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Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
Acerca de
Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
Sindicación
 
Remar contra corriente
Yo soy de ésos que tienen la mente en cuadrículas. Digo en cuadrículas porque queda más suave que decir que soy cuadriculado. Pero el resultado es el mismo.
Esto se traduce en cosas cotidianas como que no me gusta que me cambien los planes, no suelo improvisar, tengo que tener un horario o ser métodico en los días que voy a hacer deporte, etc.

Pues un día cualquiera se me ocurrió hacer "kayaking". Mónica estaba por entonces de visita en Sydney y le pareció una idea estupenda. El día amaneció ventoso, pero nos pareció una brisilla.

Yo por cuadriculado, la Moni porque no la para ni un huracán y los dos porque estamos como cabras, nos plantamos en la paradisiaca "Rose Bay" con el ánimo de estar un par de horitas. Los instructores nos acabaron de convencer por si teníamos alguna duda. Y no por lo que nos dijeron (que esa misma mañana los equipos de rescate habían tenido que salir a por unos chicos y que tuviéramos cuidado ya que el viento fuera de la bahía era muy fuerte), sino por sus cuerpos serranos (o australianos). Simplemente, nos embobaron.

Resultado, en menos de 15 minutos, la Moni y yo estábamos subidos a sendos kayas. ¡Qué emoción! El agua era transparente, el paisaje inigualable: a la izquierda, Sydney con su ópera y su puente; de frente, la gran bahía y a la derecha, la orilla tropical de Rose Bay. Empezamos a remar con el viento a nuestro favor. Saludito a Moni, devolución del saludito para mí, chistes, Moni vamos para allá, Óscar, ¿qué te parece ir hacia el embarcadero aquel?, ¡sí sí sí! ... Y como siempre ocurre frente a dos impacientes, pues los típicos comentarios de ¡qué fácil es esto!, ¡qué bien! , etc.

En un momento de ingenio, se nos ocurre remar un poco en dirección a la orilla. Menos mal que se nos ocurrió, porque sino, ahora estaríamos en Santiago de Chile. La brisa que había jugado a nuestro favor en la ida se transformó en vendaval en nuestra contra a la vuelta. No lográbamos avanzar ni un metro. Teníamos a la izquierda el puñetero embacardero (que te embarcaba a un precipicio, no penséis que iba a algún sitio útil) y allí permanecimos durante 10 minutos que se me hicieron interminables. Yo remaba con todas mis fuerzas, miraba a la izquierda, y ¡allí estaba aún el embarcadero! Si dejábamos de remar, aparecíamos 8 metros por detrás.
Ya me veía o rescatado por los servicios de emergencia o perdido en la inmesidad del océano (bueno, al menos con Moni) o yo que sé. ¡Qué angustia!

Yo intentaba levantar la mano a Moni como me habían enseñado en el código marino para saber si estaba bien. Pero ella se cabreaba más porque pensaba que yo la decía "hola" y la pobre no podía ni levantar el brazo porque se iba hacia atrás. Nos gritábamos, pero no lográbamos escucharnos.

A lo lejos veíamos a nuestros fornidos monitores. Eso sí, pensarían que nos los estábamos pasando en grande, porque ni se movieron.

Tras lo que fueron 30 minutos horribles, llegamos a la orilla. Allí nos esperaban todos sin camiseta, fue nuestra recompensa. Con qué poquito nos conformamos, ¿verdad?.
Nos dedicaron un "¡Qué bien habéis remado!" y yo creo que ya se nos olvidó lo mal que lo habíamos pasado.

¡Qué experiencia!

Moraleja: viento malo para kayak.

 
Envejecer
- "¡Mamá, me voy! Te veo un día de esta semana o al finde que viene".

Me acerco a mi madre y casi automáticamente le dio un par de besos. A continuación recojo el móvil, la cartera y el libro que me estoy leyendo y me dirijo hacia la puerta de casa.

- "Cariño, espera. Dame otro beso".

Mi sorpresa es doble. Mi madre nunca ha sido de besos, ni abrazos, ni zalamerías. Es una mujer cariñosa, pero no con el contacto físico, sino con palabras o sonrisas y muchos hechos.

- "¿Mamá? ¡Pero si a ti nunca te ha gustado que te besara!".

Mi madre, respondió con una voz temblorosa y un brillo en sus ojos.

- "Ya cariño, pero no sabemos que nos pasará mañana".

De repente, un día descubres que tus padres tienen canas, que algo que solían hacer con soltura les va costando cada vez más, que les han aparecido las primeras arrugas o que yo voy pasando a ser el "papá" en algunas cuestiones.
Siempre veo que cualquier cosa que nos depare el futuro, se afrontará en el momento dado. Y por mucho que creamos que es difícil o imposible, la experiencia me demuestra que mejor o peor, se sale hacia delante.
Yo pienso poco en la muerte, pero mi madre me sorprende a menudo con comentarios de algo que inevitablemente pasará y yo que me niego ni siquiera a imaginar.
Ellos se están también dando cuenta de que envejecen, y no sólo es a ellos a quién les cuesta aceptar ese cambio en ellos. A mí también.

