¿Ángel o Demonio?

Dicotomía. La eterna duda entre lo que quieres y lo que debes hacer....
He pedido al Hermanísimo que por favor, vaya a comprar unos pre-marcos para instalar una puerta nueva en el baño. Él está de vacaciones, yo no. Y además, tengo 4 cosas en la cabeza que ocupan, literalmente, todo mi tiempo. Al final tendré que ir yo a comprarlos. ¿La lío o no la lío?
Mi cuñao cada día trabaja menos. La única vez que lo he visto correr es cuando recogió la terraza a todo cisco para poder cerrar antes que otros días. Bueno, y cuando entró una tia superescotada, que antes de que le dijese "ve tú" ya estaba en el fondo del comedor tomándo buena nota de su consumición y del volumen telemétrico de sus glándulas mamarias. Su hermano ya lo sabe. Y sabe que tenemos que currar más nosotros (y ellos) pero su actitud se contagia.... ¿callo o no callo?
Voy a tener líos con el local. Lo estoy viendo. Ahí no quiero callar. Y de hecho no lo voy a hacer. ¿Enfadado o razonable?
Ciertos clientes son directamente para impedirles volver.... Pero no es mi negocio... ¿pienso o actúo?
Tengo la muy razonada y fundamentada sospecha de que estais visitándome. Si vosotros. Los que leeis. Ayer mismo estuvimos charlando un rato. Os pasaron el enlace sin mi consentimiento y sin informarme de ello. En realidad no me importa. Ya no. Pero esto era, en principio para mi propio desahogo personal. Bienvenidos seais todos salvo una..... La duda estriba en el origen de la filtración....
........ ¿Debo ser Ángel o Demonio?
P.D.: Mis más sinceros agradecimientos a Corsaria por el magnífico trabajo realizado con los dos dibujos que le envié.... No tengo palabras para expresar cómo encaja con lo que tenía en mente. Un besocin pa ella.
Edición varios minutos después de releerlo.... Hace tiempo me dijeron que si soy bueno me van a dar por donde amargan los pepinos, que me llevaré ostias de las buenas en la vida y que cambiaré.... Bueno, que así sea. No puedo simular lo que no soy. No me sale. Me las llevaré. Por un lado o por otro me las llevaré, seguro. Pero me las llevaré por ser yo mismo. Por ser tan "raro y anormal" como la gente me dice. Por vivir mis sueños y mi vida, y no los de otros. Y además, soy demasiado joven para aprender y demasiado viejo para cambiar.
Lo que pasa es que ciertas situaciones me enervan, como las descritas arriba. Y me hacen dudar y sacar la mala ostia. Menos mal que me desaforo aquí
Libro: Los Placeres de la Noche (Sherrilyn Kenyon)
Querido lector:
¿Alguna vez te has preguntado qué se siente al ser inmortal? ¿Al vivir noche tras noche persiguiendo a demonios que asesinan a los humanos? ¿Al tener riquezas infinitas y un poder ilimitado? Esa es mi existencia, y es oscura y peligrosa. Soy un héroe para miles de personas, pero nadie me conoce. Y me encanta vivir así.
O eso pensaba hasta la noche en que me desperté encadenado a mi peor pesadilla: una joven de aspecto conservador, vestida con una camisa... que en el caso de Amanda estaba abotonada hasta el cuello. Una mujer inteligente, fascinante, ingeniosa y que no quiere tener nada que ver con el mundo paranormal; es decir, conmigo.
La atracción que Amanda Devereaux despierta en mí va en contra de todas mis creencias. Por no mencionar que la última vez que me enamoré, no sólo me costó la vida, sino también el alma. Y ahora, cada vez que la miro, descubro que quiero intentarlo de nuevo. Me empeño en volver a creer que el amor y la lealtad existen de verdad.
Y lo más desconcertante es que a cada momento me descubro preguntándome si existirá una mujer capaz de amar a un hombre con unas cicatrices tan profundas. Con un corazón que quedó tan destrozado a causa de una brutal traición que si siquiera sabe muy bien si podrá latir otra vez.
KIRIAN DE TRACIA
Una Novela de los Cazadores Oscuros
¿Alguna vez te has preguntado qué se siente al ser inmortal? ¿Al vivir noche tras noche persiguiendo a demonios que asesinan a los humanos? ¿Al tener riquezas infinitas y un poder ilimitado? Esa es mi existencia, y es oscura y peligrosa. Soy un héroe para miles de personas, pero nadie me conoce. Y me encanta vivir así.
O eso pensaba hasta la noche en que me desperté encadenado a mi peor pesadilla: una joven de aspecto conservador, vestida con una camisa... que en el caso de Amanda estaba abotonada hasta el cuello. Una mujer inteligente, fascinante, ingeniosa y que no quiere tener nada que ver con el mundo paranormal; es decir, conmigo.
La atracción que Amanda Devereaux despierta en mí va en contra de todas mis creencias. Por no mencionar que la última vez que me enamoré, no sólo me costó la vida, sino también el alma. Y ahora, cada vez que la miro, descubro que quiero intentarlo de nuevo. Me empeño en volver a creer que el amor y la lealtad existen de verdad.
Y lo más desconcertante es que a cada momento me descubro preguntándome si existirá una mujer capaz de amar a un hombre con unas cicatrices tan profundas. Con un corazón que quedó tan destrozado a causa de una brutal traición que si siquiera sabe muy bien si podrá latir otra vez.
La Plumilla de Gongorilla
No puedo. Iba, tras publicar el anterior post, a intentar dar una patada al insomnio y un fuerte abrazo a Morfeo. Decidí atacar mis ojos con buenas lecturas como síntoma pre-sueño, cuando vi, asombrado, cambios en el blog de mi querídisima Tashíntashán.
Intrigado, seguí su rastro hasta el artículo de el nuevo Gongorilla, ser andrógino y polémico cuya bajeza arrastra hasta el punto de no dejar espacio para réplica, al más puro estilo dictatorial que se desprende de todas y cada una de sus palabras.
Y no puedo, Gongorilla, socio. No puedo contigo. He de confesar que lo mismo sí que hay un hueco para comentar tus rebuznos, pero me entraba urticaria sólo de hacer click con el ratón y salí echando leches a publicar un comentario cuyos párrafos más jugosos dejo aquí por si quieres soltar un poco de lastre contra mí. Lo mismo te viene bien y te sube el ego, cosa que parece que pretendes, amén de que la gente te lea por imbécil, en lugar de por que cuentes cosas interesantes.
Te has metido con alguien a quien aprecio. Gongorilla. Has comentado algo sin saber muy bien (me temo) de qué hablas, Gongorilla. Y ella no me ha pedido que le defienda, lo hago yo porque me sale de los huevos, porque estoy harto de la gentuza Normal que pasa por alto, pisándolos, despreciándolos, esos pequeños detalles que le dan vida a la vida y que ella nos ofrece generosa y altruistamente.. Estoy harto de la gentuza Normal con ínfulas que goza de forma Egoista y Onanista (seguro que te hinchas, compañero, ni previo pago te aguantan si eres así en todas las facetas de tu vida) enclaustrándonos en arquetipos clasistas según unos criterios de "yo soy bueno y tú no eres como yo, por lo tanto, eres malo".
Pero lo peor, Gongorilla, no es que te metas con la gente para ocultar tu propia miseria intelectual. Al fin y al cabo, el objeto de tu picor se defiende con todo el arte que la caracteriza, y no entra en polémicas absurdas:
Pero yo no. Yo tengo hoy la sangre envenenada y, siento decirlo, no me gusta que ataquen a los míos sin decir porqués, sin justificar.
Así que no, compañero de la red, la defiendo yo, y te digo que lo peor es que tras tanta floritura y retórica, al más puro estilo Paco Umbral, no dices nada. Sólo insultas y desprecias y vejas y humillas creyéndote mejor que nadie, Chachi Piruli, BorjaMari, ¡O sea! (creía que el nombre que había escogido yo en esta ocasión era un poco ridículo, pero no, es magnífico por comparación). Siempre lo he dicho, en voz baja, pero ahora lo grito. No es por tí, Tashin, alma, corazón y carne hecha poesía y sentimientos, ni mucho menos. Sino por el defensor de los maravillosos post literarios: A ciertos especímenes sociales, a ciertos incultos que no se sienten bien si no es haciendo sentirse mal a los demás. A ciertos maleducados soplapollas que gustan de pescar en rio revuelto. A ciertos impotentes mentales cuya bajeza les lleva a elevarse por y a costa de los demás. A esos, al que te ha dedicado su diarrea, deberían censurarle la libertad de expresión. Con dos cojones.
Y que me llame lo que quiera, señores y señoras. Al fin y al cabo me lo he ganado con estas cuatro lindezas que me han purgado del alma. Incluso vosotros podéis hacerlo. Si me he metido yo con alguien que no conozco, podeis hacerlo conmigo. No os corteis, que es gratis.
