EL RATÓN QUE QUERÍA CASAR A SU HIJA
Cuenta la fábula india que un ratón tenía una hija y, considerándola la más bella de las criaturas, pensó casarla con alguien igual por su categoría y estado. Y viendo a Luna que por la noche era clara y brillante, la saludó y dijo:
-Salud, Luna.
Y a él la Luna:
-Que tengas felicidad señor ratón.
A ella el ratón:
-Ya que eres un astro poderoso, bellísimo, dotado de fuerzas y virtudes, quiero que tengas a mi hija por esposa, porque no puedo casarla con honor con ningún otro que no sea un señor poderoso, como a ti te considero;ni lo intento.
Pero Luna contestó que no era de tanto poder porque no tenía esplendor propio como el poderoso Sol. Y dijo:
- Así, si no quieres dar a tu hija en matrimonio más que a un señor por encima de todos, pregunta a mi señor Sol, que con su virtud y su poder domina todo el mundo. Lo encontrarás mañana muy de mañana en este lugar.
A la mañana siguiente, el ratón se dirigió al Sol:
-Vengo a ti, oh Sol, con el fin de desposar a mi noble hija contigo, pues con tu poder iluminas al mundo, expulsas las tinieblas, haces que crezcan y reverdezcan todas las hierbas y árboles. En definitiva, sobrepasas a todas las criaturas con tu admirable belleza.
Pero el Sol respondió que él no era el más poderoso puesto que el señor Nube estorbaba y pertubaba muchas veces su esplendor, su calor y sus restantes fuerzas. Por lo que a él debía dirigirse.
Así lo hizo el ratón, pero Nube respondió que no era el señor más poderoso, puesto que Viento siempre le seguía con violencia, le golpeaba y dispersaba y no dejaba de empujarlo de lugar a lugar. Por ello Nube iba fugitivo con temor a todas partes, pues si lo alcanzaba, lo derribaba y lo sumergía en tierra y mar.
Comprendiendo el ratón estas razones, se dirigió al Viento, pero este contestó:
-Aunque soy poderosísimo por mis fuerzas porque puedo derribar casas, árboles y otras cosas grandes y hacer otros hechos admirables, sin embargo hay aquí cerca un castillo asentado fuertemente sobre una roca de piedra que no he podido derribar en trescientos años. Por ello, es más fuerte que yo.
Dicho esto, el ratón se acercó al castillo y le ofreció por ser el más fuerte la mano de su hija. A lo que el castillo respondió:
-Aunque soy casi invencible, hay sin embargo una pequeña bestia que me molesta mucho y socava mis muros y, contra mi voluntad, entra y sale por unas cavernas; devora mis provisiones y, lo peor de todo, me pisa con sus pies y encima de mi cabeza echa su estiercol; para él no hay puerta, portón, ventana ni ningún otro cierre seguro que pueda resistirlo o dejarle fuera, y así presume de tener sobre mí un dominio inevitable.
-Cierto- dijo el ratón-, es muy poderoso, ¿pero cuál es su nombre?. Respondió el castillo: "Señor, se llama ratón"
-Ea pues- dijo el ratón a su hija-, así se ha descubierto que no hay nada de igual valía que nuestra raza; por ello, volvamos y celebraremos la boda dentro de nuestra propia raza. pero mientras celebraban ellos el banquete con todos los de su estirpe, de repente de un rincón vino un gato negro saltando; y cogiendo con sus uñas al marido y la mujer, los devoró y puso en fuga a todos los convidados. Y así la boda terminó en duelo y en lamento.
-Salud, Luna.
Y a él la Luna:
-Que tengas felicidad señor ratón.
A ella el ratón:
-Ya que eres un astro poderoso, bellísimo, dotado de fuerzas y virtudes, quiero que tengas a mi hija por esposa, porque no puedo casarla con honor con ningún otro que no sea un señor poderoso, como a ti te considero;ni lo intento.
Pero Luna contestó que no era de tanto poder porque no tenía esplendor propio como el poderoso Sol. Y dijo:
- Así, si no quieres dar a tu hija en matrimonio más que a un señor por encima de todos, pregunta a mi señor Sol, que con su virtud y su poder domina todo el mundo. Lo encontrarás mañana muy de mañana en este lugar.
A la mañana siguiente, el ratón se dirigió al Sol:
-Vengo a ti, oh Sol, con el fin de desposar a mi noble hija contigo, pues con tu poder iluminas al mundo, expulsas las tinieblas, haces que crezcan y reverdezcan todas las hierbas y árboles. En definitiva, sobrepasas a todas las criaturas con tu admirable belleza.
Pero el Sol respondió que él no era el más poderoso puesto que el señor Nube estorbaba y pertubaba muchas veces su esplendor, su calor y sus restantes fuerzas. Por lo que a él debía dirigirse.
Así lo hizo el ratón, pero Nube respondió que no era el señor más poderoso, puesto que Viento siempre le seguía con violencia, le golpeaba y dispersaba y no dejaba de empujarlo de lugar a lugar. Por ello Nube iba fugitivo con temor a todas partes, pues si lo alcanzaba, lo derribaba y lo sumergía en tierra y mar.
Comprendiendo el ratón estas razones, se dirigió al Viento, pero este contestó:
-Aunque soy poderosísimo por mis fuerzas porque puedo derribar casas, árboles y otras cosas grandes y hacer otros hechos admirables, sin embargo hay aquí cerca un castillo asentado fuertemente sobre una roca de piedra que no he podido derribar en trescientos años. Por ello, es más fuerte que yo.
Dicho esto, el ratón se acercó al castillo y le ofreció por ser el más fuerte la mano de su hija. A lo que el castillo respondió:
-Aunque soy casi invencible, hay sin embargo una pequeña bestia que me molesta mucho y socava mis muros y, contra mi voluntad, entra y sale por unas cavernas; devora mis provisiones y, lo peor de todo, me pisa con sus pies y encima de mi cabeza echa su estiercol; para él no hay puerta, portón, ventana ni ningún otro cierre seguro que pueda resistirlo o dejarle fuera, y así presume de tener sobre mí un dominio inevitable.
-Cierto- dijo el ratón-, es muy poderoso, ¿pero cuál es su nombre?. Respondió el castillo: "Señor, se llama ratón"
-Ea pues- dijo el ratón a su hija-, así se ha descubierto que no hay nada de igual valía que nuestra raza; por ello, volvamos y celebraremos la boda dentro de nuestra propia raza. pero mientras celebraban ellos el banquete con todos los de su estirpe, de repente de un rincón vino un gato negro saltando; y cogiendo con sus uñas al marido y la mujer, los devoró y puso en fuga a todos los convidados. Y así la boda terminó en duelo y en lamento.
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Ejem... hay alguien¿????
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Prima, para cuando un cuento nuevo? este me dió un poquito de miedo cuando me lo contó mi mami antes de dormir...
Comentario:
a ver cuando pensamos en actualizar un poquito esto eh? que como se suele decir...huele a rancio!
jejeje, un beso de tu fan nº1:
El primo Vix
jejeje, un beso de tu fan nº1:
El primo Vix
Comentario:
jajajajaajaja anda que... joer menuda noche de bodas, en el estomago del raton
besos
besos
Comentario:
Bonito cuento, que me recuerda ¡que yo me caso también! parece el monotema del més, pero bueno, solo cabe esperar que no llegue ningún gato a salvajear la celebración, anda que sí que con el cuentito hoy lunes seguro que me ha subido la tensión, jejeje. Un abrazo,
Vix
Vix





