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ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA
Registro heterogéneo de la vida despierta y dormida de una caraqueña.
Acerca de
Josie vive en Caracas desde hace veintitantos años, viajando de Este a Oeste y de punta a punta de su ciudad natal, algo que no tendría nada de especial de no ser porque la ciudad tiene varias dimensiones y es vertiginosa en más de un sentido. Es bella y terrible a la vez, donde conviven el paraíso y el caos. Es éste el motivo por el cual titulo mi blog ¨entre el sueño y la vigilia¨ porque no importa si estás despierto, drogado o dormido. El realismo mágico tiene otra dimensión en la capital de Venezuela. Vivir en Caracas o sobrevivir a la ciudad es cuestión de actitud. Hernán: Mi novio, una cuchura de hombre. Mamá: una cuchura pesada pero que haría cualquier cosa por mi. Wendy: Mi cuñada, comadre de curdas, compartimos un pasado lleno de alcohol, affairs y unas cuantas resacas oficineras. Sofi: es mi hermana. A quien dios no le da hijos, le da sobrinos, y a quien no le da hermanos le da amigos.
Sindicación
 
Cenizas.
Se meten en la habitación acabadita de barrer. Ensucian los muebles y como quien no quiere la cosa, se posan sobre la falda blanca nueva. Ennegrecen cortinas, envician el aire y dejan su grisácea huella en todas las cabezas. El incendio está a kilómetros de distancia, pero pareciera que tuvieras un horno a leña en vez de una cocina de gas. El cerro está reseco y los calores del día no están como para estar en ningún lugar excepto en la playa. Así parece que nos recibe Marzo disfrazado de Junio, repleto de sol y fuego. El ávila tiene pocos accesos y todos los días se prende en una región distinta, pero el clima político está bajo cero. El eterno debate parece haber cedido en una dirección (roja, rojita) en el que todos tratan de subirse a la ola o al menos que la marea no los arrastre. La calle está calurosa, pero no encendida, no como aquel 2002.
No