Cosas DE SUECOS,...Y DE SUECAS, CLARO. Capítulo VI. La, la, la, la, la, la, la....
El sábado pasado era un día normal en Göteborg. Normal, con temperaturas bajas normales, con viento fuerte normal, con lluvia y nubes normales. Todo lo que esta ciudad tiene de suya, de muy suya, en una primavera pasada por mucha agua y por nubes viajeras, recién llegadas y cargadas con fragmentos del mar del Norte, penetrando en la península escandinava a la altura de mi cabeza. Y es que, a veces tengo la sensación de vivir con una nube sobre mí, que me acompaña allá donde quiera, no importa que vaya en tranvía, en bici, que salga a correr o a tomarme una cerveza... Quizás no sea la misma, pero yo no las conozco a todas, y siempre veo, al menos una que me sigue..., cirro, cúmulo o estrato, me persigue desde que me posé en Suecia.

Pero como decía, no es nada que remarcar. Todo lo normal que se puede esperar de mis rutinas de un sábado cualquiera. Uno de esos que dedico a lo que se supone que vine a hacer a este país. Últimamente he tenido unas semanas de demasiado esparcimiento, no el que yo considero según el baremo que a mi mismo me pongo, sino el que mis compañeras de trabajo a mí me tienen ajustado y bien calibrado. Muchos días libres y vacaciones para dejar de lado a mis queridas levaduras, que de tanto envejecer, envejecían sin mí. Así que, como muchos sábados desde que me dedico a lo que me dedico, tocaba una cesión de encierro entre las paredes del laboratorio, levaduras y yo, metidos en experimentos sin horarios de funcionario, con el acompañamiento musical del rum, rum continuo de los múltiples cachivaches experimentales. Lo más parecido a la vida monacal, me la reservé para el día del sábado.
Y tuve que salir a la calle a la hora que me iba a casa para observar que, hay de todo menos normalidad en un sábado de eurovisión en Suecia. Confieso y lamento que no me percaté de todos los detalles, porque entre las pocas integridades que uno puede mantener a estas alturas de la vida, estuvo la muy acertada de no aceptar una invitación para ver el susodicho concurso eurovisionado en casa de una compañera. Sí es cierto que quizás, por el bien de mis investigaciones sobre lo escandi-navo que llevo a cabo y que refresco con nuevos resultados a cada poco en este cuaderno de experimentos que coloco en mi rinconcito de ciberespacio, debí acceder a ello, pero uno no puede estar despotricando contra algo toda su vida y pasarse de repente al lado oscuro..., y sobretodo y ante todo, porque puede ocurrir, como pasa en muchas ocasiones, que te puedes acabar enganchando a ello, convirtiéndote en un fanático más del evento. Dicha negativa a consumar el acto (el de eurovisón, me refiero) repercutió el lunes siguiente, cuando los comentarios excitados sobre lo acontecido dos noches antes volaban a discrecíon de lado a lado del laboratorio, en que me dirigieran apelativos como el de "ser muy poco sueco y ni mucho menos comportarme como tal". Cosa que, y obviando mis intentos de entrometerme al máximo entre seres vikingos como bien reza el título de este blog, uno puede llegar a agradecer con mucho gusto. Así que, prescindiendo de los detalles más escabrosos sobre el evento, diré que ese sábado, la calle pasó, de repente, de estar poblada por un numero insospechadamente mayor del habitual de seres que se caracterizaban por llevar una bolsa de la tienda de alcoholes pegada a sus manos, lo cual indicaba ni más ni menos que se dirigían a casa de algún destinatario a acabar con los alcoholes frente a la tele, a quedarse totalmente vacía, como lo haría un día cualquiera de mitad de invierno. Todos buscando esta vez, el refugio de unos puntos más para su Carola. Más de la mitad de los suecos lo hacen así años tras año, y lo viven con un fervor extraordinario para un españolito de pie. Y no fue de extrañar por tanto que el domingo por la mañana al bajar al supermercado, todos, todos, y cada uno de los periódicos que pude observar presentaban en su primera plana unos monstruitos de gustos en moda muy dudosos, con peluqueros sin titulación en la escuela de Llongueras, y muy pasados de acné juvenil, ondeando una bandera finlandesa. Ganaron los vecinos, que para más burla, resultaban ser físicamente mucho más feos que la divina Carola sueca. El año que viene, pediremos revancha.
