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Haciéndome el sueco
Unas pequeñas notas de un postdoc perdido en Ikealandia
Acerca de
Acerca de cómo un gaditano con vocación de científico se marchó de postdoc a vivir venturas y desventuras a un lugar de la Suecia, de cuyo nombre no puedo pronunciar, y de cómo éstas son narradas.
Sindicación
 
CUANDO BRILLE EL SOL

Ayer salió el Sol. Ayer domingo, cosas y gente tuvieron, por un rato, sombras y luces.

Tras dos semanas de nubes y lluvias, un día de Sol ilumina. Ilumina hasta por dentro. Sobre todo en un sitio en el que los días adelgazan a la velocidad que lo hacen las páginas del calendario, un domingo luminoso es un gran regalo, y la gente se mueve en su busca de la misma manera que se retuercen los tallos de los girasoles en busca de la fuente de vida. Definitivamente un día de Sol es un gran regalo.

Ayer por tanto decidí aprovechar el rato de día que me quedaba tras levantarme tarde (y es que la bruja blanca que controla mis sueños no me dejó dormir bien hasta pasada las 4 de la mañana). Por fin he conseguido equiparme de alguna manera para salir a correr, y tenía ganas. Pero, por otro lado no habrá muchos día de Sol antes de que el invierno latente secuestre cualquier actividad humana de puertas para afuera, y no habrá muchas oportunidades de dedicar mi tiempo libre a una de mis grandes aficiones, la fotografía (por cierto, prácticamente todas las fotos que aparecerán en este blog son de producción propia, ¡así que espero que os gusten!). Todo a la vez podría ser difícil, pero no imposible. Así que salí afuera a hacer una nueva modalidad deportiva-artística, el foto-jogging. Hace dos sábados estuve en un mercadillo de segunda mano muy curioso, en el que puedes encontrar de casi todo y a casi todos los precios. Allí encontré una pequeña cámara Agfa semiautomática vieja que me miraba sin reparo asomándose entre cacharros de dudosa utilidad, así que tras poco regateo, me la traje a casa por un precio de 80 coronas, que viene a ser unos 8 euros. Con ella, y con mis zapatillas de correr me lancé a la calle a satisfacer mis caprichos, y me dediqué a tirar fotos mientras corría por las calles. No creo que los resultados sean una maravilla, pero estoy seguro que si los colocase todos juntos en un museo como una especie de obra de arte creativa, seguro que colaban. En cualquier caso si hay alguna que merezca la pena, os la enseñaré cuando las revele (aún mantengo mi fe en los viejos métodos fotográficos, aunque día a día la voy perdiendo...).

Añadiré a este trocito de cuento que esta noche he visto en el autobús de vuelta a un tipo con las patillas más grandes y espesas que he visto jamás. Le cubrían prácticamente toda la mejilla y les sobresalían de ellas más de 5 centímetros. No sé si eran muy estéticas, pero seguro que calentitas sí que parecían. Por ello me ha dado por pensar que si el invierno viene a abofetearme en mis mejillas, a lo mejor me las cubriré con una barba que me las proteja, no sé.

Hoy acabo, pero antes, quiero decir que ayer salió el Sol, pero hoy siento frío. Frío por fuera, y mucho frío por dentro...

Hasta pronto.






 
Comentario:
Hola,he leido tus venturas y desventuras por esas tierras suecas y chico creo que tu has equivocado tu profesión,como cronista y narrador seria todo un literato, hay que reconocer que se te dá muy bien la narración de todo lo que te acontese por esas tierras suecas, y si ademas las acompaña de buenas ilustraciones,la cosa te quedará de dulce como decia mi pobre madre que en el cielo esté, vale mas una imagen que mil palabras, y hay que reconocer que tú sabes introducirno en ese ambiente que te rodeas, sigues asi y te prometo que me haré adciduo letor de tus peripecias por esos mundos de dios, pero eso sí desde esta tierra calentita como es muestra andalucia un saludo desde tu cai natal
 
Comentario:
Me encanta el título de tu blog, jeje!
Y menuda foto, me parece alucinante. A mí es que las imágenes, si son buenas, me encantan. Supongo que tendrá copyright, no? :p

Oye, no está mal tu idea para el frío del invierno... y no existe la versión femenina? Porque eso de las patillas, nosotras como que no podemos hacerlo, jeje

BESOSS
 
Comentario:
Pues si, es que el solete alegra mucho. Leer este post me ha recordado a una frase de una canción de Manolo García, "Guardo una tarde de sol por si hace falta, ese es un tesoro que nadie podra arrebatarme." En fin, que ya llegará la primavera.
Lo de la barba no sé...yo es que no tengo (afortunadamente) pero probaría antes el plan A, un pasamontañas.

saludos, y espero que cuando leas esto ya estés entonado de nuevo.
 
Comentario:
Ay Telmo, Telmo... Me alegro de que quieras ser mi lector, amigo o lo que se preste. Cuquita es muy amable y, aunque le gusta hablar en tercera persona y es un poco esnob... siempre tiene los brazos abiertos.
Cuando vuelvas de Suecia, hazme una visita. Mi casa es acogedorcíiiiiiisima.
Muchos besos de fresa y melocotón y sigue visitándome.

 
Comentario:
Chico... eso no es una bruja blanca, sino una pesadilla... ojúnnnn.
Ya tengo ganas de ver esas fotos realizadas en esa nueva modalidad. Estoy segura de que serán muy interesantes. Eehhhh!!! Olvidaste que soy tu representante en esas futuras exposiciones de las que hablas? Tengo un cliente trabajador en el Reina Sofía, ¿crees que podré sobornarle?
Un besooooooo enorme resalao, pa'que entres en calor muuuuuuuuacks
No