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ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA
Registro heterogéneo de la vida despierta y dormida de una caraqueña.
Acerca de
Josie vive en Caracas desde hace veintitantos años, viajando de Este a Oeste y de punta a punta de su ciudad natal, algo que no tendría nada de especial de no ser porque la ciudad tiene varias dimensiones y es vertiginosa en más de un sentido. Es bella y terrible a la vez, donde conviven el paraíso y el caos. Es éste el motivo por el cual titulo mi blog ¨entre el sueño y la vigilia¨ porque no importa si estás despierto, drogado o dormido. El realismo mágico tiene otra dimensión en la capital de Venezuela. Vivir en Caracas o sobrevivir a la ciudad es cuestión de actitud. Hernán: Mi novio, una cuchura de hombre. Mamá: una cuchura pesada pero que haría cualquier cosa por mi. Wendy: Mi cuñada, comadre de curdas, compartimos un pasado lleno de alcohol, affairs y unas cuantas resacas oficineras. Sofi: es mi hermana. A quien dios no le da hijos, le da sobrinos, y a quien no le da hermanos le da amigos.
Sindicación
 
Leones = Venezuela
Eran las 8.30 de la noche. Solos en la panadería Majestic de Chacao, mis suegros, Her y yo. Mis ojos no se despegaban del televisor. Dos outs, bases limpias, y llega a batear Miguel Cabrera, verdugo de los pitchers leoninos. La tensa calma. Toda Caracas esperando el out 27.

-Ping!- hit por primera, y la bola llega hasta el fondo de la cerca.

Las manos en la cabeza. La angustia en la garganta, sentía que los ojos se iban a desprender de mis cuencas de lo pelados que los tenía,
y el hombre llega a segunda.
Diossss..se nos va a voltear el juego-

Próximo al bate, ya no recuerdo su nombre, y dispara entre primera y segunda.
De pronto, Scuttaro alarga el guante hasta el piso y recoge la pelota.
En una fracción de segundo eterna, inolvidable, afirma la pelota en su mano con un gesto inconfundible: ¨ésta va por el campeonato¨. Y lanza a primera.

Al fin después de 10 años, el universitario se levanta en un solo grito, en una sola emoción y gana la revancha contra los Tigres de Aragua. Ayer Caracas fué un desastre. La gente en caravanas asomada por la ventana de los carros, los pitos, los cohetes...tenía tiempo que no veía una fiesta similar, todas las vías se congestionaron en una sola celebración.
Dejamos a los suegros en su casa, la Sra. Rosa me apreta emocionada el hombro. Fuí a mi casa por mi franela y entre Hernán, mi primo y yo nos zampamos una botella de vino espumante mientras pasábamos frente al San Ignacio. Me encontré con un amigo fotógrafo en su moto nueva y se nos unió en la alegría y el desorden, en una noche más linda que las demás.

Y es que con la serie del Caribe en suelo criollo, los Leones son anfitriones, son Venezuela.
 
Una ilusión + un recuerdo = un diseño
Esta mañana mandé unos diseñitos a threadless.com (los invito a visitarla, si están tan hartos como yo de vestirse de franelas y prendas que todo el mundo tiene y no representan nada personal) si mis diseños entran a concurso, los invito a votar. (y a participar...mientras más diseños mejor, abajo zara, berschka y pull and bear!!) y me puse a pensar...qué trozo personal de mi les puedo entregar...y me acordé de mi tutor, maestro y gran compañero de todos los tiempos, mi amigo para siempre donde sea que esté, simplemente alguien especial.

Era grande con respecto a mi tamaño y exhibió una paciencia monumental. Fué compañero y confidente de mis pequeñas tristezas y grandes alegrías. le encantaba que le diera de comer en la mano, sus suaves labios me hacían cosquillas y en las noches sin luna en el jardín, me guarecía de la soledad inmensa bajo sus carrillos. La protección que sólo un caballo como Coquito, dulce y sencillo, me podía ofrecer.
Aquel bonito mustang color caramelo con franja en el lomo, de crines y patas oscuras me perdonó todos mis disparates y me aleccionó en el difícil camino del respeto a lo ajeno. Una vez me puse a meterle mano a su comida y me pellizcó con los dientes. Y le digo ¨pellizco¨ porque la presión de la mordida de un caballo fácilmente le puede arrancar una mano a un hombre adulto. (y yo sólo tenía 5 añitos). En otra ocasión lo llevaba con una cuerda y me puse a correr, él corrió detrás de mi. Cuando me paré, se soltó de mi mano, evadió mi cuerpo y siguió corriendo. Me rascaba el hombro cuando lo cepillaba. Venía corriendo como un perro amaestrado cuando mi papá silbaba para darle de comer.
Lo más interesante era el apego que le tenía a su propia naturaleza a pesar de estar con nosotros. Casi nunca estaba en su establo. Le encantaba vagar por ahí y hacer sus propias cosas. Independiente como un gato, fiel como un perro, complejo como un hombre, sencillo como un santo. Ése era mi Coquito.

