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Acerca de
Un ente bicéfalo, indescriptible, a medio camino entre la persuasión y la disuasión, atormentado por eternas dudas y por kilos de palitos de merluza. Sonando: "Hokey Pokey" de Ray Anthony
Sindicación
 
La Sinuosa Odisea de la María de Alcozares (Parte VII)
Viene de:

Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4

Parte 5

Parte 6


Pese a que nada parecía haber sucedido a su alrededor, la totalidad de las Marías sintieron simultáneamente una niebla glacial que parecía escarcharlas por dentro. Aunque la mayoría aguantaron el tipo, algunas no pudieron evitar caer sobre la tierra mojada, mientras abundantes lágrimas comenzaban a escaparse de sus ojos.
La confusión fue, por unos instantes, evidente. Todas las mujeres se miraban las unas a las otras, presas de una tristeza inexplicable y seca como el disparo de un arma.

El Agente Silas fue el único al que no pareció sorprender aquel masivo despliegue de sentimientos. Fue él en persona quien ayudó a varias de las chicas a incorporarse, siempre con una perenne sonrisa en su rostro.

- Lo que acaban de experimentar, señoritas, no es más que el reflejo de una consecuencia de su estancia en un anterior plano de realidad. Es importante que sean ustedes plenamente conscientes de hasta qué punto su presencia en cada uno de los planos en los que van a efectuar su trabajo afectan a los sentimientos, relaciones y actividades de sus habitantes.

Aunque, en general, las Marías parecían no entender una sola palabra, algo en el interior de sus mentes parecía, paulatinamente, querer despertarse de un largo sueño. Entretanto, una tras otra, comenzaban a entrar en la Carpa de Nutrición, una enorme cúpula sostenida sobre siete estructuras tubulares cubiertas de abigarrados símbolos.
En el interior, un enorme diván de reluciente metal esperaba a cada chica, cada uno de ellos equipado con multitud de palpitantes tubos, comunicados entre sí por cámaras estancas acopladas al depósito central de gas que presidía la estancia.

- Señoritas, tengan la amabilidad de incrustarse en sus divanes de nutrición y de insertar los tubos transmisores en sus orificios nasales. Vamos a proceder a eliminar de sus almas cualquier residuo que pueda obstaculizar el posterior proceso de alimentación.

Inexplicablemente, todas y cada una de las Marías supieron exactamente como ajustarse la complicada maquinaria, ajustando parámetros del proceso de una manera automática, aunque totalmente ajena a ellas.

La gigantesca espiral que la cúpula guardaba en su interior comenzó a rotar, aumentando su velocidad de un modo gradual, hasta el punto de que su forma comenzó a hacerse borrosa con el movimiento. Los cuerpos de las chicas empezaron a vibrar mientras los tubos se hinchaban y deshinchaban alternativamente, succionando restos de sentimientos y recuerdos defectuosos directamente de sus almas, o reconfigurándolos, reparándolos y dándoles una entidad nueva y útil. Millones de palabras, imágenes y sonidos jugueteaban en el interior de las Marías, transformando la confusión inicial en una consciencia nueva, limpia y preparada para ser alimentada con nuevo material.

El sonido de la formidable máquina cesó, y la espiral dejó de moverse. El Agente Silas encendió su megáfono de solapa:

- Señoritas, regocijémonos. Mañana serán otras.

CONTINUARÁ EN BREVE EN "LA CABEZA DE CHEMA"


 
Comentario:
Sigo enganchadísima al relato...estoy que me como las uñas!
 
Comentario:
oye oye... esa máquina existe??? º_º yo quiero una!! jajaja, en serio... está muy interesante ;)

un saludo ^^
 
Comentario:
Cada vez se pone mejor el relato.

Os leo mucho, eh???

Besos!
 
Comentario:
Esto se parece cada vez mas a una delirante historia de David Lynch, solo faltan las cortinas rojas, jajaja.
No