Pero hay que indagar revolver la tierra, que el cielo lo hace el mismo con tanta tormenta, para encontrar el porqué de una afición tan extrema a el cancionero ligero europeo, y la respuesta, no se hace esperar mucho, porque es sencilla. A los escandi-navos en general, les encanta la música. La adoran. Viven y disfrutan de la música de una manera más participativa de lo que nosotros, pueblos mediterráneos podamos entender. Leí, ya no recuerdo dónde exactamente, que los habitantes de este país suelen participar de manera común en todo tipo de coros y agrupaciones vocales, lo cual, se les inculca desde que los suecos son tan pequeños, que aún si quiera han pisado un Ikea. Es sorprendente que, un país que tiene 4 veces menos habitantes que nuestra nación de naciones, haya sido capaz de exportar al exterior numerosos grupos con un éxito indudable, sólo comparable en nuestras fronteras con el alcanzado por, hay que reconocerlo agachando la cabeza con cierta vergüenza, el vitoreado por la crítica internacional; "Macarerna", o el siguiente, aclamado por público sin parangón y recitado por las protagonistas hispánicas de la última edición del referido concurso eurovisionado que nos trae hoy a consulta.
Y todo lo que comento lo haría de simple boquilla si no fuera porque, he vivido en mis propias carnes el fenómeno de la canción sueca y me siento por tanto moralmente capacitado para referirme al tema. Y es que, uno que aquí narra, en el reparto de bienes naturales y dotaciones, la de la voz de ruiseñor no vino incorporada al conjunto, y si ya cantar en público puede ser un suplicio para mis carnes y para los oídos de la audiencia, hacerlo en sueco es el finiquito de mis colmos. Fiestas y celebraciones en general en este país, como el de la celebración de una Tesis Doctoral, son bastante rígidas en protocolo, y junto a tu asiento de cena, encontrarás sin duda el libreto de canciones que cantar durante la velada. Y ahí, mientras tratas de averiguar de qué manera se les ha podido ocurrir cocinar el siguiente arenque que te toca probar, alguien dará unos golpecitos en la copa, se levantará y pedirá por favor que abráis el cancionero por la página tal, y que cantemos todos la canción tal o cual, para acabar luego con un sonoro brindis. Y así, una agradable cena puede convertirse en un suplicio de horas interminables con tanta cancioncita que, a estas alturas de mi niveles de sueco, y de solfeo, que va más o menos a la par, hay riesgos reales de que acabe con un esguince de lengua, o un desprendimiento de paladar de grado severo. Pero te puede pasar que te escojan para participar en el teatrillo que toda celebración de Tesis Doctoral se lleva a cabo para "conmemorar" al agraciado tesinando su historial de fallos, anécdotas y demás recuerdos susceptibles de sacar sangre. Y como no, dentro del teatrillo, siempre habrá alguna canción que entonar de nuevo, y esta vez, no serán muchos los que te acompañen delante de todo un público que se da cuenta, con una sencillez pasmosa, quien de los siete que cantan, no parece ser muy sueco, ni se comporta como tal. Y en esta ocasión, es cuando no me alegro tanto de ello...
Hasta pronto.
Comentario:
Bonita foto
Comentario:
TU NO MAS VISTO A MI EN EL KARAOOKEEEEE!!!vamos, una profesional del gallo, aqui donde em ves ;)
Comentario:
Telmo, tu texto es exquisitamente normal, Bello y casi sueco...
Cariñosamente,
Greta
Cariñosamente,
Greta
Comentario:
Pues a cantar se ha dicho!!!