En su memoria, haré un diseño con un mustang similar a él, con una pequeña descripción ¨Born without fences¨ ¨Nacido sin barreras¨. Espero que cuando lo tenga listo les guste. Un sencillo homenaje para quien le puso corazón a mi existencia.
 
DONDE EL HORIZONTE TERMINA

Marco Cayuso de ninguna manera se sentía solo luego de días y días en el gélido desierto. Sus compañeros y 20 millones de almas lo acompañaban en los últimos pasos de su largo y dificultoso trayecto. Atrás había quedado uno de los suyos congelado de manos y pies. Muchos habían arriesgado su vida para llegar hasta ese preciso punto.
Esta mañana, al llegar al sitio, su brújula empezó a girar sobre sí misma. Era muy helada esta mañana del 25, la temperatura estaba por debajo de los -30 grados celsios, pero muy adentro de su abrigo se disparó su corazón con la emoción de que al fin el esfuerzo había valido la pena, como otras veces. Enero había entrado muy fuerte, los vientos podían astillar la cara con una facilidad como si fuese cristal en lugar de piel. Se acordó de los gigantes osos polares, acechándolos como a cualquier otra presa, de las enormes brechas en el hielo a sortear, de la blancura peremne del paisaje.

Una llamada entró para Martín Echeverría desde la base científica a la cual arribaron...

-Aló Martín? le habla César Miguel Rondón desde Caracas, toda Venezuela lo está escuchando...

Martín tembló un momento por el frío, por la emoción, por todo.

-Esta mañana, llegamos al polo Sur.-

El Proyecto Cumbre lo consiguió esta mañana, mientras yo distraídamente me servía una taza de café y oía la radio. Esos muchachos desafiaron la naturaleza en todos sus extremos y dimensiones posibles, calcularon los riesgos y paso a paso, vencieron la adversidad. Qué valor, qué entrega, ¿qué coño estoy haciendo con mi vida si a los cinco años me prometí que sería artista, practicaría kung-fu, volaría en ícaro, sería expedicionaria en el Amazonas y tendría un caballo de cada raza existente?jajajajajajjaa, bueno, supongo que a los sueños no les basta con existir, les hace falta gente como el proyecto cumbre para realizarlos.

Y tú, con qué soñaste ser? qué sueñas con hacer ahora?

Besos

Josie
 
Una responsabilidad diluída en cien partes.
¨Una responsabilidad diluída entre cien partes, sobre todo cuando además creo que revela un fallo no casual, sino importante. No un hecho aislado, sino una forma errónea de entender los negocios y fundamentalmente, la relación con el cliente..¨ y con los empleados, y con la familia, y con el gobierno y... el blog de Enrique Dans, periodista de profesión y a mi parecer un tipo serio, me ha revuelto mi habitual lado humorístico, alegre y optimista que trato de exhibir cuando escribo en este blog.

A veces me pregunto de qué planeta soy cuando pido responsabilidad al mundo que me rodea. A veces me encuentro perdida en el pasado, ¨demodé¨ como dirían los franceses, cuando solicito respeto hacia mis necesidades y derechos fundamentales. A veces renuncio a exigir educación a las masas...porque con un 80% de pobreza galopante en este país, muchos piensan primero con las tripas, no con el cerebro.

