Un milagro para tu vida

Hola, Dios te bendiga. Hoy quiero compartir contigo un mensaje lleno de fe y amor. Un mensaje de esperanza y renuevo. Un mensaje donde descubrirás como la oración con fe y el clamor a Dios siempre es escuchada. Dios escucha nuestras oraciones. Y Él, conforme a su voluntad y a su tiempo, siempre responde eligiendo lo que es mejor para nosotros. Ruego al Señor que pueda serte de bendición.
Leamos en La Biblia, en el nuevo testamento, en el libro de San Mateo Capitulo 20 versículo 29. Dice así:
Dos ciegos reciben la vista
20:29 Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud.
20:30 Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
20:31 Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
20:32 Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
20:33 Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.
20:34 Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y enseguida recibieron la vista; y le siguieron.
Permíteme una pequeña oración antes de pasar al mensaje: Señor mío te pido en el nombre de Jesús que bendigas a trabes de tu palabra los corazones. Que esta llegue y cale profundo en ellos desatando bendición, salvación, libertad y sanidad. Que aumente nuestra fe Señor. En el nombre de Jesús. Amen y amen.
Bueno, tomemos posición con nuestra imaginación en aquel lugar. Imagínate, la salida de Jericó, multitud de gente siguiendo a Jesús. Estaban los incrédulos, los curiosos, los que creían y buscaban que Jesús ore por ellos, que los toque, que haga un milagro en ellos. También estaban los que querían oír su voz y sus palabras.
Imagínate el ruido de la multitud, gente llamando a Jesús, clamando. El ruido propio de la muchedumbre. Todos sabemos que pasa cuando hay alguien importante o famoso, la gente se junta, grita. Piensa entonces como estaría la gente al ser Jesucristo el mismo Hijo de Dios quien estaba en aquel lugar. Allí estaba quien obraba milagros, quien resucitaba gente, quien volvía la vista a los ciegos, quien ordenaba a los demonios salir, quien alimento a la multitud multiplicando panes y peces. Allí no estaba un famoso cualquiera. Allí estaba el Hijo de Dios, allí estaba Jesús de Nazaret.
Al oír esto, dos ciegos que estaban sentados junto al camino quisieron saber que pasaba. La respuesta que recibieron me imagino que les debe haber provocado un salto en el corazón. Tenían allí a quien podía ayudarles, tenían allí a quien era la respuesta a sus necesidades. Y comenzaron a clamar. ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
Nos cuenta la palabra que la gente les mandaba callar. ¿Pero porque? ¿No eran ellos también dignos como cualquier otro de recibir ese milagro para sus vidas? ¿Acaso el sol no sale sobre buenos y malos? Sí, claro que sí. Ellos también tenían derecho de llegar a Jesús al igual que tu y yo, pero cuantas veces nos encontramos con cosas que nos alejan de Dios, cosas que pretenden callar nuestra fe. Personas, problemas económicos, problemas de salud, desanimo, stress, depresión. Muchas veces en nuestras vidas nos surgen cosas que nos alejan del Señor y no nos quieren permitir que tomemos la bendición que esta, sí ESTA allí para nosotros. Veamos que hicieron estos dos hombres y sigamos su ejemplo...
Dice la palabra que aunque los querían callar y aunque ellos estaban limitados para llegar hasta Jesús por su ceguera, por la multitud que tenían por delante ellos no se desanimaron y aun clamaron mas fuerte: Jesús, hijo de David, ten misericordia de nosotros!!! JESÚS, HIJO DE DAVID, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS!!!!
Y Jesús les oyó. Nos cuenta la palabra que ese clamor con fe llego a los oídos del Señor y este los llamo y les pregunto que querían que haga por ellos. Nótese algo, Jesús sabia que eran ciegos. Él es Dios y sabe nuestras necesidades y sin embargo pregunto que querían. Él quería que lo invitaran a obrar el milagro en sus vidas. Él quería que lo invitaran a entrar en su vida. Él quería ser invitado y quiere ser invitado por nosotros para que obre el milagro en nuestras vidas. Dice la Biblia: “Clama a mí y Yo te responderé”....también dice “pedid y se os dará”. Esta es una enseñanza, debemos orar, debemos pedir a Dios que nos bendiga: Señor, sáname...Señor, sálvame...Señor, salva a mi familia, mi hijo, mi hermana/o... Señor necesito un empleo o que mejores mi situación económica, Señor necesito fe, Señor ayúdame porque no doy mas, porque no aguanto mas... y Dios te responderá. Talvez no sea una respuesta automática, talvez se tarde un poquito en notar esa respuesta pero yo te aseguro que Dios siempre responde y siempre pero siempre si se lo permites, su voluntad se hará en tu vida. Solo debes invitarle.
