LAS DUDAS, ¿O LOS DUELOS?, CON PAN SON MENOS.
Oiga Usted. Que no. Que eso de lo que decíamos ayer (el Cardenal Cisneros y yo o viceversa) de “queremos un hijo tuyo” fue sólo un rumor. Lo creí oír y es que saltaba de alegría. Pero enseguida se vino abajo todo sin haberse venido arriba del todo, no sé si me explico meridianamente oscuro. No lo entendí bien porque miles de chinitos estaban incordiando a Gallardón con su primera huelga. Lo que faltaba. Los chinitos de huelga. Y todo a veinte duros. Made in Taiwán. Los chinos de antes estaban con Mao, ahora venden Mahou a todas horas. Y Gallardón les quiere meter en cintura. Pero son muchos chinos los chinos. Al que metieron en cintura los chinos el otro día fue a mí. Me compré un cinturón (tú ta ya, tú ta ya), me lo puse, catorce vueltas me dio a mi cintura de loto y aún sobró cinturón. Y como ellos no saben quien es el maestro armero, ¿a quien reclamo yo? Chi ni to, jo pu ta. Y es que no acaban de aprender español-chinau. Ellos siguen con su mandarín y nosotros con las mandarinas clementinas. Y así no hay quien se entienda.
Y para eso, para entendernos con los sudacas (dicho sea sin ánimo de lucro ni de ofender), ha salido un Diccionario de Dudas. ¿Caben todas las dudas en un diccionario? ¿Hay muerte después de la muerte? ¿Hay, al menos, titis guais en Marte? ¿La Caixa me condonará un préstamo para invertir en una condonería de última generación?
--Granaditos, que no te enteras. Que las dudas del diccionario son sólo normas básicas de referencia lingüística. Osea que ya puedes y debes decir: baipás, cruasán, fuagrás, yacusi, buzoneo, metre, pádel, prisin, puentismo, balsismo, ragú, ranquín, rali, escúter, suajili, trávelin o zum, por ejemplo.
Enterado, listillo. Nota tomo y me aplicaré. Te dejo, me voy, tengo que hacer una back-up.
--Copia de seguridad, Granaditos, copia de seguridad.
Perdón. Es que estoy lleno de dudas. ¿O de deudas? ¿O de deudos? ¿O de duelos?
--Eh, Granaditos, espera. ¿Y eso del pan en el título a qué coño viene?
Retórica. Simple retórica.
Y para eso, para entendernos con los sudacas (dicho sea sin ánimo de lucro ni de ofender), ha salido un Diccionario de Dudas. ¿Caben todas las dudas en un diccionario? ¿Hay muerte después de la muerte? ¿Hay, al menos, titis guais en Marte? ¿La Caixa me condonará un préstamo para invertir en una condonería de última generación?
--Granaditos, que no te enteras. Que las dudas del diccionario son sólo normas básicas de referencia lingüística. Osea que ya puedes y debes decir: baipás, cruasán, fuagrás, yacusi, buzoneo, metre, pádel, prisin, puentismo, balsismo, ragú, ranquín, rali, escúter, suajili, trávelin o zum, por ejemplo.
Enterado, listillo. Nota tomo y me aplicaré. Te dejo, me voy, tengo que hacer una back-up.
--Copia de seguridad, Granaditos, copia de seguridad.
Perdón. Es que estoy lleno de dudas. ¿O de deudas? ¿O de deudos? ¿O de duelos?
--Eh, Granaditos, espera. ¿Y eso del pan en el título a qué coño viene?
Retórica. Simple retórica.





