Fidel Castro: soldado de las ideas

Fidel Castro Ruz, un hombre excepcional
El Comandante en Jefe Fidel Castro entrega sus funciones en una Revolución victoriosa y no pide reconocimientos ni honores, solo mantenerse como un soldado de las ideas, señala hoy un editorial de la Mesa Redonda.
La moderadora del popular espacio radiotelevisivo, Arleen Rodríguez, leyó el texto al final del programa de la Televisión Cubana por el Mensaje del Comandante en Jefe publicado este martes en la prensa nacional.
El documenta indica que no se puede menos que entender y aceptar con la reverencia de nuestro mayor respeto la humilde grandeza de su decisión.
Puntualiza que todos despertamos hoy estremecidos por el mensaje de Fidel anunciando que no aspirará ni aceptará los cargos de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe en la Asamblea Nacional, que se constituirá el próximo día 24.
Cada uno de nosotros recibió la noticia con la carga personal de emociones que entraña el anuncia de que ya no estará al frente del Estado la persona que como una vez dijo el Che, y varias veces reiteró Raúl, ganó el derecho a dirigirnos porque fue el primero en el Moncada, el primero en el Granma, la Sierra, Girón, apunta.
Destaca que el estadista antillano es hace más de 50 años ejemplo de consagración total a su patria y a su pueblo hasta el punto del descuido de su salud y su propia vida personal.
Subraya que de una u otra manera, cada uno a su modo, recibió la noticia con una mezcla de tristeza y de orgullo, porque Fidel deja sus cargos históricos y dice sin dramatismo, que sería una traición a su conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad, entrega total, la cual no está en condiciones físicas de ofrecer.
Añade que consecuente hasta el final, como el mismo ha dicho, lo hace con una extraordinaria dignidad, en momento en que el pueblo ha respaldado con votación abrumadora, la continuidad de un proyecto asediado por el mayor imperio de la historia.
Explica que diez Administraciones imperiales se propusieron derrocarlo, bloquearlo, asesinarlo, y todas fueron derrotadas en sus criminales intentos.
Manifiesta que anunció su decisión con la certeza de que la nación está preparada para entenderlo, porque es un país organizado, unido, fuerte por sus conocimientos y resistencia, entrenado en el oficio de haber mantenido a raya al más cruel y despiadado de los adversarios durante medio siglo.
Confirmémosle que la que él definió como primera obligación después de tantos años de lucha, prepararnos para su ausencia psicológica y políticamente, fue cumplida como todas las misiones que dirigió y encabezó en estos hermosos años brillantemente, afirma el editorial de la Mesa Redonda Informativa.