Un trámite común, como pedir el retorno de los costos operativos que implica quedarse hasta tarde trabajando, como pedir algo de comer y pedir un taxi para regresar a casa, se convierte en un partido de tenis que dura 4 meses. ¨El señor tal no ha enviado el cheque, se le quedó la chequera, no viene hoy, no carga efectivo, no...¨ es como para perturbar la buena fe de esta trabajadora de sueldo justo y sin pago de horas extras. ¿Es ésa la manera de tratar con el personal que soluciona los problemas a sus clientes en ausencia del dueño?
Luego viene el ¨le di el dinero a fulanito para que te lo entregue, ¿él no te lo entregó? pero si yo le dije que...¨

Total, que a la final tratan de hacer ver que la culpa es de una por... porque nadie más quiere hacerse ver como quien ha cometido un error. Principalmente es la apatía y la indiferencia, la indolencia hacia el otro lo que mueve el microcosmos de estos seres.

Una responsabilidad diluída en cien partes no diluye las consecuencias de la indolencia, no elimina los problemas sino que los posterga...

He ahí que el compromiso para mi no es una elección, es una necesidad. La tengo para con los demás sin que me lo pidan, la exijo para conmigo cuando me toca.

Besos,

Josie
 
ARRIBA LEONESSSS!!!
He escuchado todo tipo de expresiones con las peores intenciones a propósito de la eterna rivalidad de caracas-magallanes. Cada vez que hay juego del clásico del béisbol venezolano, ya se sabe lo que viene, Caracas se mete de cabeza en el televisor, y los más fanáticos de cabeza en el universitario. Una vez más Caracas muda de piel, y le queda un olor a cerveza, sudor y euforia.

He aquí algunos clásicos ejemplos de lo que se desprende de la ¨pelota caribe¨

¨No hay quien le gane, al magallanes¨

¨Leooo leo leo leoooo, leoooo, leoooo...(bis)¨

¨Leones arriba, magallanes, encima¨

¨Se hunde el barco, mi querido capitán, se hunde el barco, no lo podemos salvar...¨

¨Al león le podaron la melena en el universitario¨

¨Quedaron en el terreno, los naufragantes del magallanes¨

¨Esos leones quedaron como gatos mojados¨

¨Magallinas Q.E.P.D.¨

Sin duda la que más de cerca me tocó fué el nick de una amiga de jessi. ¨¿qué es eso que veo en el retrovisor? oh, son los leones del caracas!¨
Aún así, es inevitable que el clásico levante más que algunas risas furiosas, levanta ronchas y claro, deja lágrimas, más si se trataba del juego eliminatorio.
Hoy la magallanera de la señora de servicio (una negra monumental, con la sonrisa tatuada en la cara, dicharachera, ancha como una nevera de dos puertas con dispensador de hielo) tenía la voz quebrada. Lo noté nada más de reojo sirviéndome el café. Todos estos días nos echábamos broma de una forma más bien inocente, pero hoy al ver sus ojos tristes, me apagó el comentario mordaz.
-Bueno negrita, así es el béisbol, qué le podemos hacer-
-Umjú-
-De todos modos ya llevamos perdido un campeonato con los tigres..-
-Umjú-
-...-
En ese momento, cortadas por el silencio, una chispita iluminó sus ojos al decirme: -Como dice Mauricio. ¨La pelota es redonda¨ quién sabe como lo vayan a pasar.-
-Así me gusta negrita, la joda por encima de todo-

Eso es ser caraqueño. Eso es ser venezolano.
Y me voy más satisfecha a ver la repetición del juego y disfrutar del batazo de scuttaro.
Ahora sólo queda cruzar los juegos y ver si los leones se coronan tetracampeones.
 
