LOS ESPAGUETIS.
Houyuan Lu es un arqueólogo chino. Como hay tantos chinos, también hay muchos arqueólogos. Y como la China es muy grande (¡cantidad!) hay muchos arqueólogos chinos buscando abajo y arriba cachivaches rotos de esos que luego se ponen en los museos y tal.
Pues este hombre sabio se ha encontrado un plato de espaguetis que calculan tiene cuatro mil años. Estaban dentro de un bol sellado y bajo tres metros de sedimentos fangosos. Y perfectamente conservados.
Marco Polo, el especiero, se los trajo para Europa tres mil años después.
O sea que en el neolítico superior ya se conocían y cocinaban.
A mí no me ha cogido de sorpresa. Y no sé a que viene tanto alboroto. Espaguetis como esos encontrados, se sirven todos los días en los restaurantes chinos que inundan las ciudades. Incluso de la misma época. Sacarlos del fango, calentar y servir.
¿A que sí?
Comentario:
Pero no creo que esos spaghetti sean tan ricos como hechos a la carbonara, al ragú, alle vongole y de tantas otras formas que no voy a mencionar aquí ya que el comentario parecería un libro de cocina.
Los chinos, ¡puah!.
Los chinos, ¡puah!.





