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La vida no es una teleserie
Todos los rollos de película que quedan por revelar

Acerca de

Cada día encuentro una parte mí que desconozo o había olvidado y me pregunto hasta cuándo este desconocimiento. Y no sé quien soy. Por eso todas las horas me reconstruyo y pocas veces soy igual.

Sindicación

 
¿Qué hay muñecas?

En absoluto.
Un amigo me habló un rato de su vida y consideró que me calentaba la cabeza.
Absurdo no?
Ya es la segunda vez que me ocurre esto. Que un chico por hablarme de su vida o sus problemas, considere que me está dando la lata o causando un pesar irremediable.
Las chicas sin embargo, hablamos y nunca pensamos en nada de eso. Yo, al menos. Y cuando es a mí a quien hablan, me siento valorada. Como si acaso mi "saber estar" me hiciera más importante.
Es curiosa la vida.

Lo de letizya ha sido niña.
Y qué.
Gran preocupación estos días la de los españoles!
Que linda sociedad.
Qué esperanza...

En el bus un chico iba vestido de rapero, con la gorra daleada y actitud superior. ¿por qué sería?

Halloween. Otra estupidez más.

¿Qué le está pasando al mundo?
La Tierra se sacude.
Y yo.
Lo comprendo.

 
Vanguardia, van en guardia. Vitaminas revitalizantes

He encontrado, sin comerlo ni beberlo, ni esperarlo, ni buscarlo, algo jugosamente interesante.
A vosotros, que sois narradores, quizás os interese este artículo. O a lo mejor al final, nosotros que por escribir en blogs nos creemos distinguidos, cultos, interesantes, excéntricos, glamurosos y divinos, resulta que no somos narradores, sino una panda de vanidosos ególatras que necesitamos vitalmente que nuestra existencia tenga sentido. Si bien no sabemos cuál, quizás el comentario del día a nuestras inquietudes, venga a revelárnoslo. Da tanto placer sentirse valorado. Oh! que orgasmo espiritual y catártico.
Qué lujuria intelectual-sub-normal.

Compañeros, me confieso toda ella: figura blogera arriba descrita. Cien por cien auténtica supervivienta. Integrante absoluta de mi descripción.

Del mismo modo que llego al anterior artículo citado (only para narradores) descubro a Luther Blissett y Wu Ming que me seducen muy sutilmente.
Podéis conocerlos aquí. Yo estoy en ello.


 
Sex in Hispaniaaar!

Pues nada, que como tengo que hacer tiempo hasta las 11.30 que me vaya al curry, copio y pego la encuesta de Charlybertario, que por lo menos no es la típica.
Jur!

1.- ¿Cual ha sido el mejor polvo de tu vida?
Pues es que se me ocurren varios y con amantes diferentes. Si me quedo con el más reciente el primero del lunes pasado. Ufff... fue más que intenso

2.- ¿Cuál es el sitio más original donde has echado un polvo?
En el capot de un coche (que recuerde ahora mismo...)

3.- ¿Que es lo que más te gusta en el momento de un polvo?
La excitación a fuego lento, que no quiere decir siempre llena de preámbulos, sino que me tenga retenga el placer al máximo.

4.- ¿Y lo que menos te gusta?
Tener que estar pendiente de si se mancha algo

5.- ¿Que fantasias sexuales te quedan por cumplir?
Pues muchas, pero tengo una que es un tanto perversa... me gustaría estar haciéndolo mientras el susodicho habla por teléfono con su novia. Ayyss... sí.. es cruel!

6.-¿Con qué personaje masculino o femenino de la globosfera te
darías un revolcón sin dudar?

hmm... pues no sé no sé... se me ocurre una persona...

Bueno, ¡que rule!
 
¡Voalá!

Uff
mi vida es vertiginosa, paso del hundimiento del titánic al lanzamiento espacial a la luna. Del tener al ser, del ser al tener, del soñar a realizar y un larguísimo etc.
Esta semana tengo mucho trabajo. No sólo quiero dejarlo casi todo listo para mañana viernes, y así disfrutar más relajadamente del lunes con Smint, sino que también estoy dando forma a un proyecto que en ilusiones al menos, tiene muy buena pinta y me motiva muchísimo.
Ays! de un día a otro pasas del cielo al fango, de la cloaca al sol.
La vida es curiosa, cuanto menos.
Y los humanos, también.
Gracias por seguir mi egocentrismo.
Me gustáis :)

 
Conjunciones verbales y nominales. El nombre se hizo propio y el verbo carne.

Porque es justo ser agradecido, doy gracias a los seres del cielo, que junto a mi padre velan por mi bienestar. Agradezco a las personas que todavía ni una sóla vez me abandonaron en mi camino y a las que gustosas, y sin apenas conocerme, adivinaron en mis ojos mi tristeza y se acercaron comprensivos a susurrarme una esperanza.
Doy gracias a la fortaleza que no sé de dónde me viene, a la madre que me vio crecer y nunca me rechazó por ser quien soy: montaña de defectos y virtudes, siempre con vocación de aprender.

Estos días han sido brillantes de sol, pero la incertidumbre nublaba mi mente y mis ganas de seguir.
Por fin hoy puedo contaros que se aclaró la tormenta y mi barco navega de nuevo en un mar en calma, colmado de horizontes.
Lo mejor es que él decidió acompañarme.
Y me sigue amando, tanto como yo a él.
Volvió a mi lecho y me penetró hasta derramar todo su amor. Hasta recordarme y recordarse cuánto hubiera perdido.
Yo entonces, lloré de tanto querer.
 