La noche sin ti
Ayer pasó Her buscándome y nos fuimos a comer a Mamma Nostra de Altamira. Exquisito restaurant italiano, sillas, mesas, todo melancólico y acogedor, como me gusta. Ordenamos unos tortellini rellenos de carne con salsa blanca (el) y unos canelones rellenos de ricotta y salmón (yo) casi me atraganto. Parecía que todo este tiempo a dieta me había dejado un tapón en el esófago y la comida no bajaba. (y comí muy, muuuy lentamente) luego de la limonada me sentí extraña, pero lo que realmente disfruté fué la compañía de Her. Su modo de hablar suave y masculino, sus gracias y pequeñas morisquetas, su mano siempre buscando la mía.
¨yo soy como un sapito y tu eres como la planta sobre la que me apoyo. Siempre te necesito, necesito estar pegado a ti, no soporto verte lejos.¨ Eso simplemente merece un :p con todo mi amor. Las horas se nos pasan lentas, el estrés pasa y nos sentimos en slow-motion cuando estamos juntos.
También hablamos de lo que pasó en Terrazas. Le expliqué que mi mamá se podía poner pesada y que me pareció lo mejor mandarlos los dos al zipote. Antes de que la pesada fuese yo. Me miró con cara de perrito triste. Dijo que en el futuro se abstendría de esos jueguitos y yo le agradecí con un beso. Seguimos conversando de cualquier cantidad de cosas, casi vemos a los mesoneros voltear las sillas sobre las mesas como a la 1 am. Me tomé mi Bayleys sin ganas de salir de allí. Ojalá la noche de anoche hubiese durado toda la vida, y me dí cuenta de que pocas cosas disfruto más que la noche, un buen restaurant y el tiempo interminable en buena compañía, secreteando las cosas que a nadie le diríamos, amparados por el anonimato y (gracias a Dios) olvidados del mundo. Él y yo. Nadie más. Ni las playas paradisíacas, ni los casinos impresionantes, ni el sexo de toda la noche, ni la rumba sin fin, ni siquiera una noche de rock desenfrenado.

Luego llegué a mi casa, y tras las salutaciones de rigor, me fuí a mi camita, me deslicé suave debajo de mi colcha gruesa, completamente desnuda, y me acurruqué en una esquina de mi cama. Quise estar todavía despierta unos instantes para disfrutar concientemente del calorcito bajo las sábanas, pero me dormí pensando: ¿qué es la noche sin tí, cariño? ¿pueden existir las noches sin ti?
 
A LA BANCA!!! (o quién me manda a salir de mi casa)
El sábado pensaba ir a conocer a ¨Las Terrazas¨ de Las Mercedes, a celebrar el cumple de mi prima María. Pensaba en bailar, conocer la gastronomía del lugar (muy recomendada) reírme mucho y regresar satisfecha a mi casita. Iba con hernán y mi mamá, lo cual significa que iba con dos de las personas que me importaban más en la vida y que ninguno se quejaría esa noche de querer estar conmigo. Nada, que me imaginé la noche perfecta. Justo lo que necesitaba para culminar una feliz tarde de compras.

DIOS QUÉ EQUIVOCADA PUEDO LLEGAR A ESTAR!!!

Nos tardamos en bajar y Her ya estaba serio. En el camino se relajaron un poco las cosas y llegamos a las 9,30 a Las Terrazas. Al entrar me dí cuenta de que no era ni tan ¨glamoroso¨como me lo imaginé, o al menos como me lo habían contado. Bueno, no importa, lo importante es pasarla bien y estaba feo criticar el lugar si eras una invitada. Fuimos al área V.I.P. donde estaba mi prima con el novio y otra pareja. El aire estaba fortísimo pero mi nuevo suéter marrón pasó la prueba. Nos sentamos los tres en un pequeño sillón de dos porque llegó más gente, tan reducido era el espacio que los hombres se tropezaban con las lámparas al levantarse.

Y para amenizar el ambiente mi mamá y Her eligieron hablar de los signos del zodíaco (ambos son Libra) claro, todo de maravilla, hasta que se pusieron a criticar a los demás signos y fuí yo su primer blanco y me sentí en el banquillo de los acusados. ¨Que si los Virgos son muy peleones, que si celosos, que si posesivos, de nada se enojan, que si desordenados, que si esto y lo otro, en cambio nosotros tan pacíficos (?) tan chic, tan buena gente, tan...¨ y mi mamá se puso a enumerar todas sus ¨condiciones¨ tan alabadas por sus amistades. Yo no pensaba decir ni pío hasta ese momento cuando le dije ¨lo dicen los que no viven contigo, porque cuando quieres eres insoportable¨ y eso fué todo.
Tanto fué el tiki-tiki malicioso de la conversa, tanta sonrisa sarcástica, que me levanté de entre los dos y les dije ¨no sean ustedes tan......., yo no vine tan arreglada a escuchar sus críticas, yo lo que vine fué a divertirme¨ y me fuí a sentar al lado de mi María dejándolos con los ojos como platos y expresión de bochorno.