Comentario:
Si tu cantas mal... cogete a mi chiquillo podemos formar un duo y presentarnos a eurovisión el año que viene. ¿Que te parece?
Comentario:
pues nada quillo! a cantar se ha dicho!!jejeje
un besote!!!
un besote!!!
Comentario:
joer, si que son raros de narices , aqui tambien cantamos en algunas celebraciones, aunque mucho me temo que no en el mismo estilo, ni con el mismo sentido, aqui la cosa comienza cuando uno esta ya bastante atizadito, en fin, curiosidades de otras culturas, un saludo.
Comentario:
Sin duda tus levaduras son unas "tipas" con suerte... jajaja, qué eurorrisión ni qué niño muerto!!
1beso nada eurovisivo. que lo sepas.
1beso nada eurovisivo. que lo sepas.
Comentario:
jajajajaja...Sinceramente estos suecos son programados hasta para cantar en una celebración!!!. Lo siento pero yo soy de las que pienso que viva la espontaneidad!!, :O)).
Lo del libreto me ha llegado al alma!!!...
Por otro lado, me ha gustado ese rasgo tuyo de ser un hombre de principios...pero quizás tras el sacrificio eurovisivo podía haber terminado con una de esas de una "sueca de libreto" susurrándote canciones eurosivas al oído...y...;O)
Pese a todo, has hecho tal como Cyrano de Bergerac..."perderé todo pero nunca mi honor y mis principios"...
Un beso muy fuerte, Rous.
Lo del libreto me ha llegado al alma!!!...
Por otro lado, me ha gustado ese rasgo tuyo de ser un hombre de principios...pero quizás tras el sacrificio eurovisivo podía haber terminado con una de esas de una "sueca de libreto" susurrándote canciones eurosivas al oído...y...;O)
Pese a todo, has hecho tal como Cyrano de Bergerac..."perderé todo pero nunca mi honor y mis principios"...
Un beso muy fuerte, Rous.
Comentario:
Lo d cantar es una forma d reunirse y poder compartir momentos con otros vikingos. Lo nuestro es mas natural, pues desde siempre nos tiramos a la calle. Pues ná, empieza a practicar canto. Un abrazo,
Comentario:
Jojojo, los suecos me dan miedoo
Pero la canción de Lordi molaba, no vi el festival pero vi algunas por Youtube
Pero la canción de Lordi molaba, no vi el festival pero vi algunas por Youtube
Comentario:
Conoces a los "I´m from Barcelona"? Son suecos y a lo chorra por aquí se están convirtiendo en la canción del verano:
http://www.minid.net/2006/05/07/were-from-barcelona/
Comentario:
¡Qué lástima! Tenía la esperanza de que llegaras al supremo sacrificio de ver el festival desde casa de un sueco, para poder contarnos todos los detalles morbosos.
De todas maneras, se agradece mucho la información.
De todas maneras, se agradece mucho la información.
Comentario:
Creo que mi madre se llevaría maravillosamente bien con los suecos...
Besos de una maia todavía con la sonrisa en la cara imaginándose a un Telmo-cantante.
Besos de una maia todavía con la sonrisa en la cara imaginándose a un Telmo-cantante.
Comentario:
Yo me apunto a lo de cantar, jajajaj, pero con mi oido serían ellos los que lo pasarían bastante mal.
Comentario:
Perdonandome las risas que aún me brotan a borbotones, comprenderas querido amigo mi pasmo, mi fascinación por todo lo que cuentas. Pues tan lejano, tan extraño me es que se me hace deseable, incluidos los arenques a los que aquí siempre mire de reojo sin llevarmelos ni una sola vez a la boca.
Y aqui en petit comité confieso que sigo con cierta asiduidad las votaciones eurovisivas y que de vez en cuando "Dancing Queen" suena en mis oidos con cierta nostalgia...
You can dance...
Y aqui en petit comité confieso que sigo con cierta asiduidad las votaciones eurovisivas y que de vez en cuando "Dancing Queen" suena en mis oidos con cierta nostalgia...
You can dance...





