Soñar
Qué difícil es soñar contigo.
Es volver a tener 7 años, es volver a una tarde de agosto.
Es sentir que no pasa el tiempo, ni las cosas, ni que hoy es diferente de ayer y será menos diferente de mañana si no te veo.
Es sentir atragantadas las palabras que no me salen al verte.
Es ver tu rostro, y que se me desdibuje la templanza en un eco que sólo desea tu presencia.
Es ser esclava del sonido de tu voz, del color de tus ojos, de la forma de tu mentón, es la debilidad de mi corazón.
Es el mundo resumido y disuelto en tu voluntad, la desesperación de saberse sin el más mínimo control sobre nada.
Es no tener ojos para más nadie, como el estado ágora del amor.
Es despertar con quebranto 20 años después de un anhelo que no muere nunca, y rogar a dios que las horas pasen y el trajinar del día disimule otra vez tu recuerdo como un tenue velo.
Es una lágrima en mi calendario.
Y desear nunca más soñar contigo.
Es volver a tener 7 años, es volver a una tarde de agosto.
Es sentir que no pasa el tiempo, ni las cosas, ni que hoy es diferente de ayer y será menos diferente de mañana si no te veo.
Es sentir atragantadas las palabras que no me salen al verte.
Es ver tu rostro, y que se me desdibuje la templanza en un eco que sólo desea tu presencia.
Es ser esclava del sonido de tu voz, del color de tus ojos, de la forma de tu mentón, es la debilidad de mi corazón.
Es el mundo resumido y disuelto en tu voluntad, la desesperación de saberse sin el más mínimo control sobre nada.
Es no tener ojos para más nadie, como el estado ágora del amor.
Es despertar con quebranto 20 años después de un anhelo que no muere nunca, y rogar a dios que las horas pasen y el trajinar del día disimule otra vez tu recuerdo como un tenue velo.
Es una lágrima en mi calendario.
Y desear nunca más soñar contigo.





