preferido de mi madre y creo que el mío. Es cierto como la vida misma. Hay que "sembrar para recoger" y hay que dar, muchas veces, sin esperar nada a cambio. La vida me ha demostrado que tarde o temprano recibes tu recompensa.
"A quién madruga, Dios le ayuda": este no me convence en absoluto. Si madrugo mucho me siento fatal (dolor de estómaga y una sensación de querer ir al baño que me dura gran parte del día). Yo lo modificaría un poco "a quién madruga relativamente, dios le ayuda".
"Quién a buen árbol se arrima, buena sombre le cobija": típica definición de "enchufismo" profesional. A mí se me da muy mal hacer la pelota. Por muy importante que sea alguien o me convenga llevarme bien con él o ella, si no me cae bien, no hay nada que hacer.
"Más vale pájaro en mano que ciento volando": tampoco se me aplica. Tengo la cabeza llena de pájaros y todos aleteando y aleteando. Se me resiste cazar aves.
"De perdidos al río" (se ha puesto de moda la versión Spanglish: "From lost to the river"): uy uy uy!! este me encanta. Ya puestos, qué más da si la comida en el típico sitio turístico cuesta 10 euros o 20. Conclusión, te timan.
"Las gracias para los muertos": nunca lo he entendido y me lo han explicado 5 elevado a 20 veces. Ahh, me acabo de acordar. Creo que significa que cuando uno hace algo, lo hace sin esperar nada a cambio, ni siquiera las gracias. ¿Y por qué los muertos entonces si necesitan las gracias? Vaya, sigo sin entenderlo.
"Perro ladrador, poco mordedor": Pues eso, mucho mucho carácter, mucho enfadarse y ponerse de mal humor, para luego acabar siendo un buenazo. Yo ladro mucho. Lo de buenazo, no estoy convencido que tanto.
"Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos": traducido a día de hoy: "no me hagas una mala jugada, que seguro en el futuro te la puedo devolver". Pero el refrán es mucho más fino.
Arriero, segun la RAE, es la persona que trabaja con bestias de carga.
"Siempre hay un roto para un decosío": este quizás es el más bonito. No importa lo raro que seas, lo mal que vistas, lo feo que eres, ... casi seguro que le gustas a alguien en este mundo. Ahora, encontrar a tu "roto" no siempre es fácil.
"Dios los cría y ellos se juntan": por este refrán es por lo que tíos buenos siempre están juntos en el bar.
Y por último, mi preferido:
"O follamos todos o la puta al río": este es "typical Spanish". Si en grupo de personas no todas pueden conseguir algo, ese algo no es para nadie. Pues mira, hay veces que sí y hay veces que no. Siempre está el típico día que sales con los amigos y a uno no le apetece hacer algo, y claro, pues el resto modifican los planes para que ese uno no se sienta mal. Lo malo es que ese uno siempre sea el mismo, es decir, lo que vulgarmente conocemos por "tocapelotas".
Un beso para todos. óscar.
¡Estamos de cumpleaños!
Pues parece mentira, pero este humilde diario, cuenta opiniones o ensalzador de mi ego, cumple mañana día 19 dos años.
Y me siento orgulloso. Primero, por ser capaz de transmitir y de llegar a algunos de vosotros. La verdad que esta faceta escritora no la tenía desarrollada en absoluto y he de reconocer que me gusta. A veces leo cosas que he escrito y me sorprendo. Como también me sorprendo cuando alguien me dice que le gusta lo que escribo. Por cierto, si lo sentís así, me encanta que lo digáis.
Y también me encanta el haber creado una pequeña comunidad que estamos en contacto a través de esta página: a Teresita desde Italia, a mis amigos de teleco desde sus puestos de teleco, a Ana y Nacho, a Igor y a Víctor (que me sorprendió agradablemente mucho que los dos estuvieran ahí), a Raúl (que fue mi quién me motivó a esto), a mis compañeros de la universidad (Anita, Luis, César, Ramón), a Joaquín, a Fabián desde EEUU, a Amanda también desde EEUU, a Moni desde Palma, a "la Vane" desde Barcelona y a todos los que se me olvidarán, seguro.
Soy como Pedro Álmodovar agradeciendo el óscar, pero en este caso me lo he otorgado yo a mi mismo jajaja.
