FUE EN SEVILLA.
Fue en Sevilla pero pudo haber ocurrido en la Villanueva y la Geltrú, la Almunia de Doña Godina, o en Riasguas de San Bartolomé.
Una niña, de espaldas, sale entre dos contenedores corriendo y un automóvil la roza y cae. Los padres y tíos de la niña acuden prestos desde un centro de beneficencia donde estaba comiendo de caridad, abren la guantera de su furgoneta, sacan una pistola, se llegan al conductor que está haciendo ademán de salir, y sin ver como está la niña, apuntan y disparan once ¡once! tiros al conductor y lo dejan seco. Remuerto once ¡once! veces.
Los asesinos, ¿fumaran? Porque eso si que es peligroso.