Lo peor de todo esto es, me temo, que aquí el socio conseguirá (si ese es tu propósito, compañero, enhorabuena, lo haces de puta madre) ese ansiado público que le ria las gracias y le dé dos palmaditas en la espalda, (¡plas! ¡plas! te lo has currao, ¡qué transgresor que eres!) que no consigue a través de historias, sentimientos, o palabras medianamente bien hiladas que entretengan y diviertan al personal que, al fin y al cabo, es a lo que venimos algunos; o aquellas cosas que te roen el ánima, que es a lo que venimos la mayoría.
Y como últimamente estoy en plan musicópata, te dedico, Gongorilla, una canción. Escúchala, te lo ruego.... habla de tí. Total, si has aguantado hasta aquí sin que se te empañen las gafas (estoy seguro de que tienes, no sé por qué) debido al furor, ¿qué más dan 4:58 min. más?
Powered by Castpost
P.D:: Lo de las gafas es lo único que he escrito sin mala ostia, compañero...... Yo soy miopísimo.
P.D.D: En esta ocasión no pido disculpas a nadie por mi bochornoso comportamiento. Es más, me siento orgulloso del mismo. Y si tengo que asumir las consecuencias de mis actos, las asumiré con la cabeza bien alta.
Intrigado, seguí su rastro hasta el artículo de el nuevo Gongorilla, ser andrógino y polémico cuya bajeza arrastra hasta el punto de no dejar espacio para réplica, al más puro estilo dictatorial que se desprende de todas y cada una de sus palabras.
Y no puedo, Gongorilla, socio. No puedo contigo. He de confesar que lo mismo sí que hay un hueco para comentar tus rebuznos, pero me entraba urticaria sólo de hacer click con el ratón y salí echando leches a publicar un comentario cuyos párrafos más jugosos dejo aquí por si quieres soltar un poco de lastre contra mí. Lo mismo te viene bien y te sube el ego, cosa que parece que pretendes, amén de que la gente te lea por imbécil, en lugar de por que cuentes cosas interesantes.
Te has metido con alguien a quien aprecio. Gongorilla. Has comentado algo sin saber muy bien (me temo) de qué hablas, Gongorilla. Y ella no me ha pedido que le defienda, lo hago yo porque me sale de los huevos, porque estoy harto de la gentuza Normal que pasa por alto, pisándolos, despreciándolos, esos pequeños detalles que le dan vida a la vida y que ella nos ofrece generosa y altruistamente.. Estoy harto de la gentuza Normal con ínfulas que goza de forma Egoista y Onanista (seguro que te hinchas, compañero, ni previo pago te aguantan si eres así en todas las facetas de tu vida) enclaustrándonos en arquetipos clasistas según unos criterios de "yo soy bueno y tú no eres como yo, por lo tanto, eres malo".
Pero lo peor, Gongorilla, no es que te metas con la gente para ocultar tu propia miseria intelectual. Al fin y al cabo, el objeto de tu picor se defiende con todo el arte que la caracteriza, y no entra en polémicas absurdas:
Pero yo no. Yo tengo hoy la sangre envenenada y, siento decirlo, no me gusta que ataquen a los míos sin decir porqués, sin justificar.
Así que no, compañero de la red, la defiendo yo, y te digo que lo peor es que tras tanta floritura y retórica, al más puro estilo Paco Umbral, no dices nada. Sólo insultas y desprecias y vejas y humillas creyéndote mejor que nadie, Chachi Piruli, BorjaMari, ¡O sea! (creía que el nombre que había escogido yo en esta ocasión era un poco ridículo, pero no, es magnífico por comparación). Siempre lo he dicho, en voz baja, pero ahora lo grito. No es por tí, Tashin, alma, corazón y carne hecha poesía y sentimientos, ni mucho menos. Sino por el defensor de los maravillosos post literarios: A ciertos especímenes sociales, a ciertos incultos que no se sienten bien si no es haciendo sentirse mal a los demás. A ciertos maleducados soplapollas que gustan de pescar en rio revuelto. A ciertos impotentes mentales cuya bajeza les lleva a elevarse por y a costa de los demás. A esos, al que te ha dedicado su diarrea, deberían censurarle la libertad de expresión. Con dos cojones.
Y que me llame lo que quiera, señores y señoras. Al fin y al cabo me lo he ganado con estas cuatro lindezas que me han purgado del alma. Incluso vosotros podéis hacerlo. Si me he metido yo con alguien que no conozco, podeis hacerlo conmigo. No os corteis, que es gratis.
Lo peor de todo esto es, me temo, que aquí el socio conseguirá (si ese es tu propósito, compañero, enhorabuena, lo haces de puta madre) ese ansiado público que le ria las gracias y le dé dos palmaditas en la espalda, (¡plas! ¡plas! te lo has currao, ¡qué transgresor que eres!) que no consigue a través de historias, sentimientos, o palabras medianamente bien hiladas que entretengan y diviertan al personal que, al fin y al cabo, es a lo que venimos algunos; o aquellas cosas que te roen el ánima, que es a lo que venimos la mayoría.
Y como últimamente estoy en plan musicópata, te dedico, Gongorilla, una canción. Escúchala, te lo ruego.... habla de tí. Total, si has aguantado hasta aquí sin que se te empañen las gafas (estoy seguro de que tienes, no sé por qué) debido al furor, ¿qué más dan 4:58 min. más?
Powered by Castpost
P.D:: Lo de las gafas es lo único que he escrito sin mala ostia, compañero...... Yo soy miopísimo.
P.D.D: En esta ocasión no pido disculpas a nadie por mi bochornoso comportamiento. Es más, me siento orgulloso del mismo. Y si tengo que asumir las consecuencias de mis actos, las asumiré con la cabeza bien alta.
Empatía
Definición encontrada en el Google : Es la capacidad de poder experimentar la realidad subjetiva de otro individuo sin perder de perspectiva tu propio marco de la realidad, con la finalidad de poder guiar al otro a que pueda experimentar sus sentimientos de una forma completa e inmediata.
La empatía es la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar de otro y compartir sus sentimientos, normalmente de pena.
Definición de Billy Boy: A veces es una mierda. Sobre todo cuando lo complementas con Simpatía (básicamente, reproducir los estados de ánimo del interlocutor)
Powered by Castpost
La música, en estos casos, en lugar de ayudar, lo que hace es ponerte peor.....
La empatía es la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar de otro y compartir sus sentimientos, normalmente de pena.
Definición de Billy Boy: A veces es una mierda. Sobre todo cuando lo complementas con Simpatía (básicamente, reproducir los estados de ánimo del interlocutor)
Powered by Castpost
La música, en estos casos, en lugar de ayudar, lo que hace es ponerte peor.....
Un momento de Calma
Tras la poca faena del día, Billy Boy se dirigió cansinamente a su casa. Dolorido, pasó revisión mental a los diversos dolores que le aquejaban tras ayudar a descargar, nuevamente, unos materiales, esta vez para su nueva casa.
- "Cuello: Dolorido, pero soportable; Hombro derecho: Correcto; Hombro Izquierdo: Utilizable sólo a un 43% y con mucho dolor; brazos: Ambos cansados; Manos: Derecha tocada, no puedo hacer esfuerzos con ella; Tórax y cintura: Arriñoñao, chico, arriñonao; Piernas: La izquierda al 88%. la derecha al 80%, rodilla derecha tocada levemente; Tobillos: Fuertes, al 100$ los dos; pies: Izquierdo funcionando correctamente salvo pequeños pinchazos. Derecho inutilizado. Cojeo con mucho dolor.
"Y a todo esto... como Beckam, he jugado lesionado. No sé si porque no quiero ser ni por asomo como el listo y quejarme por todo o porque soy un orgulloso de mierda, pero no he comentado a nadie mis dolores. Y no he rendido, hoy sé que no he rendido como puedo... Mejor voy a revisar las viejas fotos que encontré en el baúl del Lobo Solitario"
- "Cuello: Dolorido, pero soportable; Hombro derecho: Correcto; Hombro Izquierdo: Utilizable sólo a un 43% y con mucho dolor; brazos: Ambos cansados; Manos: Derecha tocada, no puedo hacer esfuerzos con ella; Tórax y cintura: Arriñoñao, chico, arriñonao; Piernas: La izquierda al 88%. la derecha al 80%, rodilla derecha tocada levemente; Tobillos: Fuertes, al 100$ los dos; pies: Izquierdo funcionando correctamente salvo pequeños pinchazos. Derecho inutilizado. Cojeo con mucho dolor.
"Y a todo esto... como Beckam, he jugado lesionado. No sé si porque no quiero ser ni por asomo como el listo y quejarme por todo o porque soy un orgulloso de mierda, pero no he comentado a nadie mis dolores. Y no he rendido, hoy sé que no he rendido como puedo... Mejor voy a revisar las viejas fotos que encontré en el baúl del Lobo Solitario"
B.S.O. de Hoy: Serrat
Powered by Castpost
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.

Poemas del Alma
NOTA: Las huellas que dejé en mi largo caminar. Me alegro de estar donde estoy ahora. De veras. Mereció la pena desgastar tanta suela de zapato y hacer camino al andar.
Golpe a Golpe, verso a verso, el peregrino se hizo poeta, y no al revés. Y, parafraseando a una amiga de una amiga, "loca la estrella pasaba las noches bailando en las nubes con el diablo poeta"
B.S.O. de Hoy
Je, hoy me ha dado por ahí y voy a colgar una foto mía. En ese momento no estaba cantando esa canción, pero porque no la recordé. Hoy ha sonado en la radio y he puesto a la mula a trotar.