Bueno, que a todos os quería mandar un abrazo, porque es mucho más agradable cuando lo que piensas o lo que dices le gusta a alguien.
Y aquí pongo una foto de la San Silvestre de esta año (que no tiene nada que ver con lo que cuento, pero que me apetece ponerla). Para los que no son de Madrid, la San Silvestre es una carrera supertípica que se celebra el 31 de diciembre cada año. Son 10km y recorre las principales calles del centro de Madrid con sus alumbrados navideños y música.
Este año hemos sido 25 000 personas, más toda la gente que animaba desde las aceras.

Un besote. óscar.
Y me siento orgulloso. Primero, por ser capaz de transmitir y de llegar a algunos de vosotros. La verdad que esta faceta escritora no la tenía desarrollada en absoluto y he de reconocer que me gusta. A veces leo cosas que he escrito y me sorprendo. Como también me sorprendo cuando alguien me dice que le gusta lo que escribo. Por cierto, si lo sentís así, me encanta que lo digáis.
Y también me encanta el haber creado una pequeña comunidad que estamos en contacto a través de esta página: a Teresita desde Italia, a mis amigos de teleco desde sus puestos de teleco, a Ana y Nacho, a Igor y a Víctor (que me sorprendió agradablemente mucho que los dos estuvieran ahí), a Raúl (que fue mi quién me motivó a esto), a mis compañeros de la universidad (Anita, Luis, César, Ramón), a Joaquín, a Fabián desde EEUU, a Amanda también desde EEUU, a Moni desde Palma, a "la Vane" desde Barcelona y a todos los que se me olvidarán, seguro.
Soy como Pedro Álmodovar agradeciendo el óscar, pero en este caso me lo he otorgado yo a mi mismo jajaja.
Bueno, que a todos os quería mandar un abrazo, porque es mucho más agradable cuando lo que piensas o lo que dices le gusta a alguien.
Y aquí pongo una foto de la San Silvestre de esta año (que no tiene nada que ver con lo que cuento, pero que me apetece ponerla). Para los que no son de Madrid, la San Silvestre es una carrera supertípica que se celebra el 31 de diciembre cada año. Son 10km y recorre las principales calles del centro de Madrid con sus alumbrados navideños y música.
Este año hemos sido 25 000 personas, más toda la gente que animaba desde las aceras.

Un besote. óscar.
2003 - 2008
La semana pasada recibí una foto de una amiga italiana que conocí en Suecia en nuestra estapa Erasmus.
El caso es que me sorprendió ver lo mucho que había cambiado en no tanto tiempo (son menos de 5 años).
Bueno, tanta gracia me hizo la foto, que aquí os la pongo para compartirla.
Somos Luca y yo en el Burger King de plaza de los Cubos en Madrid.
Fijaos en el pelo "Pumuki" o tipo "Pantera Rosa recién salida de la lavadora".

Que tengáis un buen día.
Besos. óscar.
El caso es que me sorprendió ver lo mucho que había cambiado en no tanto tiempo (son menos de 5 años).
Bueno, tanta gracia me hizo la foto, que aquí os la pongo para compartirla.
Somos Luca y yo en el Burger King de plaza de los Cubos en Madrid.
Fijaos en el pelo "Pumuki" o tipo "Pantera Rosa recién salida de la lavadora".

Que tengáis un buen día.
Besos. óscar.
La familia Monster (The Munsters)

Cada sábado por la mañana yo estaba enganchado a una de las familias más divertidas de la televisión: Herman, Lily, el abuelo, Eddie y Marilyn Munster.
Herman era una especie de Frankestein moderno, bonachón y con un comportamiento algo infantil. Lily era suspicaz, inteligente y con un toque de "glamour". El abuelo siempre sabía sacar partido de cualquier situación. Tanto Lily como el abuelo Sam eran vampiros y recuerdo que el abuelo dormía en una ataúd en el sótano. Eddie era el hijo de Herman y Lily, un niño lobo que estaba algo marginado en el colegio. Y finalmente Marilyn, la sobrina de Lily, era normal y corriente (extraña pues en esta familia) y sin embargo era consierada como una más.
Todos ellos intentaban integrarse en la comunidad y no escatimaban en esfuerzos para ello. Pero lo más destacable es que ellos eran encantadores siendo quienes eran.
