MANIFESTACION Y MANIFESTACIONES.
Ya sabéis que un servidor no se manifiesta en la calle ni por todo el oro del mundo ni, incluso, para pedir la dimisión del remendón. Acepto, eso sí, que otros lo hagan, faltaba más.
El sábado hubo una manifestación. La única televisión que dio buena cuenta de ella, fue la autonómica Telemadrid. La cantidad de gente asombraba. Más de dos kilómetros con la gente apretujada por avenidas y calles, las más anchas de Madrid. El helicóptero no miente. Los expertos del gobierno autónomo madrileño hablaron de un millón cuatrocientos mil manifestantes. Los convocantes añaden trescientos mil más. Me creo cualquier cifra. Menos la estúpida del estúpido Delegado socialista del estúpido gobierno socialista: 110.989 manifestantes. Estas y otras exactitudes huelen mal. Todo esto huele mal. El abuelo rancio, el nieto edulcorado, las mentiras, el odio, ¿quién mató en Atocha?, he visto Bambi más de cuarenta veces, ¿un cigarrito cuando no nos vean?, vamos a opar para joer a los ricos, soy un visionario, no sé ingles, nadie me recibe, lo que necesito es amor, Sonsoles, y son por aquí y son por allá, cantando se entiende la gente, ae labe mon amur.
Esta manifestación de 110. 989 individuos e individuas, hará mucho daño, aunque el remendón se la tome a broma. Y para bromas no está ni el patio ni las aceras. Ni los que pisamos firmemente la tierra.
Y unas manifestaciones de Joaquín Cortés tan estúpidas como su admirado remendón: Fuera de España me consideran no un genio si no un Dios viviente. Me adoran.
Me pregunto: ¿será que fuera de España no se sabe lo que es bailar flamenco? ¿O en España no es dios porque se sabe lo que es bailar bien flamenco?
Manifestación y manifestaciones. Para llorar y para reír. ¿Cuándo acabaremos de beber este cáliz tan amargo?
En España no le tragamos por imbécil y porque sabemos quien baila bien flamenco.
Que participe en "Mira quien baila" y que le den.





