logotipo

img_google
JESUCRISTO A LAS NACIONES
Sonríe, Jesús te ama
Acerca de
Bendiciones y sean bienvenidos.Mi nombre es Leonel y quiero compartir con Uds. sobre Jesucristo, mi gran amor, mi señor y mi salvador. ¿Sabías que El te ama muchísimo? Por eso llegaste aquí.... En este sitio encontraras palabra de Dios para tu vida. Tanto para aquel que nunca escucho de que hay alguién que quiere ayudarle porque le ama, como para aquel que ya tuvo la alegria de conocer y aceptar a Jesucristo en su corazón y anhela seguirle y servirle o ya lo esta haciendo. Encontrarás predicas, videos, algunas fotos, estudios y material que si Dios lo permite seran de guia para tu vida en el Señor. Sientanse como en su casa. Tienes mi mail por si quieres escribirme. jesucristo2005@mixmail.com Jesucristo salva, sana y libera!!!
Sindicación
 
CON LA ORACIÓN EJERCITAS EL OÍDO ESPIRITUAL (San Juan 6:16-21)
6:16 Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar,
6:17 y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.
6:18 Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.
6:19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.
6:20 Mas él les dijo: Yo soy; no temáis.
6:21 Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra adonde iban.


Bendiciones. El otro día les hablaba sobre este pasaje pero haciendo hincapié en las palabras “en seguida” del versículo 21. Ahora quiero hablarles sobre el versículo 20 y la primera parte del 21.
Vemos aquí una particularidad hermosa en la relación entre los discípulos y Jesús. ¿Cuál? A ellos les basto escuchar la voz para reconocer a su maestro.
Este grado de conocimiento de su maestro lo llegaron a tener por la continua comunión que tenían con Él. Yo soy, no temáis basto para reconocerlo. ¿Tú lo hubieras reconocido o te hubieras tirado por la borda al grito de “un fantasma”? Causa gracia imaginárselo pero es una posibilidad.
¿Es importante reconocer su voz? Rotundamente si.
Es importante reconocer la voz de tu Padre para recibir su amor en sus bendiciones, su guía y sus promesas.
Y además nadie entiende la palabra como aquel que ora. Pues aquel que ora al leer la palabra puede recibir sabiduría, entendimiento, revelación e inspiración ya que su Padre le hablara a través de su Santo Espíritu.
En la intimidad de la oración, en la comunión intima comenzamos a conocer y conocemos la voz de Dios.
Para reconocer esa voz necesitas comunión, necesitas orar que es hablar con Dios ¿Como reconocerás la voz de tu Señor si no le permites un instante en el cual te pueda hablar? ¿Cómo llegaras a reconocerla si no te acostumbras a escucharla ni buscarle?
La voz de Dios puede venir a ti en forma audible, a través de un siervo, en su palabra, susurrada a tu mente o tu corazón pero siempre será inconfundible si estas acostumbrada a la comunión con tu Papá. Mi Papá. Nuestro Señor. Porque si, Dios es tu Papá.
Las ovejas, dice la palabra, conocen la voz de su pastor y por eso responden cuando son llamadas. Analicemos un poco esto. Ellas conocen, saben quien es y pueden reconocer a su pastor. Obedecen a su llamado. ¿Pero como saben que es su pastor? Porque ya lo han conocido. Ya han tenido un trato con Él a diario. Él esta con ellas. Ellas saben que es bueno y si hablaran dirían a su llamado:
“Es la voz de mi pastor. La puedo reconocer y me esta llamando. Voy a Él, mi pastor me ama y es bueno conmigo, me cuida y alimenta, me guía al mejor lugar a los mejores pastos. Se que es lo mejor para mi.
Yo también le amo por eso le respondo. Conozco que es bueno y no me escondo ni escapo de Él.
Y todo esto es porque llegue a conocerlo y se que es bueno. LLEGUE A CONOCERLO. LE CONOZCO.”
Reconocer la voz en una comunión intima, profunda y desde el corazón es lo que debemos anhelar y lograr.
Un niño nace. Llora. La madre lo toma y lo pone junto a su pecho. El niño lentamente se va calmando al oír el latido del corazón de su madre y luego sonríe mientras duerme en paz al escuchar la voz de su madre.
Talvez ninguna voz lo calmara en su llanto y solo lo logre la voz de su madre a quien en sus largos nueve meses de íntima comunión y amor ha logrado conocer.
Como el niño, como el pequeño bebe siente desde su cuna el canto de la madre, la voz de la madre y duerme Dios quiera que lleguemos a reconocer su voz a través de la intima relación de la oración.
Como el niño sigue el sonido de la voz de su mamá y sonríe al encontrarla oigamos también nosotros la voz de Dios y sigámosle con gozo y alegría.
Dios les bendiga grandemente.
Gracias Espíritu Santo
No