El nombre que se le dio a la serie en España fue "La familia Mónster".
Recién vuelto de Estados Unidos me he encontrado con un acalorado debate por parte de algunos, y supongo que de cara a las próximas elecciones, con el concepto de familia y quiénes están dentro de esta definición y quiénes se deben quedar fuera.
Y yo tengo una duda. Ya no sé si la familia Mónster estaría dentro o fuera de ese concepto. En aparencia sí, porque lo fundamental es que el matrimonio sea de dos sexos diferentes, hombre y mujer, y tengan descendencia. Lo cumplen. Pero claro, tal y como muchos defienden, parece que hay que ceñirse a una serie de comportamientos, y en esto, no sé si los pobres Mónster pasarían a ser una familia hoy en día, o tendrían que registrarse como pareja de hecho o vete tú a saber qué.
Me parece bien que todo se discuta y que cada uno ponga su punto de opinión sobre la mesa, pero partiendo de la base de igual y no de inferioridad.
Lo que nunca he entendido, entiendo o no entenderé, es el problema que algunas personas tienen con la homosexualidad y con vernos de forma diferente al resto de los humanos.
Señores y señoras, somos eso mismo, humanos. Los hay que son ingenieros, los hay que son carpinteros, los hay que son actores, de todos los tipos y condiciones, de todo pelaje y pillaje, pero somos personas, que pagamos impuestos y cumplimos con nuestros derechos y deberes, tenemos nuestros padres y madres, amigos y enemigos.
Muchos abogan porque no deberíamos tener el derecho a formar familias. Pues por esa regla de tres, absurda donde las haya, yo me saco de la manga que no quiero pagar a la Hacienda Pública de este país si se me niega ese derecho. Ya que puestos a no tener derechos o no todos los derechos, tampoco deberes. ¿A que suena ridículo?
Y a parte. El derecho de casarse y adoptar no es un derecho que limite el de las parejas de toda la vida, heterosexuales, a casarse. Simplemente reconoce unos derechos que se nos han negado por muchos años.
Si yo no salgo a la calle a manifestarme en contra de ustedes, ¿por qué ustedes se empeñan en hacerlo?
Y aún es más. Hay mucha gente que repite que "respeta la opción sexual de cada uno". "Gua gua gua" (interpretar con el toniquete de los concursos de preguntas cuando el concursante falla).
Señores y señoras, de nuevo, error. Esto no es una opción. No es que yo me levante un día y decida: hoy elijo acostarme con hombres. Como elijo la corbata o la ropa interior que me pongo. ¡No no no! Yo no tuve opción de elegir.
Y para terminar. ¿Por qué cuando oigo en televisión que la homosexualidad fue borrada de la lista de enfermedades en Estados Unidos hace años fue por grupos de presión nadie se escadaliza? Es decir, si a un señor se le insulta y discrimina por su raza o religión, el insultante debe pedir disculpas. Me parece muy bien.
Pero no he oído a nadie aún pedir disculpas por todas los insultos que he oído y oigo aún en los medios de este país.
Y si para ser familia tengo que ser un vampiro, preparaos todos que mañana os chupo la sangre.
Besos :-) y perdón si soy algo repetitivo con este asunto, pero el sábado noche me quedé en casa y vi un programa en televisión que me enojó y me llevó a escribir esto.
Más besos.
óscar.
Estimados todos
Queridos amigos. Aunque he estado ausente un tiempo, aquí estoy.
Han sido muchas cosas: vuelta a casa, fiestas navideñas, mudanza a mi nuevo departamento (en Quevedo, para mí, una de las zonas más bonitas de Madrid), reincorporación al trabajo y un poquito de falta de inspiración.
Una de las primeras noticias que tuve nada más llegar al trabajo esta semana fue que si quiero defender la tesis allá por mayo (fecha de mi finalización de contrato en esta casa), debo entregar los tomos en febrero. Además me enteré de un modo de los más heterodoxo. Os lo cuento: empecé a charlar con una compañera del departamento de biblioteconomía y le contaba yo, feliz de mi ventura, que terminaría el doctorado en mayo. Y ella, sabia y de vueltas de todo por haber leído la tesis el año pasado, me advirtió de los plazos a seguir. Ya en la comida se lo comento a mi jefe y me dice: "claro Óscar, ¿por qué te crees que yo te decía que tenías que terminar tan pronto como fuera posible?". Y mi cerebro, que aún funciona, no es capaz de hacer una unión entre "terminar ya" (frase de la que se abusa en este departamento para cualquier trabajo a realizar) y "terminar en febrero".
