Cenando con Frida
Si vierais en lo que se convirtió ayer mismo la pulcra, blanca y elegante mansión de Fred....
Fué una velada divertida y especial, empezando porque el invitado ( invitada en este caso) entró dentro de su camita por la puerta.
Su mirada cejijunta y avispada me atisbaba en las alturas y yo supe, en ese momento, que el Bollinger sería mejor servirlo en otra ocasión.
¡ La gran Frida Kahlo venia a visitarme, con cama incluida!

Amigos, Frida es auténticamente genial, divertida ( un poco malhumorada también, pero es que no todos sabemos cocinar los tacos al pastor) y melancolica en ocasiones. Habla con sus manos y sus ojos, enmarcados con sus cejas juntas, son curiosos y chispeantes. En un batir de palmas, hizo que entraran unos mariachis y que una mucama enorme nos cocinara lo mejor de México : sopes, chapulines al chocolate, quesadillas, pollo con molke poblano, enchilada.....y bebieramos los mejores tequilas añejos, sin limón ni sal "Son para gringos", me dijo.
Y yo la creí, mientras observaba sus bigotes, sus trenzas y sus coloridos vestidos indígenas
Emborrachados de tanta comida y bebida, hasta cantamos con los mariachis y ,ya tumbados, me rogó que,cuando fuera a su casita azul de Coyoacán, escuchara el rumor del mar en las caracolas pegadas en la pared del patio.
Todo por esa mujer genial, y que tanto dolor escondia en sus ojos de animal...
Fué una velada divertida y especial, empezando porque el invitado ( invitada en este caso) entró dentro de su camita por la puerta.
Su mirada cejijunta y avispada me atisbaba en las alturas y yo supe, en ese momento, que el Bollinger sería mejor servirlo en otra ocasión.
¡ La gran Frida Kahlo venia a visitarme, con cama incluida!

Amigos, Frida es auténticamente genial, divertida ( un poco malhumorada también, pero es que no todos sabemos cocinar los tacos al pastor) y melancolica en ocasiones. Habla con sus manos y sus ojos, enmarcados con sus cejas juntas, son curiosos y chispeantes. En un batir de palmas, hizo que entraran unos mariachis y que una mucama enorme nos cocinara lo mejor de México : sopes, chapulines al chocolate, quesadillas, pollo con molke poblano, enchilada.....y bebieramos los mejores tequilas añejos, sin limón ni sal "Son para gringos", me dijo.
Y yo la creí, mientras observaba sus bigotes, sus trenzas y sus coloridos vestidos indígenas
Emborrachados de tanta comida y bebida, hasta cantamos con los mariachis y ,ya tumbados, me rogó que,cuando fuera a su casita azul de Coyoacán, escuchara el rumor del mar en las caracolas pegadas en la pared del patio.
Todo por esa mujer genial, y que tanto dolor escondia en sus ojos de animal...