Quizás sin yo saberlo, no buscaba Ítaca. No te buscaba a tí, pero te encontré, o nuestros caminos se cruzaron. Hoy nuevamente, con alegría, con buen humor, chispeante, me has hecho feliz durante 10 minutillos que me han sabido a gloria.
Quizás Ítaca eres tú, y finaliza así mi búsqueda. El hogar donde Ulises regresó, tras mucho caminar, y pudo por fin reposar sus cansados pies en un sitio en que era bienvenido cálidamente.
Ulises, (no lo digo yo, lo dice Homero) tuvo que luchar contra muchos, superar muchas dificultades. Pero quizás Ulises tenía los ojos empapados en lágrimas de felicidad. Quizás su cansancio se desvaneció como por encanto en el momento en que vio, a través de una celosía abierta, en un destello de sol, a Penélope sentada, dedicada a su trabajo, tejiendo de día para destejer de noche, luchando a su modo contra todos aquellos ricachones normales que pretendían cambiar no una, sino dos vidas.
Quizás Ulises, cuando disparó aquella flecha que sólo su arco y su destreza podían disparar, disparó también todos sus miedos, toda su agonía, toda su rabia por el tiempo que los dioses le hicieron perder.
Quizás Ulises, de la mano de Homero si todavía esa mano escribiera, estuviera contento si otro Ulises, otro navegante, otro viajante, ocupara su sillón, llegando de nuevo a Ítaca, a la calidez de sus tierras y a los ojos que recordaba en sus sueños, en sus pruebas.
Quizas yo no sea Ulises, pero he encontrado mi Ítaca, he encontrado...
Powered by Castpost

Quizás sin yo saberlo, no buscaba Ítaca. No te buscaba a tí, pero te encontré, o nuestros caminos se cruzaron. Hoy nuevamente, con alegría, con buen humor, chispeante, me has hecho feliz durante 10 minutillos que me han sabido a gloria.
Quizás Ítaca eres tú, y finaliza así mi búsqueda. El hogar donde Ulises regresó, tras mucho caminar, y pudo por fin reposar sus cansados pies en un sitio en que era bienvenido cálidamente.
Ulises, (no lo digo yo, lo dice Homero) tuvo que luchar contra muchos, superar muchas dificultades. Pero quizás Ulises tenía los ojos empapados en lágrimas de felicidad. Quizás su cansancio se desvaneció como por encanto en el momento en que vio, a través de una celosía abierta, en un destello de sol, a Penélope sentada, dedicada a su trabajo, tejiendo de día para destejer de noche, luchando a su modo contra todos aquellos ricachones normales que pretendían cambiar no una, sino dos vidas.
Quizás Ulises, cuando disparó aquella flecha que sólo su arco y su destreza podían disparar, disparó también todos sus miedos, toda su agonía, toda su rabia por el tiempo que los dioses le hicieron perder.
Quizás Ulises, de la mano de Homero si todavía esa mano escribiera, estuviera contento si otro Ulises, otro navegante, otro viajante, ocupara su sillón, llegando de nuevo a Ítaca, a la calidez de sus tierras y a los ojos que recordaba en sus sueños, en sus pruebas.
Quizas yo no sea Ulises, pero he encontrado mi Ítaca, he encontrado...
Powered by Castpost
El Listo y las Mocitas
Entraron en el bar dos mozas. Y digo mozas porque, así a simple vista, parecían justo lo que eran, dos mocitas de pueblo. Gorditas, sonrosadas, con mirada huidiza y pinta de tristonas. Les solté un hola de los mios, lleno de entusiasmo, al igual que al hijoputa del dentista, al que todo el mundo tiene ganas de soltar un tortón y que entró un poco después que ellas.
- Ponme una tila doble, o triple, o un cubo, o un barril... lo más grande que tengas
- Hola.... a mí un zumo de piña, por favor,
- Estamos de los nervios ¿eh? -le dije a la primera que había hablado.
- Si hijo si.
"Billy, 17 o como mucho muchísimo 18.... a saber qué historias han tenido con el novio, o con los padres, o con la amiga, que parece que vienen a hablar de temas mu serios. Tú, a fregar tus platos"
En esto que se acerca el Listo, como siempre de listo y, ante mi sorpresa y pensando que trataría de ligar con ellas (siempre lo hace), les da dos besos.
- ¿Qué, venis del pueblo?
-¡¡Andá!! ¡he acertao! ¡ya voy cogiendo los perfiles! -logré pensar dentro de mi asombro
Si tio, -respondió la TilaDoble -y no veas, fatal, vaya depresión.
Mis vasos y platos me reclamaban, y como no me merecían ninguna atención las dos mozas (ni, de un tiempo a esta parte, ninguna otra que pase por el bar), y el listo menos, los atendí como debía ser, a estropajo y agua. La conversación seguía, creo por esos derroteros hasta que el jefe, intrigado y cotilla como es él, se acercó con cualquier excusa. Esta vez, la revisión de los sobres de azúcar era tan buena como limpiar la cafetera.
- Jefe -le dijo el listo de repente- si tienes un accidente a 190 km/hora, ¿que te puede pasar?
- Uf, la palmas fijo. Ya a 170 no lo cuentas....
- Pues eso fue lo que pasó -caras compungidas de los tres
- Ah, el chico este de tu pueblo, ¿no? - Y luego, dirigiéndose a las mocitas les dijo - ¿venís ahora del entierro?
- No -esta vez habló ZumoDePiña - venimos de ver a la familia y eso
Poco a poco, según hablaban entre el listo y ellas, y ahora sí, prestando atención, desgrané la historia.
Miren, pensaba que había habido algo de mala suerte, un atropello, un accidente de uno que se estampó contra el chico de su pueblo, colisión múltiple... algo así. Pero no. La cada vez más lamentable y típica historia. Un niñato. 18 años. Le compran un cochazo que no sabe llevar por inexperiencia (poco tiempo de carnet) y por inmadurez (poco tiempo de vida). Se cree el rey del mambo. A mí no me puede pasar nada, soy invencible con esta máquina de matar en las manos. 120, como mola; 140 como corre; 150 esto es la leche, soy un campeón, soy Fernando Alonso; 160 puedo llegar más; 180, esto va a ser una experiencia única, con lo joven que soy y qué atrevido; 190 y pum, se acabó. Adiós, chicle contra el asfalto. Masa entre hierros retorcidos. Dolor para su familia y sus amigos.
Efectivamente, compañero, una experiencia única, pero Game Over. Y no hay Continue? ni Insert Coin. Ya no puedes hacerlo otra vez.
Y qué quieren que les diga. No me dio ninguna pena. -El Viernes cumplía 19 años -decía TilaDoble mientras ella y ZumoDePiña miraban fotos (supongo que del finado) en el móvil. Me hubiera dado pena si fuera conduciendo como Dios manda, o si corriera en un circuito de velocidad, que pa eso están. Me hubiera dado pena si un hijoputa se lo hubiera llevado por delante a 190. Me hubiera dado rabia si el hijoputa se hubiera llevado a alguien por delante en su aventura.
Pero no, murió sólo. Cegado por su propio Ego. Creyéndose invencible el y su máquina de nosecuantos caballos de vapor. De forma absurda y precoz. Hace tiempo dije que los jóvenes de hoy en día quieren vivir muchas experiencias en muy poco tiempo, quieren saber a los 18 cosas que se aprenden a los 20, a los 30, a los 80. No conocía al finado, pero si era el mejor amigo del Listo y Dios los cría y ellos se juntan... pues de ese palo iría, imagino. Y así acabó, como Ayton Senna que, ese sí, sabía que corría un riesgo y lo asumió en un lugar donde podía hacerlo. Vivió la última experiencia, como él quería, muy joven.
Pensé en decirle al listo que podría haber sido él, que él iba igual con su flamantísimo Seat León Rojo (4 ostiones mayores y múltiples menores y no capta la indirecta) de dos años como máximo, igual que los dos años de carnet que tiene. Pero respeté su dolor por más que no lo compartiera, y el de las Mocitas TilaDoble y ZumoDePiña.
A los 18 se ve la vida de forma distinta que a los 30. Todo queda muy lejos, todo es impaciencia, todo tiene que ser ya. Y seguro que a los 42 se ve distinto que a los 30, y a los 54 distinto que a los 42. Ya os iré (espero y deseo) contando.
