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EN MI CABEZA
viviendo en este mundo de caos... ¿Quién tiene claros los conceptos básicos?
Acerca de
Hell es un apodo. Me lo llama a veces un amigo porque dice que soy un infierno. Más concretamente dice: "¿Porqué no te estás quietecita un rato?". Más bien: "Deja de ser tan impaciente y en lugar de intentar acelerar las cosas deja que estas ocurran..." Muy sabio mi amigo.
Sindicación
 
Día libre
Las mesas pegaditas a la pared fuera del restaurante, en una calle estrecha adoquinada y de fachadas blancas. El sonido de dos acordeones nos hacía sentir como si estuviéramos en el casco antigüo de cualquier ciudad francesa. Estaba un poco nublado lo que hacía que el día tuviera esa pizca de belleza melancólica. Comimos en una de aquellas mesas y mi recuerdo es muy feliz.

Después de comer tomamos un café en una cafetería decorada al estilo de los veinte, la nota discordante eran los simpson en la televisión. Pero nos encantan los Simpson.

Nos acercamos a una calita cuya playa, chiringuitos y restaurantes son en sí mismos un espectáculo. Las tumbonas de esa playa eran todas blancas, y había unas camas redondas con muchos cojines de las que no quise ni preguntar el precio por tomar el sol en ellas todo el día, ya las tumbonas debían ser caras ... Sí, la zona es de las más pijas que te puedas encontrar, para que negarlo, pero vale la pena visitarla por su belleza. Nos tomamos una cañita ante una magnífica vista.

Un pequeño recorrido en coche y otra parada: cervecita en otro bar con vistas al puerto. El sol que salía y se escondía, haciendo que tan pronto pusieras la chaqueta fina o tan pronto la quitaras para quedarte con el top de tirantes, calentaba ahora nuestros rostros con la suavidad con la que lo hace a las seis de la tarde.

Eso fue lo que hice en mi día libre.
 
Aquellos maravillosos años
Limpié mi pequeño balcón con la llegada del buen tiempo para salir a tomar el fresco de vez en cuando al caer la tarde.

Mientras limpiaba, en el patio de enfrente jugaban unos niños de unos trece años al balón. Se acercó un grupo de niñas de la misma edad. Una de ellas iba delante andando resuelta con paso rápido y enérgico, como de chula. Iba vestida con un peto de minifalda vaquero con los tirantes bajados mostrando un top cortito. Se notaba que era la "jefecilla", las otras que eran más crias en su forma de vestir y estaban menos desarrolladas la seguían.

Se acercan las niñas a la verja y dice la niña de la voz cantante:
- ¡Oye! Qué sepas que me voy de viaje otra vez... A Portaventura y a los Pirineos- . Se dirigía a uno de los niños que jugaba al balón. Su voz sonaba chillona y lo decía en plan vacilona.
- Y a mi que me cuentas...- respondió el niño sin siquiera mirarla.
- Ah! Vale, vale! Como la otra vez que me fuí me diste un beso y un abrazo y me dijiste "buen viaje"... pero vale, cómo quieras, ya no vendré más por aquí. No me verás nunca más-. Dijo la niña al no recibir del niño la respuesta esperada. El niño seguía pasando de ella olímpicamente. La niña se fue con el mismo paso con el que había venido. Yo tuve que hacer esfuerzos para aguantarme la risa. Pensé: " Esto no es nada... Ahora empiezas. Eso de que los nenes te vayan detrás con un ramo de flores sólo pasa en las películas".

Me recordó unos años (remotos) en una edad que ni recuerdo apenas haber tenido, aunque si recuerdo algunas situaciones, inseguridades y sentimientos. Me hizo mucha gracia.




 
Una tarde cualquiera
Turnos al revés, para variar. Yo turno de mañana. Termino a las cuatro. Él turno de tarde. Empieza a las cuatro.

Ya no estaba acostumbrada a pasar tanto rato sin él, y ahora me cuesta llenar ese tiempo. Antes tenía una rutina con varias compañeras de trabajo y amigas para salir a tomar café por las tardes, pero desde que él y yo tuvimos libre el invierno me deshice de esa rutina y emprendí otra con él, y ahora es difícil reunir a la gente de antes.

Sucede a veces cuando tienes pareja estable y mucho tiempo en común dejas de lado otras actividades y te centras más en cosas que podeis hacer juntos.

El periodo de tiempo que estuve soltera entre mi ruptura y mi nueva relación me sentí sola y desorientada al principio, pero es curioso como al estar siempre disponible para cualquier cosa que surgiera, aparecían los planes. Conocí gente, empecé a frecuentar locales con conocidos que nunca pensé que llegarían a ser amigos. Una tertulia en un bar podía alargarse durante horas si estaba resultando divertida pues nadie me esperaba en casa, y yo agradecía cualquier rato de compañía y risas que me brindara la vida. Aprendí que se puede estar sola y bien, pero también aprendí que no siempre era fácil.

Hoy he pasado la tarde limpiando y leyendo sola en casa. Pero sé que llegarán las once y que él entrará por la puerta. Aunque estemos cansados y no hagamos otra cosa que ver una peli en el sofá, en la que probablemente nos quedemos dormidos sin ver el final, nos es suficiente. Porque sabemos que estamos ahí el uno para el otro.

Y ahora voy a preparar algo de cena que ya son las diez y media...

 
Estoy contenta
Estoy muy contenta y quería compartirlo con todos vosotros también.

Sé que muchos de vosotros habeis publicado cosillas o ganado concursos literarios, y, os parecerá una tontería pero a mí me hacía una ilusión tremenda y me voy a celebrarlo por ahí. ¡Salud!

Un beso fuerte a todos!
 
Bloguer
Hay un/una bloguero/a (no diré nombres, si alguien se siente aludido/a allá el/ella) que me está empezando a caer mal.

Cuando empecé a leerle admiraba su técnica en la escritura y me divertía lo que contaba, pero ahora estoy decepcionada con ese blog. Ese alguien lleva muy mal que alguien opine diferente a él/ella y responde con bastante mala baba a los comentarios que osan llevarle la contraria, incluso se atreve a menospreciar los blogs de otros si los comentarios que le ha hecho dicho bloguero no le gustan (lo hizo recientemente con uno de los blogs que yo visito con frecuencia y dicha persona aún le sigue comentado demostrando más clase que él/ella, cosa que yo ni me molestaría en hacer...)

Supongo que más de uno/una sabrá ya de quién hablo...

Decir que el que tiene un blog está exponiendo sus escritos al público. Aceptar las malas críticas con naturalidad es, para mí, señal de seguridad en uno mismo y personalidad (siempre que estén hechas desde el respeto). No todo el mundo tiene porqué pensar de la misma manera, y, la mayoría de las veces lo que está bien para uno para otro no tiene porqué estarlo y viceversa, eso es lo maravilloso del mundo. La diversidad y la diferencia.

Creo que esa persona se esconde tras una fachada de falsa seguridad, sino no borraría tantos comentarios...

Un beso a todos!