in the mist of time
Tras el letargo del fin de semana con la única alegria del 5-4 del Sporting y la botella de vino francés que me pimplé para celebrarlo, llega el lunes y de nuevo gano un concurso. Dos entradas para ver una especie de Club de la Comedia en un sitio muy posh donde los ingleses no parecen ingleses, beben champan caro y van elegantamente vestidos. Iluminación indirecta, chistes sexuales y reunión de fumadores en el intermedio.
Niebla en Canterbury a la salida, tres grados centígrados, antojo de albóndigas y pimientos del Padrón, aureola de bruma en la catedral.
A falta de albóndigas, sopa. Sopa falsa de brócoli y coliflor. In the mist of time, brócoli y coliflor, coliflor y brócoli. Trance.
Dan las tres de la madrugada pero fumas uno más por si las nubes se van, por si llega la inspiración y se te ocurre donde cortar el texto. Aquí no, imposible.
Acabo la traducción a última hora, con presión, ni cigarrillos ni tiempo.
Pienso en círculos. Óvalos, más bien.
Heráclito, ten piedad.
Niebla en Canterbury a la salida, tres grados centígrados, antojo de albóndigas y pimientos del Padrón, aureola de bruma en la catedral.
A falta de albóndigas, sopa. Sopa falsa de brócoli y coliflor. In the mist of time, brócoli y coliflor, coliflor y brócoli. Trance.
Dan las tres de la madrugada pero fumas uno más por si las nubes se van, por si llega la inspiración y se te ocurre donde cortar el texto. Aquí no, imposible.
Acabo la traducción a última hora, con presión, ni cigarrillos ni tiempo.
Pienso en círculos. Óvalos, más bien.
Heráclito, ten piedad.





