de robos
Ayer acabé contándole al taxista mis penas mientras lloraba y él trataba de consolarme muy amablemente. Espectáculo lamentable, sí, sí, sí, pero es que la hora de las despedidas ha comenzado y una es sensible y, vamos a reconocerlo, a mi me va más el drama que a Bertolt Brecht... También es cierto que iba ligeramente perjudicada y que en mi depresión de última hora se me ocurrió sustraer un periódico de la cafetería de abajo. En un primer momento pretendía simplemente leer las páginas de Deportes e iba a devolverlo, pero la jugada de sacarlo por entre los agujeritos de la persiana metálica (porque a esas horas estaba cerrado, claro) fue más complicada de lo que esperaba y acabé por quedármelo como premio a mi pericia.
La semana, por lo demás, bien. Examen, playa, sidras... Lo único malo fue la pérdida de mis llaves en vete tú a saber dónde, y el consiguiente pánico al pensar "hoy voy a dormir en la puta calle". Afortunadamente Angie tenía una copia que yo le dejé hace tiempo y pude pasar por su casa a recogerlas....a las tres de la mañana. Me abrió su hermano, mi ex, pantalón de pijama, pecho al descubierto, pelos revueltos. Sin embargo...no pude evitar fantasear con la idea de un polvo eventual que me librara de todo aquel stress por las llaves.
Me marché caminando a casa (la vida no es una película porno de bajo presupuesto, por lo que parece) con pensamientos temerosos: alguien me había robado las llaves en la playa y había aprovechado el momento de mi baño para, de paso, cotillear la dirección de mi domicilio en el DNI. Cuando llegara a casa allí estaría el ladrón esperándome detrás de una puerta, riñéndome por llegar a semejante hora (pero qué quieres que haga, si me quitaste las llaves, cerdo de mierda!) y me obligaría a darle el dinero que él no habría encontrado (Pero es que NO hay dinero, joliiiiines, le diría yo)...
Oh, puse fin a mis divagaciones histéricas cuando comprobé que en el DNI pone la dirección donde vivía antes, no la actual, y que al ladrón le jodan. No obstante...bueno, cuando llegué a casa di un repaso a todas las habitaciones, miré bajo las camas, todo esto mientras me aferraba al spray fétido como única protección.
Ayer fue la despedida de mis compañeras de facultad, de Alba y Belén. Lo dicho, bien, no quiero hablar de despedidas, no quiero pensar que quedan siete días.
Y esta noche...salgo con Lala y Angie. Espero no montar ningún show, estoy muy sensible, coño.
La semana, por lo demás, bien. Examen, playa, sidras... Lo único malo fue la pérdida de mis llaves en vete tú a saber dónde, y el consiguiente pánico al pensar "hoy voy a dormir en la puta calle". Afortunadamente Angie tenía una copia que yo le dejé hace tiempo y pude pasar por su casa a recogerlas....a las tres de la mañana. Me abrió su hermano, mi ex, pantalón de pijama, pecho al descubierto, pelos revueltos. Sin embargo...no pude evitar fantasear con la idea de un polvo eventual que me librara de todo aquel stress por las llaves.
Me marché caminando a casa (la vida no es una película porno de bajo presupuesto, por lo que parece) con pensamientos temerosos: alguien me había robado las llaves en la playa y había aprovechado el momento de mi baño para, de paso, cotillear la dirección de mi domicilio en el DNI. Cuando llegara a casa allí estaría el ladrón esperándome detrás de una puerta, riñéndome por llegar a semejante hora (pero qué quieres que haga, si me quitaste las llaves, cerdo de mierda!) y me obligaría a darle el dinero que él no habría encontrado (Pero es que NO hay dinero, joliiiiines, le diría yo)...
Oh, puse fin a mis divagaciones histéricas cuando comprobé que en el DNI pone la dirección donde vivía antes, no la actual, y que al ladrón le jodan. No obstante...bueno, cuando llegué a casa di un repaso a todas las habitaciones, miré bajo las camas, todo esto mientras me aferraba al spray fétido como única protección.
Ayer fue la despedida de mis compañeras de facultad, de Alba y Belén. Lo dicho, bien, no quiero hablar de despedidas, no quiero pensar que quedan siete días.
Y esta noche...salgo con Lala y Angie. Espero no montar ningún show, estoy muy sensible, coño.