Los dos ciegos al estar frente a Jesús y al oír su pregunta no dudaron así como no dudaron y gritaron con fe para que Él les oyera, le respondieron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.
Y dice la palabra que Jesús se compadeció y les toco los ojos y ellos tuvieron la vista desde ese mismo momento.
Yo no sé cuál es tu situación hoy. Yo no sé cuál es tu necesidad pero si estoy seguro que si Dios te permitió llegar hasta aquí y leer esto es porque Él quiere bendecirte. Hoy es tu día en el que El Señor te llama y te dice: “Que quieres que te haga” Hoy es el día en que tienes que dejar de lado todo aquello que no te permite llegar a la bendición, hoy es el día en el que debes dejar de oír esas voces que te dicen que Dios no te ama, esas voces que te dicen que lo tuyo no tiene solución, esas voces que te dicen que el problema es muy grande como para resolverlo, esa multitud que intenta decirte que te calles porque eres indigno de que Jesús te toque. No oigas la multitud, pues si hoy abres tu corazón a Jesús puedo asegurarte que tu clamor con fe sonara mas fuerte que el grito de multitudes y Jesucristo mismo hablara a tu corazón y te dirá: Que quieres que te haga. Hoy es tu día. Déjame orar por ti.
Señor te doy gracias por tu palabra. En ella nos enseñas a pedir y pedir con fe y nos prometes responder a nuestro clamor, a nuestra oración. Por eso Señor te pido nos bendigas. No sé Señor cuales son las necesidades de aquellos que lean esto o de a quienes le llegue este mensaje, pero tú si lo sabes. Te pido Señor mira esos corazones que necesitan de ti, oye sus oraciones Señor. Bendícelos Señor. Derrama sanidad sobre los enfermos. Da libertad al oprimido. Lleva alimento al necesitado y paz al desesperado. Señor abre las puertas laborales para aquellos que necesitan ese empleo para vivir una vida digna. Y bendice y derrama tu amor y tu paz sobre aquellas personas que hoy se encuentran sumidas en una gran depresión y no tienen un motivo para seguir viviendo. Muéstrales que tú eres el motivo. Llénalos de tu amor. Bendice a tu pueblo señor y mira sus peticiones delante de ti. En ti confiamos Señor y nuestra fe esta en ti. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amen y amen. Gracias Señor.
Dios te ama y esta esperando que tu le invites a obrar en tu vida. El te responderá... Si ya eres creyente y tienes una petición en tu corazón confía en que Él a su tiempo y voluntad te dará esa respuesta que tus esperas. Solo confía en Dios, El ya ha oído tu oración y conocía tu petición y tu necesidad antes aun de que abras tus labios, deposita tu fe en Él y ríndele tu vida. El te responderá y dará en tu vida un reverdecer espiritual.
Si aun no entregaste tu vida a Cristo te invito a que lo hagas. Si sientes de hacerlo dile a Dios: Señor reconozco que soy pecador y me arrepiento de mis pecados. Te pido que me perdones Señor. Reconozco Jesús que tú eres Dios. Que viniste al mundo y has muerto y resucitado para perdón de mis pecados. Te abro mi corazón y te recibo como mi Señor y Salvador personal. Te amo Señor. Anota mi nombre en el libro de la vida. Gracias Señor. Amen y amen. Gloria a Dios.
Si has hecho esta oración permíteme darte la bienvenida al cuerpo de Cristo, a la iglesia. Al recibir al Señor te has convertido en un Hijo de Dios. Sigue su palabra, busca una iglesia donde se predique la verdad y la palabra de Dios y pronto veras un gran cambio en tu vida. Dios te bendiga grandemente.
Estaré orando por ti......(si quieres que ore por ti por algún motivo en especial escríbeme a jesucristo2005@mixmail.com y orare por ello. Un gran abrazo y muchas bendiciones)







