Orar es hablar con Dios (agradecimiento especial al Espíritu Santo)

Ay, si el pueblo supiera cuan hermoso y cuan fácil es llegar a Dios en la oración… y la pusieran en practica.
¿Leonel te volviste loco? No. Solo fue un pensamiento en vos alta.
Hace un tiempo el Señor me hablo al corazón diciendo: “Conocen mi poder pero no oran.”
Esas palabras sacudieron mi vida porque no solo las tome para la iglesia sino también para mí. Esas palabras cambiaron mi posición o mi fe a la hora de orar EN SERIO.
En serio con mayúsculas porque me refiero a la oración de corazón, tomando un tiempo para Dios, entrar en su presencia, con fe, con respeto, con humildad y no la hecha solo de paso y como obligado.
Si Dios me decía conocen mi poder pero no oran Él me estaba dando a entender que:
Primeramente el todo lo puede y segundo que la oración libera el poder de Dios.
¿Qué quieres que te haga? Le dijo Jesús al ciego no como si no lo supiera sino como esperando la oración o la petición de ese hombre. Quería escucharlo de su propia voz.
Dios también como tu Padre quiere oír tu voz. Orar es hablar con Dios. Con tus palabras, con tus sentimientos, con tu corazón. Sin vergüenzas, sin rodeos. Es tu Papá y todo lo sabe. Y te ama profundamente.
Déjame contarte algo. El sábado 14/04/07 tuvimos una pequeña reunión con los jóvenes de la iglesia donde me congrego (Movimiento Cristiano Fe en Acción sito en Cordero 2024 Virreyes – Buenos Aires) y fuimos anotando en una lista los nombres de los jóvenes que venían y los que ya no concurrían a la iglesia para poder orar por ellos. De uno me hablaron en especial y ellos mismos tenían mucho anhelo de ir a visitarlo en cuanto termine la reunión. Era un joven que según me habían contado, ya no quería congregarse más. Oramos por todos ellos.
Al otro día cuando llego a la iglesia vi a este muchacho sentado allí al fondo. (¡Gloria a Dios! El día anterior habíamos orado por él y ya estaba en la iglesia) Una hermana me dijo: Habla con él porque no esta bien.
Me acerque al joven, le pregunte si se quedaba a la reunión y como me dijo que si le dije que luego quería que habláramos. Se sorprendió un poco pero acepto.
Mira, no quiero hacerlo largo. Comenzó la charla, a este joven le costaba poder hablar pero luego de un momento de compartir sus dudas y hablarle lo que el Espíritu Santo me daba para compartirle, de decirle que podía confiar en mi él abrió su corazón y me contó sus problemas, sus dudas, sus luchas y pruebas. Le hable, le conté que yo también había pasado por lo mismo (hay veces que pensamos que a nadie mas le puede estar pasando eso pero la verdad es que no es así) le compartí de la palabra de Dios y oramos. Luego terminamos con un abrazo.
No solo te cuento esto para que veas el poder de la oración y para que tengas fe y paciencia ya que Dios siempre escucha.
Te cuento esto para poder decirte algo muy bonito y muy cierto. ¿Viste como termino esa charla con ese joven? Si, del abrazo te hablo. Hay una gran diferencia entre nuestro momento de conversación con este muchacho y la conversación con Dios.
Dios siempre te recibe con un abrazo. Él no espera al final para abrazarte. Dios tiene sus brazos abiertos esperándote y en cuanto entras en la oración su santo Espíritu te abraza.
Como a este muchacho hay muchas veces que nos cuesta hablar con Dios y dejamos talvez para mañana la oportunidad de ser libres, de tener gozo, de tener paz y tener victoria total. Pero Dios que esta mas cerca de lo que creemos esta esperando para bendecirte, para amarte, para ayudarte y para darte el gozo, la paz y la fortaleza y sabiduría que necesitas para continuar.
Y ¿sabes una cosa? Es hermoso dejarse abrazar por Dios. Es hermoso sentir el abrazo de Dios. ¿Lo quieres? El te espera en la oración.
Dios te bendiga grandemente.
Comentario:
Gracias Choi, me alegra mucho que hayas pasado por aquí. Sabes que te aprecio mucho. Un gran abrazo.
Comentario:
siempre es reconfortable leerte
besitos salados de CHOI
besitos salados de CHOI







