Hoy toca: Jardín

Al final de un camino de madera, entre el verde del jardín más bello que jamás has visto, se esconde un baño de aguas termales nacidas de una vieja leyenda.
Rodeado de piedras blancas como la faz de la más hermosa de las geishas.
En la estación de los almendros el agua alcanza temperaturas más altas que, al mezclarse con la brisa nocturna crea un vapor fantasmal.
El kimono resbala por tu cuerpo como una caricia hasta el suelo.
Vas sumergiéndote poco a poco, gozando del líquido abrazo.
Apoyas tu cabeza y al levantar la vista ves la nevada cima del Fujiyama.
Un sopor te atrapa, la noche te mece. Y como si durante miles de años hubiera sido así, eres parte del jardín y su leyenda.





