Edificando

Salmo127:1
Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.
Hay versículos pequeños en tamaño pero inmensos y de mucho valor por su contenido. Uno de estos es el versículo 1 del salmo 127 el cual nos lleva a meditar sobre quien marcha delante nuestro, en quien encomendamos nuestro caminar y nuestras obras, en quien esperamos, en quien creemos y tras la voluntad de quien andamos.
Aun las buenas obras debemos encomendarlas a nuestro Dios y aun siendo buena esa obra no siempre es la voluntad de Dios que nos sumerjamos en cada buena idea o proyecto que aparezca.
Esto lo vemos bien claro en el relato bíblico cuando el rey David quiso levantar casa a Jehová. Primeramente cuando fue consultado el profeta por David, le contesto que como Jehová estaba con el vaya y haga todo lo que este en su corazón. Luego el Señor le dijo que ese no era el propósito para su vida aunque era un buen sentir el que tenia en su corazón.
Este pasaje (Salmos 127:1) nos enseña que para edificar (en cualquiera de los aspectos que pongamos la palabra edificar) primeramente y ante todo debemos buscar la guía de Dios. Su Espíritu Santo nos dará el plan a seguir para tener una victoria total.
Quien da el nacimiento, el crecimiento, la edificación, quien guarda, quien sostiene, quien ayuda, quien nos enseña, es Jehová de los ejércitos. Toda la gloria siempre será para Él.
No serán nuestras obras, no serán nuestras fuerzas, no seremos nosotros.
De nuestra parte Dios busca el anhelo del cambio, el primer paso de fe, la búsqueda de su presencia y el querer agradarle y a cambio promete su ayuda, su sostén, su Espíritu Santo en nuestras vidas para provocar el cambio y el crecimiento. Para provocar el cambio de nuestro caminar asía la santidad.
Dios mismo nos dará el querer como el hacer. ¡Pidámoselo!
¡Que el Señor nos conceda saber menguar para que crezca Cristo en nosotros y que nunca olvidemos de darle la gloria y el primer lugar a Él!
¡¡¡Que Dios edifique tu casa!!! ¡Que Dios edifique tu vida!!!
Dios te re-bendiga.
Gracias Espíritu Santo.