Pensé que por lo menos, el listo se cortaría con el recuerdo de su amigo. Pero no. Esa misma tarde se fue con el Hermanísimo a ver unas cosas que necesitamos para nuestro nuevo hogar. Y mi Hermanísimo, que ya gasta 31 y ha vivido mucho mundo y ha visto alguno tapado con una lona color oro en la cuneta de alguna carretera, casi le suelta dos ostias cuando el listo dio una vuelta mu chunga para recoger a las dos mocitas y meterlas en el coche y vacilarles de mira que bien conduzco, como arriesgo, como molo, para ver si se llevaba a alguna al huerto. Y el Hermanísimo, que gusta mucho de los porros, pasó de darle ninguno mientras conducía, con dos cojones, y se quedó sin fumar él. Y se bajó antes, y todo. Y el listo (al final sabía que iba a tirar al cuello) por lo visto intentó algo más con una de ellas, aprovechándose de que estaba con la guardia baja. Y no sé si lo conseguiría o no, pero el caso es que su novia le dio plantón por la noche, o sea, que o lo pilló o, por la ley del Karma (todas las acciones que haces, buenas o malas, te son devueltas), volvió jodido por la noche a llorarle al jefe, que en España eso funciona que da gusto, y quejarse mueve más compasión que estar ahí al pie del cañón descargando azulejos y trabajando con agujetas al día siguiente y molido.. Pero en fin, que desvarío, sólo quería pedir que os hicierais un favor.
La próxima vez que piseis el acelerador un poco más de la cuenta... pensad que incluso la carne, y el hierro, se rompen, y mucho. Y a partir de 170 te haces migas.
En cuanto a lo que hagais con vuestros novios/as..... bueno, allá cada cual con su conciencia. Yo lo tengo muy claro. Si estoy con alguien a quien quiero no soy capaz de mirar más allá.
Pero el Listo es un listo, y algún día terminará estampándose. Contra un muro o contra su propia prepotencia. Sólo espero que, en cualquiera de los dos casos, no se lleve a nadie por delante, sea novia o amante, conductor, copiloto, pasajero o peatón. No se necesitan víctimas para aprender ciertas cosas, sólo un poco de humildad y sentido común.
- Ponme una tila doble, o triple, o un cubo, o un barril... lo más grande que tengas
- Hola.... a mí un zumo de piña, por favor,
- Estamos de los nervios ¿eh? -le dije a la primera que había hablado.
- Si hijo si.
"Billy, 17 o como mucho muchísimo 18.... a saber qué historias han tenido con el novio, o con los padres, o con la amiga, que parece que vienen a hablar de temas mu serios. Tú, a fregar tus platos"
En esto que se acerca el Listo, como siempre de listo y, ante mi sorpresa y pensando que trataría de ligar con ellas (siempre lo hace), les da dos besos.
- ¿Qué, venis del pueblo?
-¡¡Andá!! ¡he acertao! ¡ya voy cogiendo los perfiles! -logré pensar dentro de mi asombro
Si tio, -respondió la TilaDoble -y no veas, fatal, vaya depresión.
Mis vasos y platos me reclamaban, y como no me merecían ninguna atención las dos mozas (ni, de un tiempo a esta parte, ninguna otra que pase por el bar), y el listo menos, los atendí como debía ser, a estropajo y agua. La conversación seguía, creo por esos derroteros hasta que el jefe, intrigado y cotilla como es él, se acercó con cualquier excusa. Esta vez, la revisión de los sobres de azúcar era tan buena como limpiar la cafetera.
- Jefe -le dijo el listo de repente- si tienes un accidente a 190 km/hora, ¿que te puede pasar?
- Uf, la palmas fijo. Ya a 170 no lo cuentas....
- Pues eso fue lo que pasó -caras compungidas de los tres
- Ah, el chico este de tu pueblo, ¿no? - Y luego, dirigiéndose a las mocitas les dijo - ¿venís ahora del entierro?
- No -esta vez habló ZumoDePiña - venimos de ver a la familia y eso
Poco a poco, según hablaban entre el listo y ellas, y ahora sí, prestando atención, desgrané la historia.
Miren, pensaba que había habido algo de mala suerte, un atropello, un accidente de uno que se estampó contra el chico de su pueblo, colisión múltiple... algo así. Pero no. La cada vez más lamentable y típica historia. Un niñato. 18 años. Le compran un cochazo que no sabe llevar por inexperiencia (poco tiempo de carnet) y por inmadurez (poco tiempo de vida). Se cree el rey del mambo. A mí no me puede pasar nada, soy invencible con esta máquina de matar en las manos. 120, como mola; 140 como corre; 150 esto es la leche, soy un campeón, soy Fernando Alonso; 160 puedo llegar más; 180, esto va a ser una experiencia única, con lo joven que soy y qué atrevido; 190 y pum, se acabó. Adiós, chicle contra el asfalto. Masa entre hierros retorcidos. Dolor para su familia y sus amigos.
Efectivamente, compañero, una experiencia única, pero Game Over. Y no hay Continue? ni Insert Coin. Ya no puedes hacerlo otra vez.
Y qué quieren que les diga. No me dio ninguna pena. -El Viernes cumplía 19 años -decía TilaDoble mientras ella y ZumoDePiña miraban fotos (supongo que del finado) en el móvil. Me hubiera dado pena si fuera conduciendo como Dios manda, o si corriera en un circuito de velocidad, que pa eso están. Me hubiera dado pena si un hijoputa se lo hubiera llevado por delante a 190. Me hubiera dado rabia si el hijoputa se hubiera llevado a alguien por delante en su aventura.
Pero no, murió sólo. Cegado por su propio Ego. Creyéndose invencible el y su máquina de nosecuantos caballos de vapor. De forma absurda y precoz. Hace tiempo dije que los jóvenes de hoy en día quieren vivir muchas experiencias en muy poco tiempo, quieren saber a los 18 cosas que se aprenden a los 20, a los 30, a los 80. No conocía al finado, pero si era el mejor amigo del Listo y Dios los cría y ellos se juntan... pues de ese palo iría, imagino. Y así acabó, como Ayton Senna que, ese sí, sabía que corría un riesgo y lo asumió en un lugar donde podía hacerlo. Vivió la última experiencia, como él quería, muy joven.
Pensé en decirle al listo que podría haber sido él, que él iba igual con su flamantísimo Seat León Rojo (4 ostiones mayores y múltiples menores y no capta la indirecta) de dos años como máximo, igual que los dos años de carnet que tiene. Pero respeté su dolor por más que no lo compartiera, y el de las Mocitas TilaDoble y ZumoDePiña.
A los 18 se ve la vida de forma distinta que a los 30. Todo queda muy lejos, todo es impaciencia, todo tiene que ser ya. Y seguro que a los 42 se ve distinto que a los 30, y a los 54 distinto que a los 42. Ya os iré (espero y deseo) contando.
Pensé que por lo menos, el listo se cortaría con el recuerdo de su amigo. Pero no. Esa misma tarde se fue con el Hermanísimo a ver unas cosas que necesitamos para nuestro nuevo hogar. Y mi Hermanísimo, que ya gasta 31 y ha vivido mucho mundo y ha visto alguno tapado con una lona color oro en la cuneta de alguna carretera, casi le suelta dos ostias cuando el listo dio una vuelta mu chunga para recoger a las dos mocitas y meterlas en el coche y vacilarles de mira que bien conduzco, como arriesgo, como molo, para ver si se llevaba a alguna al huerto. Y el Hermanísimo, que gusta mucho de los porros, pasó de darle ninguno mientras conducía, con dos cojones, y se quedó sin fumar él. Y se bajó antes, y todo. Y el listo (al final sabía que iba a tirar al cuello) por lo visto intentó algo más con una de ellas, aprovechándose de que estaba con la guardia baja. Y no sé si lo conseguiría o no, pero el caso es que su novia le dio plantón por la noche, o sea, que o lo pilló o, por la ley del Karma (todas las acciones que haces, buenas o malas, te son devueltas), volvió jodido por la noche a llorarle al jefe, que en España eso funciona que da gusto, y quejarse mueve más compasión que estar ahí al pie del cañón descargando azulejos y trabajando con agujetas al día siguiente y molido.. Pero en fin, que desvarío, sólo quería pedir que os hicierais un favor.
La próxima vez que piseis el acelerador un poco más de la cuenta... pensad que incluso la carne, y el hierro, se rompen, y mucho. Y a partir de 170 te haces migas.
En cuanto a lo que hagais con vuestros novios/as..... bueno, allá cada cual con su conciencia. Yo lo tengo muy claro. Si estoy con alguien a quien quiero no soy capaz de mirar más allá.
Pero el Listo es un listo, y algún día terminará estampándose. Contra un muro o contra su propia prepotencia. Sólo espero que, en cualquiera de los dos casos, no se lleve a nadie por delante, sea novia o amante, conductor, copiloto, pasajero o peatón. No se necesitan víctimas para aprender ciertas cosas, sólo un poco de humildad y sentido común.
Amargura
"Jefe, yo me voy ya que hoy estoy destrozado"
"No Billy.... no, hasta que no se cierre el bar tú no te vas, lo siento mucho pero....."
