Dios oye la oración

Dios contesta nuestras oraciones. A cada instante y en todo momento Dios tiene su oído inclinado a nosotros, sus hijos.
Cierto tarde estaba en la oficina donde trabajo y mientras oraba el Señor me mostró algo.
Como ya era tarde y todos se habían retirado y yo estaba esperando que se me haga el horario para ir a la iglesia, fui hasta la sala de reuniones y comencé a orar allí. Mi oración era por motivos varios, mi vida, mis seres queridos, la iglesia, seguramente que el Señor me dé palabra y pueda ser de bendición, etc.
En un momento dado siento de levantar las manos y mire arriba. Al techo.
Nunca en casi diez años de trabajar allí me había dado cuenta de cuan cerca estaba de el. Del techo me refiero. Estaba pintado de blanco al igual que las paredes y daba la sensación de que estaba mas alto.
Además uno dice techo y enseguida piensa en altura, en algo difícil de alcanzar.
Me puse en puntas de pie y estirándome un poquito lo toque. Fue allí donde sentí algo precioso de Dios: “ Asi de cerca estoy de ti cuando oras”
Me di cuenta entonces de aquello que siendo una mentira, tantas veces lo tomamos como una verdad irrefutable. Ya sea por tradición, ignorancia o por engaño. ¿A que me refiero?
¿Cuantas veces sentimos que Dios esta muy lejos como para escucharnos y para prestarnos atención? ¿Cuántas veces sentimos que es inalcanzable, que es tan santo como para prestarle el oído al hombre cuando a Él clama? ¿Cuántas veces sentimos que nuestras oraciones no llegan a Dios o aun que el techo es de metal y las oraciones llegan hasta él y caen?
Sin embargo, la palabra de Dios nos promete que Él esta atento a nuestro clamor.
El Señor en su palabra te dice “Clama a mi y yo te responderé” y también dijo Jesús “todo lo que pidieres al Padre en mi nombre creyendo, lo recibiréis”
Dios si te escucha cuando vas con corazón sincero y creyendo. El te lo promete en su palabra y es un Dios de verdad y por sobre todas las cosas te ama. TE AMA. Y otra vez te digo: DIOS TE AMA Y MÁS DE LO QUE TE PUEDES IMAGINAR.
Así me lo hizo saber ese día. Orar a Él creyendo. Y orar no es otra cosa que hablar con Dios. Tu papá si has recibido a Cristo en tu corazón como Señor y Salvador personal.
Así como pude tocar el techo con solo ponerme en puntillas y levantar mis brazos, así también puedes llegar a Dios con tus oraciones si lo haces creyendo. Son los brazos de la fe que se extienden desde tu corazón hasta Dios lo que se elevaran y llegaran a Dios.
Y Dios que te escucha y te ama de seguro te contestara. Lo sé. Es real. Lo hizo conmigo y contigo también lo hará.
Solo debes intentarlo. Con fe y en el nombre de Jesús...
Dios te bendiga grandemente.







