HACES

Destellos de fantasía asoman sus fragancias exquicitas y , a veces con los recuerdos indelebles de la vida, luchan sin derramar gotas de sudor sobre el campo de batalla.
En ocasiones suelo leer sin entender, hasta que las dulces brisas recién paridas me arruyan en su fresco ropaje.
Más allá del sin fin de la palabras me espera mi casa hecha de letras multicolores, allí aguarda mi lecho escrito y, entremedio de las sábanas, tu cuerpo tibio palpita en silencio.
Una bandada de gotas caen en picada desde las nubes y en mi pelo se deslizan rodando hasta mis pechos.
Aquellos agridulces destellos de sinrazón me recuerdan al sabor de la magia, al color de un latido, al roce de tu sonrisa.