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ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA
Registro heterogéneo de la vida despierta y dormida de una caraqueña.
Acerca de
Josie vive en Caracas desde hace veintitantos años, viajando de Este a Oeste y de punta a punta de su ciudad natal, algo que no tendría nada de especial de no ser porque la ciudad tiene varias dimensiones y es vertiginosa en más de un sentido. Es bella y terrible a la vez, donde conviven el paraíso y el caos. Es éste el motivo por el cual titulo mi blog ¨entre el sueño y la vigilia¨ porque no importa si estás despierto, drogado o dormido. El realismo mágico tiene otra dimensión en la capital de Venezuela. Vivir en Caracas o sobrevivir a la ciudad es cuestión de actitud. Hernán: Mi novio, una cuchura de hombre. Mamá: una cuchura pesada pero que haría cualquier cosa por mi. Wendy: Mi cuñada, comadre de curdas, compartimos un pasado lleno de alcohol, affairs y unas cuantas resacas oficineras. Sofi: es mi hermana. A quien dios no le da hijos, le da sobrinos, y a quien no le da hermanos le da amigos.
Sindicación
 
A LA BANCA!!! (o quién me manda a salir de mi casa)
El sábado pensaba ir a conocer a ¨Las Terrazas¨ de Las Mercedes, a celebrar el cumple de mi prima María. Pensaba en bailar, conocer la gastronomía del lugar (muy recomendada) reírme mucho y regresar satisfecha a mi casita. Iba con hernán y mi mamá, lo cual significa que iba con dos de las personas que me importaban más en la vida y que ninguno se quejaría esa noche de querer estar conmigo. Nada, que me imaginé la noche perfecta. Justo lo que necesitaba para culminar una feliz tarde de compras.

DIOS QUÉ EQUIVOCADA PUEDO LLEGAR A ESTAR!!!

Nos tardamos en bajar y Her ya estaba serio. En el camino se relajaron un poco las cosas y llegamos a las 9,30 a Las Terrazas. Al entrar me dí cuenta de que no era ni tan ¨glamoroso¨como me lo imaginé, o al menos como me lo habían contado. Bueno, no importa, lo importante es pasarla bien y estaba feo criticar el lugar si eras una invitada. Fuimos al área V.I.P. donde estaba mi prima con el novio y otra pareja. El aire estaba fortísimo pero mi nuevo suéter marrón pasó la prueba. Nos sentamos los tres en un pequeño sillón de dos porque llegó más gente, tan reducido era el espacio que los hombres se tropezaban con las lámparas al levantarse.

Y para amenizar el ambiente mi mamá y Her eligieron hablar de los signos del zodíaco (ambos son Libra) claro, todo de maravilla, hasta que se pusieron a criticar a los demás signos y fuí yo su primer blanco y me sentí en el banquillo de los acusados. ¨Que si los Virgos son muy peleones, que si celosos, que si posesivos, de nada se enojan, que si desordenados, que si esto y lo otro, en cambio nosotros tan pacíficos (?) tan chic, tan buena gente, tan...¨ y mi mamá se puso a enumerar todas sus ¨condiciones¨ tan alabadas por sus amistades. Yo no pensaba decir ni pío hasta ese momento cuando le dije ¨lo dicen los que no viven contigo, porque cuando quieres eres insoportable¨ y eso fué todo.
Tanto fué el tiki-tiki malicioso de la conversa, tanta sonrisa sarcástica, que me levanté de entre los dos y les dije ¨no sean ustedes tan......., yo no vine tan arreglada a escuchar sus críticas, yo lo que vine fué a divertirme¨ y me fuí a sentar al lado de mi María dejándolos con los ojos como platos y expresión de bochorno.

Pasado un rato mi galán vino con cara de que la broma había terminado y me sacó a bailar. Bailamos dos piezas y la música paraba. ¨bueno, ya vendrá otro set¨ pensé yo. Volvíamos a subir, volvía la música, bajábamos otra vez, dos canciones más, volvía a parar.

Me senté otra vez, resignada. ¨bueno, aún queda probar la comida¨
todo lo había brindado el restaurant porque el novio de la María era cliente habitual. La parrilla estuvo bien, el pollo rebozado también, pero lo que definitivamente le puso sabor a la noche fué la torta de chocolate más exquisita y delicada que he probado en mi vida. (La hubiera disfrutado más si mi mamá no me mirase con esos ojos de ¨pero-que-estás-haciendo-si-tu-estás-a-dieta¨) lo siento madre, era esto o seguir con mi cara larga.

Recompuesta con la torta, mi prima Jessi y yo hablamos un rato. Tenía los ojos apagados por el rumbón que se había pegado la noche anterior con unas amigas y temblaba. De paso se había operado recientemente la naríz y le dolía del frío que hacía. María estaba como nostálgica, no era aquella que brincaba a cada fiesta que iba, los amigos se habían sentado algo alejados y el novio estaba enfrascado en una conversación con mis tíos. Por lo visto, a nadie le fué según lo esperado. Por lo menos Caracas le ganó a Lara 10-2 (estaban pasando el juego por las pantallas del local). Premio de consolación, lo que llaman.

Hubiera dado lo que fuera por tener un vehículo propio en el que montarme, raptar a mis dos primas e irnos de rumba al San Ignacio o al Moulin Rouge para que sepan lo que es un rockcito del bueno. Lo que fuera por sacarme de encima esa sensación de noche malgastada. Cuando tenga mis ruedas, los únicos aburridos serán los que se queden por fuera de mi carro.

¨It´s a promise..¨

Besos,

Josie
 
Comentario:
Muy bueno tu blog carol, como te explico que de aqui a escritora jejeje no estaria mal carol cohelo, que tal !!! demasiado bueno... Besitos wendolina....
 
Comentario:
Gracias Natalia, es bueno leerte.

Besos

Josie
 
Comentario:
entiendo tu desilusión y lo siento.. a mí tb me pasó y la noche terminó mucho peor q la tuya: perdí a mi novio (esta en mi blog=
No