"Más lo siento yo"
Más lo siento yo porque no has estado en toda la tarde, aunque tengas tus faenas por hacer. Más lo siento porque ya vayas llegando de jefe en lugar de compañero, a última hora para recoger el dinero y cerrar. Más lo siento porque desde que has venido has estado con tus hermanas hablando de tus asuntos, y mientras yo estaba atendiendo a la vez barra y terraza, y de los 4 propietarios, ninguno se interesaba por ayudarme. Más lo siento yo porque el listo, cuando no estás se va a la hora que le da la gana sin hacer sus faenas de limpieza, que me deja a mí. Más lo siento yo porque tu hermano se escaquea que da gusto. Y más lo siento yo no haberte dicho todo esto, en lugar de sólamente, avisarte de que estaba molido tras descargar ayer los tres palets con 20 cajas de 34 kg cada una, del local en el que, espero, me dejes ser por fin maestro tabernero en lugar de aprendiz. Y por llegar y ponerme a currar como un descosido haciendo mi trabajo, el del listo (que también quiere ir de jefe) y el de tu hermano, amén de alguna que otra faenilla de cocina. Más lo siento yo si crees que, de ese negocio a medias que dices que vamos a llevar, intentas llegar ciertos días a última hora para coger la caja y pirarte, porque por ahí si que no pienso pasar.
Lo siento jefe, pero hoy, después de tenerme parado con todo limpio y recogido y las cámaras llenas, no me apetecía en absoluto irme a cenar contigo, aunque fuera "una hamburguesa rapidita". Que te aguante tu mujer. O tu familia. Yo, mientras sigais tratando al refuerzo como el novato, no.
"No Billy.... no, hasta que no se cierre el bar tú no te vas, lo siento mucho pero....."
"Más lo siento yo"
Más lo siento yo porque no has estado en toda la tarde, aunque tengas tus faenas por hacer. Más lo siento porque ya vayas llegando de jefe en lugar de compañero, a última hora para recoger el dinero y cerrar. Más lo siento porque desde que has venido has estado con tus hermanas hablando de tus asuntos, y mientras yo estaba atendiendo a la vez barra y terraza, y de los 4 propietarios, ninguno se interesaba por ayudarme. Más lo siento yo porque el listo, cuando no estás se va a la hora que le da la gana sin hacer sus faenas de limpieza, que me deja a mí. Más lo siento yo porque tu hermano se escaquea que da gusto. Y más lo siento yo no haberte dicho todo esto, en lugar de sólamente, avisarte de que estaba molido tras descargar ayer los tres palets con 20 cajas de 34 kg cada una, del local en el que, espero, me dejes ser por fin maestro tabernero en lugar de aprendiz. Y por llegar y ponerme a currar como un descosido haciendo mi trabajo, el del listo (que también quiere ir de jefe) y el de tu hermano, amén de alguna que otra faenilla de cocina. Más lo siento yo si crees que, de ese negocio a medias que dices que vamos a llevar, intentas llegar ciertos días a última hora para coger la caja y pirarte, porque por ahí si que no pienso pasar.
Lo siento jefe, pero hoy, después de tenerme parado con todo limpio y recogido y las cámaras llenas, no me apetecía en absoluto irme a cenar contigo, aunque fuera "una hamburguesa rapidita". Que te aguante tu mujer. O tu familia. Yo, mientras sigais tratando al refuerzo como el novato, no.
La agonía de Rayo
Rayo, loco, donde vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas, ¡¡¡que te vas a ahogar!!!!. ¡¡Miraaaaaaaaaaaaaa!! ¿pos no ha saltado como un condenao?, ¡¡ains que se me muere, que se me muere!!
Por fortuna, Rayo no había saltado muy lejos en su agonia. Se había caído en la bolsa de plástico llena de agua donde ya nadaba Retrúecano. Así que cogí el pez con el colador y lo introduje en su hábitat natural mientras procedía, ahora sí, a limpiar la pecera con sumo cuidado, -¡¡y sin jabón!! ¡nunca limpies la pecera con jabón! -como me dijo el novio-marido de la Rosita.
Pero empiezo una historia al revés.... hagamos un poco de flashBack
Jueves, o Viernes de la semana pasada, no lo recuerdo bien. Mi Cuñada la Mayor (de ello la C mayúscula, la cuñada menor va con minúscula) me dice que, en virtud de unos alquileres y realquileres y mudanzas y traspasos y chanchullos varios, que me explicó pero que no entendí muy bien, su prima-sobrina la Rosita (algún día explicaré los lazos de filiación de la gente del bar, ni mis cuñadas son cuñadas en el sentido estricto de la palabra, ni el novio-marido de Rosita es una cosa ni la otra, ni ésta es prima ni sobrina... algún día) bien, la Rosita había dejado huérfanos de hogar a dos peces con su pecera.
Angustiada, me dijo que no sabía que hacer con ellos, que si conocía a alguien que pudiera quedárselos. -"hombreeeeeeeeee siiiiiiiiiiiiiiiii aquí tienes al pequeño Billy Boy dispuesto a adoptar a los pececitos"- Respondí.
El Sábado los tenía en el coche de mi marío (que tampoco es mi marido..... algún día lo explicaré) y tuve que llevarlos corriendo a la nueva casa. Por el camino casi nos ahogamos los tres, ellos por la perdida de agua y lo por recibir la misma. Esa pecera endemoniada me dejó completamente empapado. Pero bueno, llegaron sanos y salvos, (y yo también) y ahora son los primeros en estrenar el hogar.
El más grande, que es todo rojo, se llama Rayo -me dijo el novio-marido de la Rosita-, y el otro no tiene nombre. Antes habia un tercero, pero se ve que se quedó en el camino y ahora flota tranquilamente en el cielo de los peces, donde siempre hay agua limpia y fresquita y sirenas (o sirenos) dispuestos a dar un poco de calor y compañía a aquellos que dejan este mundo terrenal y pasan, previo pago de unos añitos en el purgatorio si han sido malotes, al reino acuático celestial.
Como el otro pez, blanco, con pintas naranjas en su parte superior, no tenía nombre, y ya no había un tercero para ponerles Trueno y Relámpago, decidí adoptar el nombre que me sugirieron. Retrúecano. Aparte de que me pareció graciosa la historia del capítulo de los Simpson del otro día en el que Milhouse hace de compañero de Radiactivo Man, que había visto hacía lustros, y que me recordaron oportunamente, el retruécano me parece un recurso lingüistico maravilloso, así que, como nombre, mola un pegote. Y cón el se ha quedado.
En fin, que Rayo y Retrúecano ya tienen el agua cambiada, con sus piedras y conchas en el fondo (les he dejado una especie de túnel y todo por si quieren juguetear a esconderse con dos piedras una encima de la otra), y al irme ya estaban nadando tranquilamente y comiendo su comidita especial para peces. Al principio Rayo estaba un poco aturdido, lo debe haber pasado realmente mal cuando ha saltado,el muy absurdo, incluso ha pasado por el túnel nadando marcha atrás. Pero amos, cuando me he ido, ya estaba completamente restablecido.
Y ahí los he dejado a los dos, fieles guardianes de mi nueva casa, aprendiendo sus secretos.
Por fortuna, Rayo no había saltado muy lejos en su agonia. Se había caído en la bolsa de plástico llena de agua donde ya nadaba Retrúecano. Así que cogí el pez con el colador y lo introduje en su hábitat natural mientras procedía, ahora sí, a limpiar la pecera con sumo cuidado, -¡¡y sin jabón!! ¡nunca limpies la pecera con jabón! -como me dijo el novio-marido de la Rosita.
Pero empiezo una historia al revés.... hagamos un poco de flashBack
Jueves, o Viernes de la semana pasada, no lo recuerdo bien. Mi Cuñada la Mayor (de ello la C mayúscula, la cuñada menor va con minúscula) me dice que, en virtud de unos alquileres y realquileres y mudanzas y traspasos y chanchullos varios, que me explicó pero que no entendí muy bien, su prima-sobrina la Rosita (algún día explicaré los lazos de filiación de la gente del bar, ni mis cuñadas son cuñadas en el sentido estricto de la palabra, ni el novio-marido de Rosita es una cosa ni la otra, ni ésta es prima ni sobrina... algún día) bien, la Rosita había dejado huérfanos de hogar a dos peces con su pecera.
Angustiada, me dijo que no sabía que hacer con ellos, que si conocía a alguien que pudiera quedárselos. -"hombreeeeeeeeee siiiiiiiiiiiiiiiii aquí tienes al pequeño Billy Boy dispuesto a adoptar a los pececitos"- Respondí.
El Sábado los tenía en el coche de mi marío (que tampoco es mi marido..... algún día lo explicaré) y tuve que llevarlos corriendo a la nueva casa. Por el camino casi nos ahogamos los tres, ellos por la perdida de agua y lo por recibir la misma. Esa pecera endemoniada me dejó completamente empapado. Pero bueno, llegaron sanos y salvos, (y yo también) y ahora son los primeros en estrenar el hogar.
El más grande, que es todo rojo, se llama Rayo -me dijo el novio-marido de la Rosita-, y el otro no tiene nombre. Antes habia un tercero, pero se ve que se quedó en el camino y ahora flota tranquilamente en el cielo de los peces, donde siempre hay agua limpia y fresquita y sirenas (o sirenos) dispuestos a dar un poco de calor y compañía a aquellos que dejan este mundo terrenal y pasan, previo pago de unos añitos en el purgatorio si han sido malotes, al reino acuático celestial.