El caso es que un servidor ya no quiere discutir más con su tutor y ha optado por "seguir la corriente", como en el juego de la famosa oca, que cuando caías en el puente, tirabas porque te llevaba la corriente.
Además, os pido disculpas a todos aquéllos a quién ni siquiera he llamado por teléfono para charlar. Bueno, esa es otra. Me cambio de compañía telefónica y al liberar el móvil (el "celu" en la jerga argentina), me han borrado todos los teléfonos. Así que por favor, dejadme vuestros números aquí o en mi dirección de correo (oscar.perez.concha en gmail.com). A partir de mañana tengo contrato y podré hacer llamadas de nuevo.
En Estados Unidos decidí no comprarme celular para ahorrar. La parte bonita es que no lo echaba de menos mucho. Pero chicos, para la vida social es importante tener un "celu".
Os dejo que quiero escribir más de mi tesis. Y os pongo algo que escribí poco antes de dejar Buffalo, tomando un café en el Starbucks de al lado de mis casa mientras veía pasear a la gente y la nieve caer.
Un beso para todos.
"21 horas y 7 minutos para partir, 6 minutos después de escribir esto.
No pretendo ser Einstein, pero me siento en medio de la teoría de la relatividad. Buffalo ha sido una experiencia muy palpable para mí de lo que signfica "espacio-tiempo".
Historias y vidas que nos hemos cruzado en esta ciudad y en estos meses.
Una italiana desesperada por no avanzar en su doctorado en su tierra y que lanzó los dados a la última apuesta y ganó. Ha conseguido aquí hacer un excelente trabajo y grandes amigos.
Un recién titulado bosnio de nacimiento y sueco de adopción. Duro por fuera y humano, como al final somos todos, por dentro.
Un chileno triste buscando amor, también como todos. Pero este mezcla y confunde amor, amistad, celos y pasado.
Un indio con un matrimonio apañado en vista, que defiende a capa y espada sus tradiciones, pero que se enamora perdidamente de una coreana.
Un argentino con unos ojos celestes tan transparentes y brillantes como su espíritu que se quedó con un trozo de mi corazón. En aparencia triste, en el fondo lo veo feliz y disfrutando de la vida.
Una inglesa con ganas de vivir, una americana escribiendo un libro.
Un pakistaní con unos intereses y una cultura envidiables que me ha enseñado que Pakistán es mucho más que lo que vemos en las noticias.
Un malayo bailando salsa, un filipino experto en billar, un mexicano fan de Almodóvar, ...
Al fin y al cabo vidas, cada una con sus familias, amores, desamores, planes, sueños, ... no tan diferentes de los nuestros.
Y en estos meses todos hemos coincidido, charlado y reído. Y cada uno me ha aportado algo bueno, una frase, una sonrisa, un café, ...
Y aunque sí ha habido momentos de preguntarme qué hacía yo por estas tierras y por qué no estaba en Madrid, cada vivencia o cada conversación han valido la pena.
Y todo lo meteré cuidadosamente en mi equipaje, en ése que va siempre conmigo, cerquita del corazón.
Gracias a todos, los de aquí y los que estáis allí por hacer de mi "espacio-tiempo" algo tan valioso.
Abrazos.
óscar. "
Aquí una foto de Fabián (argentino de Tucumán, la región más pequeña en extensión de aquel país, pero grande de espíritu). Seguro que él se ve muy feo en la foto, pero a mí me parece que está muy guapetón:

Y una foto que me quedó muy artística sin yo buscarlo

Han sido muchas cosas: vuelta a casa, fiestas navideñas, mudanza a mi nuevo departamento (en Quevedo, para mí, una de las zonas más bonitas de Madrid), reincorporación al trabajo y un poquito de falta de inspiración.