Pasado un rato mi galán vino con cara de que la broma había terminado y me sacó a bailar. Bailamos dos piezas y la música paraba. ¨bueno, ya vendrá otro set¨ pensé yo. Volvíamos a subir, volvía la música, bajábamos otra vez, dos canciones más, volvía a parar.

Me senté otra vez, resignada. ¨bueno, aún queda probar la comida¨
todo lo había brindado el restaurant porque el novio de la María era cliente habitual. La parrilla estuvo bien, el pollo rebozado también, pero lo que definitivamente le puso sabor a la noche fué la torta de chocolate más exquisita y delicada que he probado en mi vida. (La hubiera disfrutado más si mi mamá no me mirase con esos ojos de ¨pero-que-estás-haciendo-si-tu-estás-a-dieta¨) lo siento madre, era esto o seguir con mi cara larga.

Recompuesta con la torta, mi prima Jessi y yo hablamos un rato. Tenía los ojos apagados por el rumbón que se había pegado la noche anterior con unas amigas y temblaba. De paso se había operado recientemente la naríz y le dolía del frío que hacía. María estaba como nostálgica, no era aquella que brincaba a cada fiesta que iba, los amigos se habían sentado algo alejados y el novio estaba enfrascado en una conversación con mis tíos. Por lo visto, a nadie le fué según lo esperado. Por lo menos Caracas le ganó a Lara 10-2 (estaban pasando el juego por las pantallas del local). Premio de consolación, lo que llaman.

Hubiera dado lo que fuera por tener un vehículo propio en el que montarme, raptar a mis dos primas e irnos de rumba al San Ignacio o al Moulin Rouge para que sepan lo que es un rockcito del bueno. Lo que fuera por sacarme de encima esa sensación de noche malgastada. Cuando tenga mis ruedas, los únicos aburridos serán los que se queden por fuera de mi carro.

¨It´s a promise..¨

Besos,

Josie
 
RETAZOS DEL DIA
Hoy me ha tocado enfrentarme otra vez con la fiera de concreto, mi Caracas querida. Hoy temprano he tenido que ir hasta el centro a verificar un arte que sale impreso para la edición del próximo domingo y he ido con mi prima, quien trabaja conmigo.

El Silencio tiene otro color, un ocre suave que se interpone en el paisaje, cansando la vista, vibrando bajo la fuerte luz del sol. La plaza O´Leary y las fuentes de Narváez lucían inocentes, esperando paseantes y no estresados peatones, las sirenas de la plaza esperan impasibles tiempos mejores. La avenida San Martín nos abre al mercado persa: comercios de linea blanca, mueblerías, electrodomésticos, uno tras otro. Los hombres cruzan la vía despreocupados del semáforo y sus colores, con sus carretillas vacías.

Llegamos a los talleres de El Nacional y lo observamos todo con ojos expectantes. La inmensa rotativa, los obreros iendo y viniendo, las encartadoras haciendo su trabajo con manos hábiles. Salimos con la promesa a la encargada de volver para verlo todo con detalle y con la sensación de que estábamos en otra Caracas, pero ella es así, la de las mil máscaras, la del carácter voluble. Luego hicimos una parada (siempre en taxi) en Parque Central.

¿Quién diría que en ese trayecto hablaríamos de tantas cosas después de tantos años en familia?
hablamos de su novio, con el que tiene intenciones de casarse. El formar una familia, con niños, perro, jardín y cerca blanca, un nidito de amor...y sólo dios sabe si un recinto de rutina (espero sinceramente que no!!!) quiero que sea feliz de corazón, se lo merece tanto!
También me enteré de sus gustos esotéricos, su atracción por los detalles simples, y le ví un móvil de esos que suenan con el viento, ideal para su casa, para atraer las buenas vibraciones. Le compró a Hernán un sticker con el ¨om¨ de los hindúes (a él le encanta ese símbolo) y a su novio un cuarzo rosado para el amor. No podíamos salir de la tienda. Veníamos por un encargo y de vaina no cargamos con la tienda entera.
Luego vino algo más terrenal. Caminamos por las ¨tierras baldías¨en que se convirtió Parque Central. Yo no pisaba por ahí desde que visitaba los museos. Todo tenía los signos del abandono: las jardineras desoladas, las terrazas solitarias y polvorientas, el olor a benzol, el cine clausurado, en fin, allí donde la vida se había ido.
Me convencí de que una edificación no es sólo concreto, vidrio y muebles, incluso una ciudad dentro de la ciudad como es Parque Central. No sólo son sueños de un arquitecto, es la esperanza de que la gente se acople a sus lugares y los haga suyos, los cuide como cuida su casa, el lugar que ama. Yo amo Parque Central, mi padre me enseñó la grandeza de la intención de sus constructores de hacer de esa obra un paraíso integrado para vivir. Creo que los hijos de Adán perdieron ese paraíso también.