Como el otro pez, blanco, con pintas naranjas en su parte superior, no tenía nombre, y ya no había un tercero para ponerles Trueno y Relámpago, decidí adoptar el nombre que me sugirieron. Retrúecano. Aparte de que me pareció graciosa la historia del capítulo de los Simpson del otro día en el que Milhouse hace de compañero de Radiactivo Man, que había visto hacía lustros, y que me recordaron oportunamente, el retruécano me parece un recurso lingüistico maravilloso, así que, como nombre, mola un pegote. Y cón el se ha quedado.
En fin, que Rayo y Retrúecano ya tienen el agua cambiada, con sus piedras y conchas en el fondo (les he dejado una especie de túnel y todo por si quieren juguetear a esconderse con dos piedras una encima de la otra), y al irme ya estaban nadando tranquilamente y comiendo su comidita especial para peces. Al principio Rayo estaba un poco aturdido, lo debe haber pasado realmente mal cuando ha saltado,el muy absurdo, incluso ha pasado por el túnel nadando marcha atrás. Pero amos, cuando me he ido, ya estaba completamente restablecido.
Y ahí los he dejado a los dos, fieles guardianes de mi nueva casa, aprendiendo sus secretos.
Plagiador Inconsciente
Me lo advirtieron... medio de coña me dijeron que, en lo que escribo, seguramente hubiera (o hubiese) mucho de lo que había leido, visto, oído o vivido. En su momento le dí la razón. Completamente de coña me dijeron que era un mieeeeeeeeeeeeeeeerda, dicho con retintín y mucha guasa. Como me dolió hasta que comprendí la broma, de vez en cuando me pican con eso.
Actualmente no considero que sea un mierda, con coña o sin ella, mas, repasando otros blogs (que os sigo, no os creais), he obtenido la confirmación a mis sospechas y a las que me dijeron.
Efectivamente, de forma totalmente natural, sin ser consciente de ello, el título de este blog coincide con el de una sección de otro.
¡¡soy un mierda de veras!! me dije con la misma chanza. Luego me reí, claro. No lo pensaba en serio. Pero no me parece justo adoptar un nombre que ya existe, cuanto más que las Historias de la Taberna de Anawin me parecen fantásticas. Así pues, haciendo de tripas corazón, y puesto que estas historias no son sus historias, y esta taberna no es su taberna, modifico ligeramente el título de mi blog, al tiempo que pido mil disculpas (y dos mil, si se tercia) en caso de que alguien haya creído que estaba tratando de hacer una vil copia.
Y como lo cortés no quita lo valiente, y hoy me he acordado de que no tengo abuelas, me digo a mí mismo que este gesto me honra, ale!!!
Que tengais un feliz día todos
Actualmente no considero que sea un mierda, con coña o sin ella, mas, repasando otros blogs (que os sigo, no os creais), he obtenido la confirmación a mis sospechas y a las que me dijeron.
Efectivamente, de forma totalmente natural, sin ser consciente de ello, el título de este blog coincide con el de una sección de otro.
¡¡soy un mierda de veras!! me dije con la misma chanza. Luego me reí, claro. No lo pensaba en serio. Pero no me parece justo adoptar un nombre que ya existe, cuanto más que las Historias de la Taberna de Anawin me parecen fantásticas. Así pues, haciendo de tripas corazón, y puesto que estas historias no son sus historias, y esta taberna no es su taberna, modifico ligeramente el título de mi blog, al tiempo que pido mil disculpas (y dos mil, si se tercia) en caso de que alguien haya creído que estaba tratando de hacer una vil copia.
Y como lo cortés no quita lo valiente, y hoy me he acordado de que no tengo abuelas, me digo a mí mismo que este gesto me honra, ale!!!
Que tengais un feliz día todos
La Ventana de los Sueños
- ¡¡¡Yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee artista, que pasa!!! ponme una cerveza!!.
- Claro que sí, Raúl, como no
¡Clicks!! ssssssttttttttttttttthssssp (sonido de la chapa al descorcharse)
- Ahí tienes Raúl
- Gracias Socio.
- ........
-..........
- Bueno artista, ¿qué te cuentas? ¿dale un poco de conversación al cliente no? Hay que ver..... ¡¡Como está la hostelería amigooooooooooo!!!
- Nada Raúl..... hoy nada
Y en ese nada, Billy Boy encierra todo un mundo de palabras que no quiere contar a ese desconocido compañero de barra que le ha tocado en suerte. En ese nada Billy Boy resume todos sus sueños y frustaciones, todas las cosas vividas, leídas, escuchadas, dichas y sentidas. Todos aquellos miedos y temores, dudas, que le asolan en un día en que la gente allí fuera, vista desde el pequeño ventanuco, parece tan feliz. Preguntándose si es cierto que tiene al alcance de la mano la felicidad o, si por el contrario, es todo una gran patraña.
En ese nada que se escapa con un suspiro, el joven aprendiz de tabernero evoca una imagen que ha visto, y todavía ve, a diario. La de una joven de cabello negro y ojos marrones, preguntándose dónde estará, que hará, si se acuerda de él o si, por el contrario, está inmersa en sus propios problemas y preocupaciones o, quizás, tal vez, esté de cachondeo con sus amigos. Cosa que él desea porque sólo quiere que sea feliz.
En ese suspiro Billy Boy se pregunta en qué consistirá su propia felicidad, y si la alcanzará. Si tanto esfuerzo tendrá su premio y, de llegar éste, si tardará mucho. Y el pequeño Billy Boy, que durante un breve momento de paz en la taberna ya no lo es tanto, se pregunta cuando volverá el crápula de su jefe y socio, que cada día o cambia más, o da más a conocer su lado oscuro. Y que cúando se irá su compañero "el listo", con el cual tendrá, a no más tardar, un enfrentamiento la semana que viene como sigan las cosas así.
Y entonces, Billy Boy se da cuenta de que unos ojos verdes como la cerveza que bebe están clavados en él. Y más allá de ellos el sol se está ocultando, dotando a toda la avenida de una claridad rojiza que alegra y envilece el alma a un tiempo. Y sabe que pronto llegará la hora de ser un mero pupilo. Y mira el reloj con disimulo, deseando ese momento. Y cuando vuelve a mirar, a los ojos verdes que, ahora sí, chispean, le acompaña una sonrisilla traviesa. Y piensa que cada paso, cada acierto, cada error que ha cometido. Cada acción y omisión le ha llevado justo hasta ese punto, hasta esa puesta de sol, hasta el recuerdo de los ojos marrones y el cabello negro que ansía volver a acariciar, y se siente a un tiempo feliz y triste, feliz por lo que ocurrió. Triste porque tendrá que esperar un poco más para tener la esperanza de que vuelva a ocurrir. Y mientras Raúl le sigue sonriendo, divertido con el pequeño chaval que mira por la ventana que supone la reja de la cárcel y escapatoria, convierte su tristeza en felicidad. ¡¡Qué coño!! todavía le quedan unos cuantos besos de los mil que le regalaron. Podrá aguantar un poquito más. Y bueno, al fin y al cabo, debería alegrarse por lo que tiene, y no entristecerse por lo que no tiene. Si no, no disfruta del maravilloso aliento que es la vida.
Así pues, Billy Boy se vuelve hacia el cliente, que aún sigue mirándole divertido, y sonríe, maldita sea. Sonríe y le sale del alma, porque, a su modo, es feliz, aunque le falten cosas. Porque tiene muchas otras, y poco a poco irá complementandolas. Y le tira a raúl la chapa de una botella de cerveza a la cara:
-¡¡Tú, desgraciao!! ¡¡qué miras!! A ver si me voy a enamorar de tí, ¿eh? golfo, guarro, con la de chicas guapas que hay en la avenida y.... cagon la leche, que te voy a dar un beso ¿eh Raulito? ¡Ven pa'cá!
Raúl se rie. No puede evitarlo. Todo el mundo se rie con Billy Boy. Y él se rie también. Por supuesto, Raúl se aparta fingiendo una gran indignación. Y al rato vuelve a introducir la cabeza por el ventanuco.
- ¿Entonces no me cuentas na? Es que me han dicho que "el listo" ha hecho una de las suyas, pero si no me quieres contar naaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Claro que sí, Raúl, como no
¡Clicks!! ssssssttttttttttttttthssssp (sonido de la chapa al descorcharse)
- Ahí tienes Raúl
- Gracias Socio.
- ........
-..........
- Bueno artista, ¿qué te cuentas? ¿dale un poco de conversación al cliente no? Hay que ver..... ¡¡Como está la hostelería amigooooooooooo!!!
- Nada Raúl..... hoy nada
Y en ese nada, Billy Boy encierra todo un mundo de palabras que no quiere contar a ese desconocido compañero de barra que le ha tocado en suerte. En ese nada Billy Boy resume todos sus sueños y frustaciones, todas las cosas vividas, leídas, escuchadas, dichas y sentidas. Todos aquellos miedos y temores, dudas, que le asolan en un día en que la gente allí fuera, vista desde el pequeño ventanuco, parece tan feliz. Preguntándose si es cierto que tiene al alcance de la mano la felicidad o, si por el contrario, es todo una gran patraña.
En ese nada que se escapa con un suspiro, el joven aprendiz de tabernero evoca una imagen que ha visto, y todavía ve, a diario. La de una joven de cabello negro y ojos marrones, preguntándose dónde estará, que hará, si se acuerda de él o si, por el contrario, está inmersa en sus propios problemas y preocupaciones o, quizás, tal vez, esté de cachondeo con sus amigos. Cosa que él desea porque sólo quiere que sea feliz.
