OTRA VEZ ESTOY AQUI.
No es que no tenga ganas, que no, es que tampoco la ilusión campea por mi ánimo. No quiero abandonar este querido blog, pero me cuesta seguir. La vida, o las cosas, o el vaya Usted a saber.
A veces miras al vacío de la nada y todo se viene al corazón del recuerdo y a mí cada vez me gusta menos el recuerdo. Ya lo he dicho muy antiguamente, perdonad. Odio el recuerdo como terapia de vida.
Pero ayer y hoy oigo y vuelvo a oír a aquellos muchachos y muchachas de Jarcha. Iba a nacer un ilusionado e ilusionante periódico al que luego asesinaría Felipe González: DIARIO 16. Madrid al menos era un canto a nuevos aires. Las vallas publicitarias gritaban novedosos mensajes. Las radios, las gentes tenían en su voz aquel maravilloso libertad, libertad sin ira.
Una canción nos unía. Una esperanza soñábamos.
Y llegó la libertad pero no conseguimos que fuese sin ira. O sea: que no es libertad.
Las gentes de Aguaviva cantaban también por aquellos amaneceres coplas que nos dolían e, ilusos, cantaban creyendo en un hombre nuevo cantando que rodaba y rodaba, somos las piedras rodantes, los cantos rodados, los Rolling Stones.
No han pasado tantas décadas y ya estamos en las dos Españas.
¿Por qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos
si aquí no hay más que polvo?
León Felipe. Poeta. Luz apagada por la envidia. También dejó dicho:
Poetas:
nunca cantemos
la vida
de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos
los pueblos
y todos
los huertos nuestros.
Pues en esas estamos.
A veces miras al vacío de la nada y todo se viene al corazón del recuerdo y a mí cada vez me gusta menos el recuerdo. Ya lo he dicho muy antiguamente, perdonad. Odio el recuerdo como terapia de vida.
Pero ayer y hoy oigo y vuelvo a oír a aquellos muchachos y muchachas de Jarcha. Iba a nacer un ilusionado e ilusionante periódico al que luego asesinaría Felipe González: DIARIO 16. Madrid al menos era un canto a nuevos aires. Las vallas publicitarias gritaban novedosos mensajes. Las radios, las gentes tenían en su voz aquel maravilloso libertad, libertad sin ira.
Una canción nos unía. Una esperanza soñábamos.
Y llegó la libertad pero no conseguimos que fuese sin ira. O sea: que no es libertad.
Las gentes de Aguaviva cantaban también por aquellos amaneceres coplas que nos dolían e, ilusos, cantaban creyendo en un hombre nuevo cantando que rodaba y rodaba, somos las piedras rodantes, los cantos rodados, los Rolling Stones.
No han pasado tantas décadas y ya estamos en las dos Españas.
¿Por qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos
si aquí no hay más que polvo?
León Felipe. Poeta. Luz apagada por la envidia. También dejó dicho:
Poetas:
nunca cantemos
la vida
de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos
los pueblos
y todos
los huertos nuestros.
Pues en esas estamos.
Comentario:
Se te echaba de menos, pero no pienses mal, que sólo por el ciberespacio (que por lo demás te tengo muy visto, je,je).





