logotipo

img_google
JESUCRISTO A LAS NACIONES
Sonríe, Jesús te ama
Acerca de
Bendiciones y sean bienvenidos.Mi nombre es Leonel y quiero compartir con Uds. sobre Jesucristo, mi gran amor, mi señor y mi salvador. ¿Sabías que El te ama muchísimo? Por eso llegaste aquí.... En este sitio encontraras palabra de Dios para tu vida. Tanto para aquel que nunca escucho de que hay alguién que quiere ayudarle porque le ama, como para aquel que ya tuvo la alegria de conocer y aceptar a Jesucristo en su corazón y anhela seguirle y servirle o ya lo esta haciendo. Encontrarás predicas, videos, algunas fotos, estudios y material que si Dios lo permite seran de guia para tu vida en el Señor. Sientanse como en su casa. Tienes mi mail por si quieres escribirme. jesucristo2005@mixmail.com Jesucristo salva, sana y libera!!!
Sindicación
 
Día del Amigo

Hay algo que recuerdo siempre y mas especialmente en el día del amigo. Algo que cuando puedo comparto con mis hermanos.
Fue justamente un día del amigo…
Había leído el libro “Buenos días Espíritu Santo” y cada día saludaba al Señor. Día tras día comenzaba con un “Buen día Espíritu Santo”… y no pasaba nada. Se que el Señor estaba allí y esta siempre conmigo pero no había ninguna manifestación poderosa del Señor que me haga caer postrado en su presencia u orar o alabar. Sin embargo continuaba vez tras vez con mi rutina del saludo.
Cierto día el Señor me hablo mientras meditaba en ese saludo: -Es con tus palabras- Lo sentí clarito. Me pedía que lo salude con mis propias palabras y no imitando o usando las palabras de Benny Hinn como si fueran una formula mágica.
Al otro día me desperté y resonó en mi mente lo que Dios me había dicho y lo salude con mis propias palabras. No te voy a mentir diciendo que la gloria de Dios se derramo en mi habitación pero puedo asegurarte que durante todo el día yo sentía que por donde iba o caminaba el Espíritu Santo iba conmigo.
A pesar de esto y de haberle pedido que sea mi maestro, mi guía y mi amigo intimo no caí en cuenta que Él había aceptado mi amistad hasta un hermoso 20 de Julio.
Me desperté como cualquier otro día. Inmediatamente comencé a prepararme pensando que camino al trabajo debía comprar algo para mis compañeros de oficina. Eso ocupo mi mente mientras me vestía y me aprontaba para salir. También ocupo mi mente en parte del viaje hasta que de pronto me di cuenta que algo no estaba bien. Era como un peso en mi corazón. Pensé: “¿Señor en que te falle? Peque en algo y no me di cuenta. ¿Que hice mal?”
Buscaba y buscaba en mi mente y mi corazón cual era el error en que había desagradado a Dios.
Baje del ómnibus, camine unas cuadras y de golpe mi mente se ilumino: “Perdóname Espíritu Santo. Feliz día del amigo.”
Y ese peso desapareció y algo parecido a una mezcla de gozo y paz lleno mi vida. El Espíritu Santo había estado a mi lado todo el día, desde que abrí mis ojos para saludarnos por el día del amigo. Esa era la confirmación de que había aceptado mi amistad.
Yo no soy especial o diferente a cualquier otro hijo de Dios. Soy uno más en el pueblo de Dios. Soy como vos, como otro hermano y siervo de Dios que hayas conocido.
¿Y porque acepto mi amistad el Señor? Solo porque se lo pedí y le invite a que sea mi amigo intimo. Y te aseguro que también quiere ser tu amigo. Pedicelo. Este 20 de Julio salúdalo primero a Él.
Y cuando sientas su presencia y veas su mano en tu vida te pido, cuida esa amistad. Uno puede tener muchos amigos pero ese amigo especial, tu mejor amigo, es aquel que paso por todo un periodo donde se construyo esa amistad y se le dio una base tan fuerte que nada la puede borrar. Es fácil invitar a alguien a que sea tu amigo. Lo difícil es lograr que esa amistad se mantenga y crezca pues hay que cuidarla y regarla día a día como a una flor.
Cuando le pidas su amistad, búscale. Ora, lee la Biblia, alábale, déjale que te enseñe y te ministre. Deja que te moldee. Se que llegara el día, si haces todo esto, que todos al verte reconocerán y dirán de ti: Esta/e varón o mujer es amigo de Dios.
Que Dios te re-bendiga. Y muy feliz día Espíritu Santo.
No