En ese suspiro Billy Boy se pregunta en qué consistirá su propia felicidad, y si la alcanzará. Si tanto esfuerzo tendrá su premio y, de llegar éste, si tardará mucho. Y el pequeño Billy Boy, que durante un breve momento de paz en la taberna ya no lo es tanto, se pregunta cuando volverá el crápula de su jefe y socio, que cada día o cambia más, o da más a conocer su lado oscuro. Y que cúando se irá su compañero "el listo", con el cual tendrá, a no más tardar, un enfrentamiento la semana que viene como sigan las cosas así.
Y entonces, Billy Boy se da cuenta de que unos ojos verdes como la cerveza que bebe están clavados en él. Y más allá de ellos el sol se está ocultando, dotando a toda la avenida de una claridad rojiza que alegra y envilece el alma a un tiempo. Y sabe que pronto llegará la hora de ser un mero pupilo. Y mira el reloj con disimulo, deseando ese momento. Y cuando vuelve a mirar, a los ojos verdes que, ahora sí, chispean, le acompaña una sonrisilla traviesa. Y piensa que cada paso, cada acierto, cada error que ha cometido. Cada acción y omisión le ha llevado justo hasta ese punto, hasta esa puesta de sol, hasta el recuerdo de los ojos marrones y el cabello negro que ansía volver a acariciar, y se siente a un tiempo feliz y triste, feliz por lo que ocurrió. Triste porque tendrá que esperar un poco más para tener la esperanza de que vuelva a ocurrir. Y mientras Raúl le sigue sonriendo, divertido con el pequeño chaval que mira por la ventana que supone la reja de la cárcel y escapatoria, convierte su tristeza en felicidad. ¡¡Qué coño!! todavía le quedan unos cuantos besos de los mil que le regalaron. Podrá aguantar un poquito más. Y bueno, al fin y al cabo, debería alegrarse por lo que tiene, y no entristecerse por lo que no tiene. Si no, no disfruta del maravilloso aliento que es la vida.
Así pues, Billy Boy se vuelve hacia el cliente, que aún sigue mirándole divertido, y sonríe, maldita sea. Sonríe y le sale del alma, porque, a su modo, es feliz, aunque le falten cosas. Porque tiene muchas otras, y poco a poco irá complementandolas. Y le tira a raúl la chapa de una botella de cerveza a la cara:
-¡¡Tú, desgraciao!! ¡¡qué miras!! A ver si me voy a enamorar de tí, ¿eh? golfo, guarro, con la de chicas guapas que hay en la avenida y.... cagon la leche, que te voy a dar un beso ¿eh Raulito? ¡Ven pa'cá!
Raúl se rie. No puede evitarlo. Todo el mundo se rie con Billy Boy. Y él se rie también. Por supuesto, Raúl se aparta fingiendo una gran indignación. Y al rato vuelve a introducir la cabeza por el ventanuco.
- ¿Entonces no me cuentas na? Es que me han dicho que "el listo" ha hecho una de las suyas, pero si no me quieres contar naaaaaaaaaaaaaaaaaa
El Dinero de todos, el dinero de Billy Boy
Andaba el personal revuelto por la taberna. Era fecha de pagos, y de ingresos. La Hacienda pública reclamaba cuentas y, mal que bien, los que tenían que pagar lo hacían y los que tenían que cobrar poco, tarde y mal.
Llegaban unos y otros echando pestes y reniegos barrocos, juramentos sacarrenos y procacidades obscenas mentando a Dios, a los políticos y a las madres de todos con epítetos nada cariñosos. Billy Boy callaba, sonriente, mientras fregaba vasos, tazas y platos.
Entre unos y otros (El Hermanísimo -Elena, mi compañero de piso es mi hermano-) despellejaban a aquellos pudientes que podían desgravarse impuestos, a aquellos pobretones a los que se le devolvía algo (lo mínimo) y, en general a aquellos que, tuvieran que ver o no con el asunto, caían entre las afiladas garras de tan mordaces lenguas, desatadas con el zumo de cebada que tan alegremente corría en aquellos cálidos días de verano.
En esta ocasión, el Hermanísimo de Billy Boy tenía la voz cantante y éste, un poco cansado ya, empezaba a tratar de explicarle el funcionamiento del Tesoro de Hacienda.
- ¡¡¡Esto es como el sistema feudal, no me jodas!!! Aquí trabajando todo el año para que te quiten 550 euros
-Es que en realidad es así, pero menos bestia, todos pagamos mes a mes para que.....
- ¡Si hombre! ¡como que no me quitan bastante cada mes! ¡Encima otra nómina que les tengo que pagar!, capullos.....
- El tema es que no sólo pagas tú, todos pagamos mes a mes un poquito. Si no pagas lo suficiente, tienes que compensar al final, y si pagas de más, pos te devuelven.
- Si, claro, pero seguro que ellos no pagan,
- Si hombre, los funcionarios también pagan
- Ya, pero seguro que menos, además, eso lo dices tú. ¿pagan? ¿seguro que pagan? ¡venga, demuéstramelo!
Ains, Hermanísimo, no puedo demostrarlo, igual que no puedo demostrar que pague, por ejemplo, Paquito Mas.
- ¿ves? No pagan, seguro. Además, ¿donde va ese dinero? para ellos, seguro
-Que nooooooooooo que con ese dinero, construyen, por ejemplo, calles y carreteras
- Pues yo no les he pedido que construyan nada! así que no les pago
- Pero pasas por ellas, capullo, y dan licencias para que construyan casas y...
- Claro, que valen 24 millones y son una mieeeeeeeeeeeeeeeerda que no nos entra ni el hidromasaje!!
- Diooooooooooooooooooooooooooooooooooooos - pensaba Billy Boy - Que cazurroooooooooooooo
- Que no, que nó, que no pago nada más, hombre! Que ya está bien.
Y todos jaleaban y gritaba uno entre risas : "Eso, eso, aquí nadie paga na, que somos curritos y no tenemos dinero. ¡¡Venga, otra ronda, y me la apuntas, que si no pago a Hacienda, te voy a pagar a tí!!
- Si lo que te digo.... un sistema feudal, antes por lo menos, venían con caballos y te daban cuatro tortas, ahora no, ahora se quedan sentaditos en su oficinita, con su airecito acondicionado y ¡venga! se lo tenemos que ingresar nosotros. Cabrones. ¡Pos que se paguen las calles con el dinero del alcalde, que cobra más que yo!
- ¿Tú sabes lo que cobra el alcalde?
- Mucho
- ¿pero sabes la cantidad?
- Bueno... en los periódicos pone que es un pastón, pues eso, que deje de ganar 3 millones y que nos construyan 8 calles más y todos contentos.
oo00(Diooooooooooooooooooooooooooos)
- .........¡Y que no, hombre que yo no pago!
- A ver... no tienes obligación porque la empresa te lo ha hecho mal, como no tienes obligación, la empresa será la que se haga cargo del pago, tú no te preocupes por eso.
- ¡Pero joer! ¡Encima! ¡Encima me tendrían que haber pagado menos! ¿Qué pasa, que trabajo para hacienda? mira que no trabajo más ¿eh? Además, el año que viene, como cobro más, seguro que me quitan más
- El año que viene te devolverán porque acabas de comprarte un piso y eso desgrava mogollón....
- Bueno, pero éste no les pago nada.
- Que noooooooooooooooooooo oo00(Dioooooooooooooos, cabezón que eeeeeeeeeees)
Dando por finalizada la conversación, Billy Boy dejó a la cuadrilla renegando y fuése a limpiar unas mesas que acaban de ser desocupadas, yéndose el resto, a ocuparse de sus cuitas tras pagar religiosamente sus consumiciones.
Desde el fondo, Billy Boy, con una sonrisa de oreja a oreja, gritó a los de la puerta:
- ¡¡Ah!! y los que tengais que pagar a Hacienda... hacedlo pronto, cabrones, que a mí me devuelven dinero y de algún lado tendrán que recaudarlo, digo yo. Pero mi hermano no ¿eh? que tiene que ayudarme a pagar la casa
- ¡Hijoputaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Ahora si que nos vamos.
EPÍLOGO
Casi finalizando la jornada, bien entrada la tarde-noche, Billy Boy recogía los últimos vasos y platos de los últimos comensales cuando recibó una llamada de teléfono, con un número completamente ajeno para él.
- Si, dígame
- Oye, que te llamo desde el trabajo, que yo no voy a pagar ni un duro ¿eh?
- Que noooooooooooooooooooo
oo00(Dioooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooos)
Llegaban unos y otros echando pestes y reniegos barrocos, juramentos sacarrenos y procacidades obscenas mentando a Dios, a los políticos y a las madres de todos con epítetos nada cariñosos. Billy Boy callaba, sonriente, mientras fregaba vasos, tazas y platos.
