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FRENTE AL CÁNCER,

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K O R Y N T O.

En esas estaba cuando se me viene desde el periódico, a estos ojitos míos, la triste noticia del cierre en la calle de Preciados del viejo restaurante Korynto. Se marcha, como todos nos vamos marchando, desde el viejo Madrid a las afueras, ya sea Parla o Guasintón.

Cuando llegas a una edad, al menos a mí me pasa, quiero ver, vivir, sentir, nuevos espacios, nuevos cielos menos aburridos, conocer gente que no te la hayas encontrado en el Metro o en el último entierro. Inventarte una vida nueva con la que luchar contra tu vieja vida. Comprar cien gramos de jamón cocido en una arcaica tienda de ultramarinos aún no ultrajada por los jóvenes chinos que ven, detrás del mostrador, una película de Kun Fú en versión original sin subtítulos.

Perdón, que se me va la olla como diría mi buenazo de Luiggi. Decía que Korynto ha cerrado en Madrid y también cierro yo recuerdos gratos. Conocí el local antes de saltar a la fama. Era un café de aquellos. Los médicos de la Casa de Socorro, el interventor de Banesto, el Boticario, el pollero, las beatas, mi padre... Y un niño que era yo con algún tebeo sentado en la última mesa de adentro.

Pasado el tiempo el local se amplió convirtiéndose en un restaurante con su ensaladilla rusa, su salpicón y buen marisco. Íbamos los domingos a comer en la mesa junto a una de las ventanas. Los dueños –dos hermanos- venían a saludarnos (uno, amable; el otro, áspero). Algún marisco, paella y suflé. Y así todos los domingos hasta que Korynto se afamó y las facturas se subieron a la parra; dejamos de ir y ya sólo quedó el saludo, de vez en vez, a los dueños o a Pepe, el camarero.

Decían que en Korynto, el todopoderoso periodista director del PUEBLO, escribía sus artículos con una mano en la pluma y la otra magreando la piel bellísima de alguna mujer de bandera. Se decían muchas cosas.

Yo, hoy, cayendo chuzos de punta, con la vejez a cuestas y el alma en pena, evoco aquel bar primero, aquel restaurante después, que tuve la dicha de vivir y en el que conocí a mucha gente que quise y aún quiero mucho.
 
Comentario:
ME HA ALEGRADO MUCHO VER SU BLOCK Y PARA QUE VEA QUE NO HEMOS CERRADO LE ENVIO NUESTRA NUEVA DIRECCION PARA QUE VENGA Y PUEDA DISFRUTAR DE UNA ENSALADILLA IGUAL QUE CUANDO ERA PEQUEÑO. UN SALUDO.
 
Comentario:
ME HA ALEGRADO MUCHO VER SU BLOCK Y PARA QUE VEA QUE NO HEMOS CERRADO LE ENVIO NUESTRA NUEVA DIRECCION PARA QUE VENGA Y PUEDA DISFRUTAR DE UNA ENSALADILLA IGUAL QUE CUANDO ERA PEQUEÑO. UN SALUDO.
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