Olas

Mi vida es una incertidumbre de la que ni puedo predecir el final.
Cuando llegue os contaré.
Mientras, sobrevivo a esta tristeza.
Cultivo mi corazón.

 
Thanks

Estoy pasando malos tiempos.
Pero tengo esperanza.
Siempre vienen mejores, siempre todo termina saliendo bien, al fin y al cabo tenemos que vivir. O al menos yo es lo que quiero.
Me duele por dentro.
Estoy cansada.
Siento frío, calor y muchos fantasmas rondándome.
La memoria en ocasiones no debería existir.

Gracias de corazón por vuestro aliento. Por todos los susurros de calma que me llegan desde cualquier lugar.
Gracias, en serio.
 
Pupa

Ays.. que días tan tontos.
He pasado la tarde en la calle y de las múltiples conversaciones que he tenido, la qye más me inquieta es la del dolor.
Hablaba con mi prima de mis miedos y todo eso de siempre y le decía que vivo el dolor tan intenso que por eso vivo con tanto miedo a volver a sentirlo. De verdad que lo paso tan mal que sólo busco clavos ardiendo a los que amarrarme. Casi se me hace insoportable.
¿Cómo lo canalizais vosotros?
A mí sólo me desahoga hablarlo, pero a veces llega tal punto que de girar tanto sobre lo mismo me vuelvo cada vez más loca.

¿Sugerencias?
 
Los últimos capitulos de la primera temporada.

La otra mañana mientras desayunaba, el psicólogo de un programa de Tele5 decía que en otoño es normal que la gente sienta esa sensación de desanimo: porque las horas de luz disminuyen, cambia la presión atmosférica, volvemos a los horarios... pero que esto es completamente normal y nada tiene que ver con la depresión.
Yo soy una de esas afectadas.
Estoy inmensamente triste.
Después de comer he tenido que viajar en coche hasta el pueblo de mis padres para cargar mi maletero de cosas que sobreviven a las mudanzas. Llovía pausadamente y la carretera estrecha del camino me desvelaba un campo de verdes y ocres que me inundaban de nostalgia. Allí estaba yo, sola al volante escuchando a Calamaro y directa hacia una de las despedidas más duras. La casa que vio crecer mis veranos, llorar mis desamores de adolescencia y soñar con lo que sería de mayor, ya está vendida.
Mi infancia queda entre sus paredes, como tantos recuerdos con mi padre enseñandome a nadar, las barbacoas con los tíos y unos abuelos todavía vivos que a ratos se volvían cascarrabias, y a otros inocentes niños repetitivos.
Si ya llegaba triste al perdido pueblecito, más melancólica he vuelto.
Otro zarandeo de realidad que me recuerda mi condición de adulta. Mi soledad ante el mundo, mi torpeza, mis estériles lamentos sobre las injusticias. Otro reproche hacia mis reproches. La imagen que me recuerda que sólo yo soy la responsable de mis actos, sólo yo tengo edad suficiente para afrontar el dolor, sola estoy en las decisiones. Soy mayor.
Y esta obviedad tan sencilla de que tener 24 años es ser ya mayor me produce un agudo dolor en la garganta que todavía no sé superar. Nunca pensé que me costará tanto desligarme de la protección, del cuidado, del maestro que te indica, de seguir los pasos que te dictan. Nunca pensé que la libertad doliera tanto y que yo no supiera que hacer con ella.
Se me está yendo la olla y no quiero parecer un muro de lamentaciones, pero estos días, en los que por fin llegó la lluvia, siento que la tierra me absorbe, que me quedo sin fuerzas ante lo imprevisto, desorientada en las calles de siempre. Cuajada de conversaciones erróneas.
Además del otoño, es lo de siempre: mis miedos.



 
Unos gramos de sensatez

Dormir me ha sentado bien.
Mis leves estados febriles de ayer me hacían ver todo demasiado brumoso y aunque durante la noche no me he quitado el tema del puticlub de la cabeza y hasta he soñado con negras de desmesuradas tetas, esta mañana la sensación de malestar en general, había mermado considerablemente.
El hecho de hablar del tema con una compi de trabajo, también me ha desahogado bastante y a la vuelta del curry he decidido llamarlo con actitud cercana y habitual. Smint se ha mostrado contento: "hoy estás mejor del resfriado no?", me ha dicho. "sí, un poco, es que ayer con la fiebre me agobié un montón, a ver si esta tarde sigo mejor". "Te llamó luego entonces?" "sí, por favor".
Y en eso hemos quedado.

¡Si es que las relaciones son muy complicadas!




 
El post de inauguración se presenta un poco tenso

Hoy he revivido sensaciones que creí superadas y sola, ante el espejo, he tenido que admitirme un poco celosa. No sé si con razón o sin ella, pero el sentimiento ha sido un tanto desagradable.
Llevo el fin de semana en casa, resfriada y muy muy tontita y ayer Smint (que va a resultar ser mi chico) se fue de despedida de soltero. El hecho, sinceramente, no me molestó en sí. Pero ha sido esta tarde, cuando le he avisado de que tenía fiebre y no pensaba salir, él me ha contado que estivieron en un puticlub viendo a una striper. Entonces ufff sí que me he irritado.
No le he dado muestras de ello, claro. Sólo me falta comportarme como una novia celosa e inmadura que le monta pollos a su novio cuando sale de juerga con sus amigos (cosa que hubiera hecho y que estoy intentando superar). Aaaaaaaaayyyyyy ¿cómo se hace?