Fuimos a almorzar. Llegamos a la Avenida Solano a escasos metros de la oficina y nos metimos en un restaurancito cualquiera. El sabroso asopado de mariscos en la tasca gallega nos ganó con cuatro cuerpos de diferencia, parecía que apenas habíamos probado el plato y veníamos con un hambre horrible. Seguíamos hablando, ella con un cigarrillo en la mano y yo con un sorbo se Seven-Up. La tarde pasó tranquila y sin aspavientos pero era hora de volver a la oficina.

Sonó mi celular, un mensaje decía: ¨Cariño, mis pensamientos vuelan hacia ti, come rico y que tengas un buen provecho. Te amo, un :p de cariño para ti¨. El es una sonrisa en mi vida.

Este día me ha sorprendido y me ha regalado sus colores y me ha sacado de mis lugares comunes. Qué bien, ojalá me pasara todos los días.

Josie
 
UN AÑO PARA VIVIR.
FELIZ AÑO BLOGGERS!!!

Se que ya estamos a 11 de Enero pero hasta ahora vuelvo en mí después de las fiestas. He retomado oficialmente aquello que puse en ¨pause´ el año pasado. Todos los años me digo ¨tengo que hacer esto¨ o ¨debo dejar de hacer esto otro¨ y es tema recurrente.

El año pasado como despedida, se me perdieron un par de pantalones, un par de zapatos y unos lindos zarcillos :'( no sé qué pasó conmigo, el estrés ya no me dejó funcionar. Espero que esta pérdida deje algo positivo: la renovación.

El país dejó ciertas cosas atrás, perdió ciertas cosas. Este año Caracas tuvo una crisis arterial al caerse el viaducto que unía a la ciudad con el puerto, quedando sólo una carretera vieja del tiempo de la colonia. El descuido y la ignonimia acabaron con él a pesar de su carácter de vía principal de transporte. Los aires navideños se disolvieron con la rapacería de conductores de transporte público que quisieron aumentar sin techo el pasaje porque tenían que irse por otra vía. Muchas cosas nos llegan del puerto, y como la vía es más accidentada y con un horario fijo de uso, lo más seguro es que este año la inflación sea el signo que nos rija todo el año.

Pero no quiero extenderme en cosas negativas. No hay que empezar con tan mal pie el año. Hablemos de las positivas.
Las vacaciones me sentaron muy bien, se me había olvidado lo que era tener tiempo libre y disponer de él hice cualquier cantidad de cosas que sirvieron para disfrutar de Caracas, especialmente el 31, mis amigos, Hernán y yo bailamos, tomamos y brincamos hasta las 8.30 de la mañana en Vintage de San Ignacio. De ahí fuimos al acecho de unas arepas (nos moríamos del hambre) y encontramos una arepera que tenía adentro TODOS los clientes del este de la ciudad. Una larga cola y al fin pude echarle algo al saco. Aún me quedan unos días libres que pienso invertir en un Spa cuando pase la temporada alta y que me atiendan a cuerpo de reina del carnaval. Sueño con Choroní (qué chévere vivir en el caribe!), cierro mis ojos y veo unas playas de arena blanca al pie de una montaña, altos cocoteros haciendo sombra, aguas azulísimas, una piña colada en la mano, de fondo el suave murmullo de las olas se confunde con musica chill out y me desconecta. (quién sabe si me le escapo a Hernán, mi novio, y disfruto de unos días de libertad) jejeje si lees esto cariño, un :p para tí.

Quiero hacer un mantra a propósito de despejar lo negativo ¨este año será maravilloso, yo lo disfrutaré y aprovecharé cualquier oportunidad, pase lo que pase.¨ Aunque ¨lo que pase¨ sea retomar la rutina del trabajo, la rutina del gimnasio, la rutina de las colas....etc.

Besos

Josie