Entre unos y otros (El Hermanísimo -Elena, mi compañero de piso es mi hermano-) despellejaban a aquellos pudientes que podían desgravarse impuestos, a aquellos pobretones a los que se le devolvía algo (lo mínimo) y, en general a aquellos que, tuvieran que ver o no con el asunto, caían entre las afiladas garras de tan mordaces lenguas, desatadas con el zumo de cebada que tan alegremente corría en aquellos cálidos días de verano.
En esta ocasión, el Hermanísimo de Billy Boy tenía la voz cantante y éste, un poco cansado ya, empezaba a tratar de explicarle el funcionamiento del Tesoro de Hacienda.
- ¡¡¡Esto es como el sistema feudal, no me jodas!!! Aquí trabajando todo el año para que te quiten 550 euros
-Es que en realidad es así, pero menos bestia, todos pagamos mes a mes para que.....
- ¡Si hombre! ¡como que no me quitan bastante cada mes! ¡Encima otra nómina que les tengo que pagar!, capullos.....
- El tema es que no sólo pagas tú, todos pagamos mes a mes un poquito. Si no pagas lo suficiente, tienes que compensar al final, y si pagas de más, pos te devuelven.
- Si, claro, pero seguro que ellos no pagan,
- Si hombre, los funcionarios también pagan
- Ya, pero seguro que menos, además, eso lo dices tú. ¿pagan? ¿seguro que pagan? ¡venga, demuéstramelo!
Ains, Hermanísimo, no puedo demostrarlo, igual que no puedo demostrar que pague, por ejemplo, Paquito Mas.
- ¿ves? No pagan, seguro. Además, ¿donde va ese dinero? para ellos, seguro
-Que nooooooooooo que con ese dinero, construyen, por ejemplo, calles y carreteras
- Pues yo no les he pedido que construyan nada! así que no les pago
- Pero pasas por ellas, capullo, y dan licencias para que construyan casas y...
- Claro, que valen 24 millones y son una mieeeeeeeeeeeeeeeerda que no nos entra ni el hidromasaje!!
- Diooooooooooooooooooooooooooooooooooooos - pensaba Billy Boy - Que cazurroooooooooooooo
- Que no, que nó, que no pago nada más, hombre! Que ya está bien.
Y todos jaleaban y gritaba uno entre risas : "Eso, eso, aquí nadie paga na, que somos curritos y no tenemos dinero. ¡¡Venga, otra ronda, y me la apuntas, que si no pago a Hacienda, te voy a pagar a tí!!
- Si lo que te digo.... un sistema feudal, antes por lo menos, venían con caballos y te daban cuatro tortas, ahora no, ahora se quedan sentaditos en su oficinita, con su airecito acondicionado y ¡venga! se lo tenemos que ingresar nosotros. Cabrones. ¡Pos que se paguen las calles con el dinero del alcalde, que cobra más que yo!
- ¿Tú sabes lo que cobra el alcalde?
- Mucho
- ¿pero sabes la cantidad?
- Bueno... en los periódicos pone que es un pastón, pues eso, que deje de ganar 3 millones y que nos construyan 8 calles más y todos contentos.
- .........¡Y que no, hombre que yo no pago!
- A ver... no tienes obligación porque la empresa te lo ha hecho mal, como no tienes obligación, la empresa será la que se haga cargo del pago, tú no te preocupes por eso.
- ¡Pero joer! ¡Encima! ¡Encima me tendrían que haber pagado menos! ¿Qué pasa, que trabajo para hacienda? mira que no trabajo más ¿eh? Además, el año que viene, como cobro más, seguro que me quitan más
- El año que viene te devolverán porque acabas de comprarte un piso y eso desgrava mogollón....
- Bueno, pero éste no les pago nada.
- Que noooooooooooooooooooo oo00(Dioooooooooooooos, cabezón que eeeeeeeeeees)
Dando por finalizada la conversación, Billy Boy dejó a la cuadrilla renegando y fuése a limpiar unas mesas que acaban de ser desocupadas, yéndose el resto, a ocuparse de sus cuitas tras pagar religiosamente sus consumiciones.
Desde el fondo, Billy Boy, con una sonrisa de oreja a oreja, gritó a los de la puerta:
- ¡¡Ah!! y los que tengais que pagar a Hacienda... hacedlo pronto, cabrones, que a mí me devuelven dinero y de algún lado tendrán que recaudarlo, digo yo. Pero mi hermano no ¿eh? que tiene que ayudarme a pagar la casa
- ¡Hijoputaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Ahora si que nos vamos.
Casi finalizando la jornada, bien entrada la tarde-noche, Billy Boy recogía los últimos vasos y platos de los últimos comensales cuando recibó una llamada de teléfono, con un número completamente ajeno para él.
- Si, dígame
- Oye, que te llamo desde el trabajo, que yo no voy a pagar ni un duro ¿eh?
- Que noooooooooooooooooooo
oo00(Dioooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooos)
Estrenamos sección
Powered by Castpost
Me acosté a las 6 y algo de la mañana, dándole sentido a unas frases en principio incomprensibles para mí. Logré mi objetivo y ahora luce una frase que, con sus puntos y comas, tiene cierta cordura
Pero no debo haberlo hecho muy bien, porque a las 8 y media tenía un ojo abierto y el otro pegado contra la almohada. Molesto, me he obligado a medio dormitar hasta las 10.30. Ridículo tratar de seguir dando vueltas en una cama demasiado grande. He perdido la cuenta de las ovejitas que saltaban la valla. Me he acordado de la canción que, maldita sea, me apuñala por la espalda en la radio cuando no tengo faena en la Taberna, y me hace pensar....
Todas las señales, todas las palabras, toda mi vida pasada y presente, y la de los demás, los comentarios, las imágenes, la música... todo eso me ha llevabo al bar. Pensaba almorzar tranquilamente, pensando, regodeándome en mi interior. Pero no. El Gestor, (que pesado), ha estado tratando de iniciar una conversación conmigo unas doscientas veces. Más suerte la próxima vez, Torrente, haber probado con las sillas, estaban más receptivas que yo.
Y ahora, probando esto, me han dado las dos y media. Genial. Creo que tendré tiempo de echarme un ratito, tal vez ensoñar, fumarme otro (llevo doce hoy) cigarrito, ducharme bien duchao y bajar al otro lado de la barra, a aguantar a mi jefe, a su hermano, y a los malditos clientes que me atosigan cuando menos preparado estoy.
No obstante, he sido productivo, he cumplido un objetivo. No alegra, pero consuela. Y aunque una pregunta sigue flotando en el aire, ¿funcionará?, sigo adelante con alegría y rebeldía, como el pequeño Billy el Niño del cual mis padres tomaron ese extraño nombre para mí
¿Por qué?
Bueno... hay varias razones. Me estaba quedando sin espacio en el otro blog. Ha habido cambios en mi vida personal y profesional y veo las cosas desde otra óptica. Últimamente mis post tenían poco que ver con el anterior formato y ncesitaba una renovación.
Desde que fleté el barco, el mismo día que publiqué el primer post (aún me acuerdo lo que me costó, joder, que fácil parece todo ahora, una vez sabes lo que tienes que hacer y cómo), tenía pensando cómo acabaría. Supongo que lo abrí como parte de una etapa que ya ha finalizado. Ese último post estaba grabado a fuego en mi mente, pero nunca pensé que llegaría ese momento. Casi casi prefería aguantar hasta Agosto, y hacer un año completo. No sé, justicia poética o mi particular sentido del equilibrio de las cosas. En cualquier caso, como aún me queda espacio allí, (poco, pero algo), en algún arranque me melancolía de esos que me dan lo mismo sigo publicando algo.
Pero ahora, estimados señores. Queridas damas, pasen. Déjenme que ejerza de maitre y les enseñe esta taberna, sienténse en aquella mesa. Es buena. De Nogal. Y grande. Y junto a la chimenea estarán calentitos en invierno. ¿Puedo ofrecerles algo de beber?.... Yo invito. Así podrán soportar mejor mis historias, ¿saben? tengo muchas cosas que contarles
Por cierto, mi nombre es Billy Boy, y seré su joven aprendiz de tabernero.
Desde que fleté el barco, el mismo día que publiqué el primer post (aún me acuerdo lo que me costó, joder, que fácil parece todo ahora, una vez sabes lo que tienes que hacer y cómo), tenía pensando cómo acabaría. Supongo que lo abrí como parte de una etapa que ya ha finalizado. Ese último post estaba grabado a fuego en mi mente, pero nunca pensé que llegaría ese momento. Casi casi prefería aguantar hasta Agosto, y hacer un año completo. No sé, justicia poética o mi particular sentido del equilibrio de las cosas. En cualquier caso, como aún me queda espacio allí, (poco, pero algo), en algún arranque me melancolía de esos que me dan lo mismo sigo publicando algo.
Pero ahora, estimados señores. Queridas damas, pasen. Déjenme que ejerza de maitre y les enseñe esta taberna, sienténse en aquella mesa. Es buena. De Nogal. Y grande. Y junto a la chimenea estarán calentitos en invierno. ¿Puedo ofrecerles algo de beber?.... Yo invito. Así podrán soportar mejor mis historias, ¿saben? tengo muchas cosas que contarles
Por cierto, mi nombre es Billy Boy, y seré su joven aprendiz de tabernero.





