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Donde cuento cuentos
Pensamientos al aire para compartir :-)
Acerca de
Pues soy Óscar, una personita más por aquí, con las alegrías y las preocupaciones de todos, pero con cierta tendencia a compartirlas.
Sindicación
 
A él
¿Por qué es tan difícil llegar a ti? ¿Por qué tienes que ver cualquier
llamada de teléfono, no como una llamada de "hola, quiero saber de ti" sino
como un "te llamo, pregunto por ti y lavo mi conciencia por haberte abandonado"?
Precisamente esa actitud es la que hace que nos alejemos, que cada vez tenga menos
ganas de verte. Y me duele, me siento mal. Porque te he llegado a conocer mucho y
sé, que en el fondo, eres frágil y necesitas amor como el que más.
Yo me empeño en que cualquier sentimiento sea perceptible.
Tú por el contrario te afanas en poner una coraza, en encerrarte en tu concha y en hacerte
inaccesible.
Pero luego, cuando te analizas, te sientes solo. Muy solo.
Me encantaría que cambiaras, ya no por mí, sino por tu felicidad. Yo quise aportarte lo más posible,
pero me apagué, me fui derritiendo poco a poco, hasta diluirme. No me importó, porque te quise, y aún te
quiero, aunque tampoco lo veas.
Pero aprendí que nunca más me dejaré llevar por la corriente. Y que cada uno, puede o no hacer caso
a sus seres queridos. Que por muy mayor que se sea, tú eres el arquitecto de tu vida.
Creo que teníamos todos los ingredientes, que yo era afortunado por poseer cada minuto tuyo.
No sé si tú fuiste consciente de que te adoraba, te veneraba.
Ahora, viéndolo en la distancia, también creo que en parte fue tu culpa que nuestra llama
fuera debilitándose. Precisamente porque has adoptado una actitud de derrota frente a la vida, y esa
actitud te lleva a fracasar. Y aunque me duela reconocerlo, también en nuestro amor.

De corazón, te deseo lo mejor. No me atrevo a enviarte esto por correo, y lo pongo en esta página.
Más de lo mismo. Hay tantas cosas que no me atreví a decirte.

Espero que algún día, encuentres la felicidad que se te escapa.

Yo creo haberla encontrado hace mucho, y te aseguro que está en cosas, como que alguien me llame por teléfono para saber qué tal estoy; y con eso me basta.

atadecer en tu ciudad favorita
 
En un lugar de ...


Mi lugar de trabajo


He aquí una muestra de lo que veo cada día nada más bajar del autobús. También lo que veo cada vez que dejo de mirar la pantalla del ordenador para relajarme o cuando decido cepillarme los dientes en la ventana del pasillo en vez de en el cuarto de baño.

Mi decisión de no dejar Madrid, que es a mí lo que Tara es a Escarlata O'Hara ("Lo que el viento se llevó"), a pesar de trabajar lejos, me lleva a hacer un largo recorrido cada día. Pero esta es mi recompensa.

Sinceramente sí es un lugar para trabajar. Y esto sólo es el paisaje. Los compañersos, maravillosos.

Un saludo para todos :-)

 
No hay mal que por bien no venga

Hay muchos refranes o frases hechas en nuestro idioma que vienen a decir lo mismo. Pero es una tremenda verdad. O al menos yo lo creo así; por mi muy mal que te vaya, siempre hay algo o alguien que te hace sonreír.

Recuerdo el día que llegué a aquel edificio. Ya por fuera me pareció feo. Al entrar, vi aquellas paredes grises y el largísimo pasillo que llevaba a una gran nave donde había cientos de mesas colocadas sin ningún orden. A mí me recordó a una granja de pollos, donde cada uno ocupaba su silla y su mesa. Me presentaron a mis compañeros y me asignaron mi sitio. ¡Qué mala suerte! me tocó la primera mesa al final del largísimo pasillo. Es decir, cada vez que alguien entraba o salía de la gran granja, lo primero o último que veía, era mi cara.

Tuve una de esas sensaciones o premoniciones que me decía "óscar, tú aquí no vas a durar mucho, una semana a lo más". Duré 3 meses y medio, no mucho, pero una vez más me confundí.
Fueron 3 meses en los que lo pasé mal: no llegué a llevarme bien con mis compañeros directos de trabajo, tenía la sensación de que no gustaba a mis jefes, no lograba hacer bien mi trabajo y además, sentía que me explotaban y no podía hacer nada, porque ni siquiera mis compañeros directos estaban dispuestos a tener unas palabras por defender lo que era nuestro: "nuestro tiempo libre".

Pero esto fue lo malo. Lo bueno, fue maravilloso. Encontré y conocí a mi grupo de "chicas Ábaco", "chicas Accenture" o simplemente "mis chicas". Ahí estaban cada mañana, con su sonrisa, sus palabras y sobre todo, su comprensión. Gracias a ellas sentí que no era un bicho raro, que era un tipo normal que deseaba ser feliz y no solo pasar por el aro.

Estaba deseando que llegaran las 11 para disfrutar de mi primer "momento social" del día: el desayuno. Recuerdo mi barrita de pan con aceite y nuestras charlas y risas en aquellas mesas blancas de la cafetería. Las comidas, en la sala minúscula del microondas. Qué maravilloso fue compartir todos aquéllos momentos.

Supongo que tener un "enemigo común" une, y poner en común nuestras quejas y críticas me hacía sentir parte de un grupo.

Muchas gracias chicas, porque en aquellos meses fuisteis lo único por lo que me alegraba ir a trabajar, por lo que aguanté allí ese tiempo y porque cada día era mucho más especial por vuestra presencia.

A mis chicas accenture, con todo mi cariño.

Estas son Nuria, Paloma y Chari
 
Hábitos

A petición de Luar:

El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo acepto el reto.

Ahí van mis 5 hábitos. He escrito esto muy deprisa, tengo mucho trabajo :-(

1. El primero es que cada vez que cierro algo (la puerta de casa, la taquilla en la piscina, el despacho, ...) compruebo hasta 2 veces que he cerrado bien. Supongo que será porque un par de veces me he dejado las llaves puestas.

2. En el metro, me gustan los asientos que miran hacia el andén, no los otros. No sé, no me gusta que venga gente por mi espalda, me pone nervioso.

3. Al salir del baño, siempre compruebo que los botones o la cremallera del pantalón estén correctamente abrochados. El otro día, sin ir más lejos, tenía un botón desabrochado.

4. El café con leche, siempre en vaso. En la cafetería del trabajo ya lo saben y siempre se acuerdan, son más majas nuestras camareras :-)

5. Bajar la persiana cada noche totalmente, que no entre nada de luz de la calle. No me gusta ver la luz del día nada más despertar.

No tengo nadie con blog, pero invito a todo el que lea esto a que ponga sus 5 hábitos.