celebridades
Menú de hoy en Casa Alba:
1º Ensalada de tomate.
2º Ensalada ya preparada con salsa de yogur y finas hierbas.
3º Spaguetti con ajo.
Té con leche, Lambrusco y ofrecimiento por mi parte de pan Bimbo, que fue rechazado por Lala y Angie.
Volví a llegar al trabajo borracha y tarde, pero la tontería se me pasó descargando las 31 cajas que trajo el de Seur.
Hoy fue un día de celebridades.
Natalia Estrada con su nuevo novio italiano, la alcaldesa, y por fin mi pretendiente el inglés.
Bueno, es que hay un chico que viene últimamente a la tienda y le atiendo yo por aquello del idioma. Es guapo y quizás un poco mayor que yo, oh, y es tan sonriente, y siempre que le cobro me guiña un ojo cuando le doy el cambio. Le he visto sin la camiseta porque se prueba la ropa fuera del probador y tiene el pelo justo en el pecho y nada de barriga cervecera. Luego cuando me escabullo a fumar a la calle él está ahí en la terraza de enfrente sentado con sus padres (mis suegros, claro) y me sonríe abiertamente y espero que mañana vuelva a por otra camiseta y entonces le escribiré mi número en el ticket si sigo con la tontuna o lo más probable es que no haga nada porque secretamente me consuela pensar que en Canterbury encontraré miles y miles de rubitos guapos y sonrientes. Tengo entendido que habrá también mucho italiano en el campus, aunque Lala opine que no se lavan. ¡Oh sucedáneos de Materazzi, venid a mi!.
Por la tienda pasó también Belén que trabajará en lo mismo que yo, pero en versión Feria de Muestras. Creo que se agobió un poco cuando la metí en la caja y la animé a envolver su primera camiseta.
Um, estoy contenta estos días. Creo que me tomaré un...dios, en casa no hay más que esa jodida ginebra que suelo mezclar con zumo de piña. Con el Baileys ni lo intento, aún conserva su precio en el culo de la botella... en pesetas.
Oh, cierto, y también pasó ESE escritor en asturiano al cual yo admiro por su mala leche y porque qué coño, me gusta un poco. Le hice la pelota descaradamente en plan grupi (libri, debería decir).
1º Ensalada de tomate.
2º Ensalada ya preparada con salsa de yogur y finas hierbas.
3º Spaguetti con ajo.
Té con leche, Lambrusco y ofrecimiento por mi parte de pan Bimbo, que fue rechazado por Lala y Angie.
Volví a llegar al trabajo borracha y tarde, pero la tontería se me pasó descargando las 31 cajas que trajo el de Seur.
Hoy fue un día de celebridades.
Natalia Estrada con su nuevo novio italiano, la alcaldesa, y por fin mi pretendiente el inglés.
Bueno, es que hay un chico que viene últimamente a la tienda y le atiendo yo por aquello del idioma. Es guapo y quizás un poco mayor que yo, oh, y es tan sonriente, y siempre que le cobro me guiña un ojo cuando le doy el cambio. Le he visto sin la camiseta porque se prueba la ropa fuera del probador y tiene el pelo justo en el pecho y nada de barriga cervecera. Luego cuando me escabullo a fumar a la calle él está ahí en la terraza de enfrente sentado con sus padres (mis suegros, claro) y me sonríe abiertamente y espero que mañana vuelva a por otra camiseta y entonces le escribiré mi número en el ticket si sigo con la tontuna o lo más probable es que no haga nada porque secretamente me consuela pensar que en Canterbury encontraré miles y miles de rubitos guapos y sonrientes. Tengo entendido que habrá también mucho italiano en el campus, aunque Lala opine que no se lavan. ¡Oh sucedáneos de Materazzi, venid a mi!.
Por la tienda pasó también Belén que trabajará en lo mismo que yo, pero en versión Feria de Muestras. Creo que se agobió un poco cuando la metí en la caja y la animé a envolver su primera camiseta.
Um, estoy contenta estos días. Creo que me tomaré un...dios, en casa no hay más que esa jodida ginebra que suelo mezclar con zumo de piña. Con el Baileys ni lo intento, aún conserva su precio en el culo de la botella... en pesetas.
Oh, cierto, y también pasó ESE escritor en asturiano al cual yo admiro por su mala leche y porque qué coño, me gusta un poco. Le hice la pelota descaradamente en plan grupi (libri, debería decir).
Comentario:
No le serías fiel ni en el viaje de ida.
Pues claro que no, malvada tocaya, eso de Love is in the air en un avión es más cierto que nunca.
Muas.
Pues claro que no, malvada tocaya, eso de Love is in the air en un avión es más cierto que nunca.
Muas.
Comentario:
Ohhhh se fragua un nuevo romance. Pero no te vayas ocupada a Canterbury, no es buena idea. No le serías fiel ni en el viaje de ida. Besin.