Una de las primeras noticias que tuve nada más llegar al trabajo esta semana fue que si quiero defender la tesis allá por mayo (fecha de mi finalización de contrato en esta casa), debo entregar los tomos en febrero. Además me enteré de un modo de los más heterodoxo. Os lo cuento: empecé a charlar con una compañera del departamento de biblioteconomía y le contaba yo, feliz de mi ventura, que terminaría el doctorado en mayo. Y ella, sabia y de vueltas de todo por haber leído la tesis el año pasado, me advirtió de los plazos a seguir. Ya en la comida se lo comento a mi jefe y me dice: "claro Óscar, ¿por qué te crees que yo te decía que tenías que terminar tan pronto como fuera posible?". Y mi cerebro, que aún funciona, no es capaz de hacer una unión entre "terminar ya" (frase de la que se abusa en este departamento para cualquier trabajo a realizar) y "terminar en febrero".
El caso es que un servidor ya no quiere discutir más con su tutor y ha optado por "seguir la corriente", como en el juego de la famosa oca, que cuando caías en el puente, tirabas porque te llevaba la corriente.
Además, os pido disculpas a todos aquéllos a quién ni siquiera he llamado por teléfono para charlar. Bueno, esa es otra. Me cambio de compañía telefónica y al liberar el móvil (el "celu" en la jerga argentina), me han borrado todos los teléfonos. Así que por favor, dejadme vuestros números aquí o en mi dirección de correo (oscar.perez.concha en gmail.com). A partir de mañana tengo contrato y podré hacer llamadas de nuevo.
En Estados Unidos decidí no comprarme celular para ahorrar. La parte bonita es que no lo echaba de menos mucho. Pero chicos, para la vida social es importante tener un "celu".
Os dejo que quiero escribir más de mi tesis. Y os pongo algo que escribí poco antes de dejar Buffalo, tomando un café en el Starbucks de al lado de mis casa mientras veía pasear a la gente y la nieve caer.
Un beso para todos.
"21 horas y 7 minutos para partir, 6 minutos después de escribir esto.
No pretendo ser Einstein, pero me siento en medio de la teoría de la relatividad. Buffalo ha sido una experiencia muy palpable para mí de lo que signfica "espacio-tiempo".
Historias y vidas que nos hemos cruzado en esta ciudad y en estos meses.
Una italiana desesperada por no avanzar en su doctorado en su tierra y que lanzó los dados a la última apuesta y ganó. Ha conseguido aquí hacer un excelente trabajo y grandes amigos.
Un recién titulado bosnio de nacimiento y sueco de adopción. Duro por fuera y humano, como al final somos todos, por dentro.
Un chileno triste buscando amor, también como todos. Pero este mezcla y confunde amor, amistad, celos y pasado.
Un indio con un matrimonio apañado en vista, que defiende a capa y espada sus tradiciones, pero que se enamora perdidamente de una coreana.
Un argentino con unos ojos celestes tan transparentes y brillantes como su espíritu que se quedó con un trozo de mi corazón. En aparencia triste, en el fondo lo veo feliz y disfrutando de la vida.
Una inglesa con ganas de vivir, una americana escribiendo un libro.
Un pakistaní con unos intereses y una cultura envidiables que me ha enseñado que Pakistán es mucho más que lo que vemos en las noticias.
Un malayo bailando salsa, un filipino experto en billar, un mexicano fan de Almodóvar, ...
Al fin y al cabo vidas, cada una con sus familias, amores, desamores, planes, sueños, ... no tan diferentes de los nuestros.
Y en estos meses todos hemos coincidido, charlado y reído. Y cada uno me ha aportado algo bueno, una frase, una sonrisa, un café, ...
Y aunque sí ha habido momentos de preguntarme qué hacía yo por estas tierras y por qué no estaba en Madrid, cada vivencia o cada conversación han valido la pena.
Y todo lo meteré cuidadosamente en mi equipaje, en ése que va siempre conmigo, cerquita del corazón.
Gracias a todos, los de aquí y los que estáis allí por hacer de mi "espacio-tiempo" algo tan valioso.
Abrazos.
óscar. "
Aquí una foto de Fabián (argentino de Tucumán, la región más pequeña en extensión de aquel país, pero grande de espíritu). Seguro que él se ve muy feo en la foto, pero a mí me parece que está muy guapetón:

Y una foto que me quedó muy artística sin yo buscarlo






