T O N T O R R O N.
No, no es por Rodríguez, el indocumentado eventual; esta vez es por mí, sin que sirva de precedente.
Estoy tontorrón. Me han endilgado una vacuna en un brazo y otra en el otro. Y están que si hacen reacción o no. Pero lo que me están haciendo es la puñeta, escribiendo mal y pronto.
Y eso que aún no me han puesto la de la gripe aviar. Aviado estaría entonces.
Y al malestar de las vacunas se une la proximidad inmisericorde de mi cumplesiglos.
Perdóneseme que esté tontorrón, aunque a mí no me haya votado nadie.





