logotipo

img_google
Joven soltera punki metalera
babayaes
Sindicación
 
diario de primavera
Hola corazones, ya estamos en primavera.
A mi me gusta la primavera, porque me da por pensar que en la calle huele distinto. Pero seguro que me lo invento. Porque la primavera es la época de cuestionarse continuamente cosas como: ¿Tendré astenia primaveral? ¿Serán estos estornudos fruto de una alergia no reconocida? ¿Mi tontería estará causada por todo eso de "la sangre altera"? Vamos, que es la época perfecta para una hipocondriaca, o para una pseudohipocondriaca, o lo que yo sea.

Desde hace cuatro días estoy sola en casa. La vida de una soltera en mi condición es triste, aburrida, y, sobre todo, se pasa mucha hambre. Mi dieta de los últimos días se compone de: plátanos, manzanas, kiwis, lonchitas eventuales de pavo, yogures, etc. Hoy, eso sí, comí una ensalada de pasta en la facultad. Oh, y ayer me comí un helado cerca de la playa, uno de esos que me gustan a mi de mezcla de tutti frutti con chocolate. Rico.

Pero lo peor es mi cuarto. Aún no he hecho la cama y hay ropa desperdigada por todos los sitios, aunque voy vestida decentemente a la facultad, y a mi favor he de decir que aún no me he quedado remoloneando en la cama ningún día con tal de no madrugar. Y mira que me acuesto tarde, porque a eso de las doce de la noche empieza a entrarme un miedo a que hay algún espíritu o algún ladrón escondido, y esa sensación me paraliza en el sofá (que es donde suelo estar) y no soy capaz de moverme de allí hasta que acabo rendida por el sueño y decido acostarme. Pero suele ser a eso de las tres de la madrugada. Tengo ojeras.

En clase bien. Hoy el chico guapo de mi grupo se sentó a mi lado y le dejé una de mis fotocopias del libro que estamos estudiando. Oh, es tan guapo...pero no puedo decir mucho más de él, sólo que eso, que es guapo. Creo que ha quedado claro.
En inglés hicimos un juego en grupos de cuatro. Cada uno desempeñaba un papel, un miembro de una familia en este caso. En la tarjeta que me tocó ponía Mum y debía convencer a mi marido y a mis dos hijas de que necesitábamos urgentemente una alfombra nueva, una lavadora, unas vacaciones en España y un coche nuevo. Yo daba razones convincentes (es una preciosa alfombra turca, la que tenemos ahora está hecha un desastre; necesitamos la lavadora porque no pienso seguir lavando a mano y además llevais la ropa sucia; las vacaciones en familia nos unirán más y en España la cerveza está barata blablabla). Nadie me hacía caso. Quiero decir, a nadie le parecían buenas compras, así que me dediqué a llamar caprichosos a mis "familiares" y a decirles que estaban castigados.
Fue bastante frustrante, y además "mi marido" era un machista y un holgazán que sólo quería regalarme una aspiradora para tenerme esclavizada todo el día.
Oh, sí, hoy saqué un 9.5. Me faltó tiempo para llamar a mamá y contárselo. Mentí un poco y dije que le alimentaba bien.

Y mañana....oh dios. Mañana voy a mi segundo club de lectura. El libro está bien, sí, pero bueno, ni me va ni me viene, no creo que vaya a decir nada sobre él. Pero en cambio escucharé a las viejas yujuuuuuuuuuu!.
Y luego lo contaré. En mi diario de primavera.
Hasta mañana corazones.
 
Comentario:
Sí, ladrones, fantasmas y espíritus, cada día voy a peor. Será la astenia primaveral...
Y Belén, cómo es eso de que mis anotaciones no son de fiar? Verás mañana cuando te vea, prepárate!
 
Comentario:
Oye, con esto de la primavera la sangre altera, podrías aprovechar a decirle disimuladamente al guapo que las fotocopias que tú tienes son de sobresaliente, así lo tienes a tu lado el resto del curso. No sé por qué me da que sus propias anotaciones no son muy de fiar... ¿Te imaginas que de mis apuntes surge el amor? Ohhhh...
 
Comentario:
Ladrones escondidos? espíritus??????
No