Un abrazo para mis dos pilares.
 
Un paseo por el mundo


Estaba el otro día ojeaba un artículo de wikipedia y éste adjuntaba un mapa sobre en qué países es legal o no la homosexualidad. ¡Joé! Una cosa es que este mal visto y otra aún peor es que tengas pena de cárcel o incluso de muerte.

Hay muchas cosas que cambiar en el mundo, y esta desde luego, es una.

Buen fin de semana para todos.
 
Para el Cojo de Cobeta
Recuerdo varias conversaciones en las que te decía que tenía miedo a la muerte y a los muertos. Y tú siempre te reías y me decías lo mismo:
- "Niño, el día que yo me muera y vengas a darme un beso de despedida, te pegaré un muerdo".
- "Pues no te besaré".

Después de recibir la noticia, me acordé de esta conversación tantas veces repetida, y las lágrimas se me escaparon.

Como también se me fueron cuando me vino a la cabeza tus mensajes en mi contestador australiano:
- "Quiero hablar con Óscar, Óscar Pérez Concha".
Lo que me pude reír cuando te escuchaba más tarde allí y lo mucho que agradecía que te acordaras de mí tan lejos.

Poseías un don de gentes como nadie. Siempre tenías una sonrisa y una frase bonita para todo el mundo. Y pocas veces te vi negar un favor o un café o un sitio en la mesa.
Y lo vi en tu entierro. Cuánta gente te quería.
Estarías superorgulloso de ver que habia tantas personas que te querían, porque se veía tío, te querían.

Yo cumplí mi parte de nuestra conversación y te di un beso, y dos. Y te prometo que sin ningún miedo.

Te dedico este trocito de mi blog. Tú sabes que yo era uno de esos que te quería un montón. Un beso tío.

 
¡¡¡ Tendré contrato laboral !!!
De: Nieves
Para: Óscar

Asunto: Contrato

Hola Óscar,

Sí que lo hemos recibido tus papeles. Acabamos de pasar los datos a RR.HH. para solicitar la formalización de tu contrato laboral, así que en breve contactará contigo alguna de las compañeras de dicho servicio... si la semana que viene no te han llamado dímelo y te facilito algún teléfono de contacto ¿de acuerdo?

Un abrazo,
Nieves

¡¡¡¡Este es el correo electrónico que asegura que voy a tener contrato de trabajo!!!! Con todo lo que ello implica, chicos. A saber:
1. Seguridad Social.
2. Paro.
3. 14 pagas.
4. Poder pedir una hipoteca.
5. Abrirme por fin la cuenta nómina en ING.
6. Poder hacer la declaración de la renta de forma normal.
7. Estar contemplado en el estatuto de los trabajadores y tener una legislación que vela por mí.
8. Poder afiliarme a un sindicato (qué emoción), etc.

Vamos, que hoy es un gran día para mí.

Me intrigan los puntos suspensivos. "En breve (RRHH es lentísimo en la universidad) contactará contigo alguna de las compañeras de dicho servicio ..."

Ahora, mi sueldo pasará a ser la flamante cantidad de ... 900 € (bueno, me he estado enterando y es un poquillo menos, pero para redondear).

Pierdo mi categoría de mil-eurista, título que llevaba con todo orgullo. Pero sin embargo, no paro de oír en las campañas políticas de turno que la investigación es un punto clave de nuestro país. No sé si por investigación se refieren a lo que hacen "Los hombres de Paco" o "CSI-Las Vegas" y no a las patentes y avances tecnológicos.

Con un alquiler medio de habitación de 300€ en Madrid, más 65€ de abono transportes, más comer, porque un servidor tiene esa mala costumbre, más la factura del teléfono, que podemos considerar un lujo, y la piscina (a 35€ los 10 baños en la pública, ¿por qué no me daría solo por correr?), más, lo confieso, me gusta salir a cenar o al cine y al teatro alguna vez, pues logro ahorrar una cantidad de dinero que si los deseos estimulantes y el fervor de mi madre se cumplen irán a parar a un piso cuya media de metro cuadrado es de 5000 o 6000€ (ya me pierdo en las cifras).

Y yo llego a los 900, que tengo muchos amigos que tras años de trabajo no llegan a los 832€. Esta última cifra me la dio una buena amiga el otro día mientras paséabamos por el barrio. O sea, que aún así, soy afortunado.

Pido un sueldo digno para todos o por lo menos, que luego no me tomen el pelo.

Un abrazo.

PS-última hora: Me veo obligado a modificar esto, porque RRHH se ha puesto en contacto conmigo ya. O sea, que mi queja de lentitud, debo retirarla.
PS: Un link a mi asociación:
Precarios Madrid