logotipo

img_google
Las aventuras de un fantasma en busca de hogar
Desde que soy fantasma, no hago más que beber cocteles y conocer gente interesante
Acerca de
Me han derribado la casa y he ido a parar a casa de Fred, donde, por arte de magia, conozco a las verdaderas personas interesantes que ha habido...contigo incluido, claro
Sindicación
 
El guasu y sus friends os desean.....



Fred ha organizado una maravillosa fiesta para el dia 24, y yo me muero de ganas,aunque estoy nervioso porque aún no sé bailar decentemente y no quiero quedar mal. Fred ha prometido vieras con champagne Bollinger y Dom Perignon, acompañadas de pato al chocolate, foi de oca al oporto y buen caviar ruso.Como no, gimlets y martinis y mi adorada Audrey que vendrá conmigo bailar "Isn.t is romantic" en la pista de tenis,como si yo fuera Humprey Bogard en "Sabrina". La fiesta promete ser muy concurrida,volverá Chet y sus calcetines blancos, Gene, Marcello,cantará el Triunvirato del Jazz, vendrán Carole Lombard and Gable, Boris Vian,la pintora Nahuil Olin, Billy Wilder.....
Vosotros estaís invitados,no importa que no esteis muertos: si me leeis y os gustan todo esto que escribo,os aseguro ESTAIS MUERTOS .......pero llenos de GLAMOUR!!!
Feliz navidad y buen 2005,prometedme volver a tomaros conmigo una copita de porto...
 
El toque Lubitsch
¡ Que felicidad! Después de la Vionnet y sus maravillosos trajes, el gimlet doble me ha dejado la targeta de visita del gran Ernst Lubitsch, y aún tiembla mi glamour al recordarlo.
Hombretón, de puro inagotable, Ernst nos ha visitado y nos ha llenado de una gran alegria, prometiendonos una próxima visita con Wilder, Billy, ¿ se imaginan? Fina ironia para mentes alcoholizadas, mejor que caviar beluga para desayunar.
El señor Lubitsch, que proviene de familia judio-rusa, nos ha estado hablando ( o mejor, instruyendonos) de lo que él consideraba una buena pelicula, pero, por más que uno quiera, ese toque suyo, el toque Lubitsch, sólo lo tiene él.


Fred le ha dicho que sus peliculas, con ese toque erotico tan sutil, pasaban las censuras porque, como el buen perfume, el aroma no se puede cortar...Nos hemos reido tanto con este hombre tan elegantemente irónico.
Al final, después de dos botellas de Bollinger, el señor Lubitsch nos ha dicho que el glamour NO ha dejado de respirar, sólo que se está tomando unas vacaciones en Siberia.
¡Esperaremos que vuelva!!!
pd. Y de paso, que vuelva con el toque Lubitsch