logotipo

img_google
G R A N A D I T O S, o p i n a:
Acerca de

+1

FRENTE AL CÁNCER,

PINCHA Y

SÚMATE.

AAA

Sindicación
 
SENCILLO AGRADECIMIENTO.
Mi más sincero agradecimiento a:

Asymmetric Digital Subscriber Line. Weblog. Firewall. FTP. Hardware. HTML. HTTPS. ICANN. IP. IPS. Mesenger Módem. MP3. Wi-Fi. Browber. Phishing. Proxy. P2P. Router. RSS. Softwere. Spam. Spyware. Usability. Wireless Fidelity. WIK-Wikimedia. World Wide Wed...

Y a otras palabrotas y acrónimos igual de desconocidos y misteriosos. Yo, al menos, declaro mi más absoluta ignorancia.

Si digo XML, creo que es el tamaño de una prenda que vende Prycarrefeur. Pues no, ignorantes míos, es el acrónimo del inglés eXtensible Markup Language.

Vamos, que no. Que no sé lo que es y como funciona la internet esta, o el ordenador otro. Y ni me importa, oiga Usted. La verdad es que me sirve pero también me martiriza, me agota y me cabrea más de una, ¡¿qué digo una!?, más de dos y hasta ¡¡¡tres!!! veces en un momento.

De entrada me fascinó como todo lo desconocido o deseado. Horas ante la pantalla absorto de tanta maravilla, es verdad. Pero cansa. Y quieres volver al ayer de las bibliotecas, o al ayer de la ignorancia. Me enseñaron a querer este monstruo mal nacido y ya voy cantando por las esquinas la coplilla aquella:

A puñalaítas muera
er que m´enseñó a queré;
qu´estaba yo en mi sentío
y ahora m´encuentro sin é.


La verdad es que la informática me ha revuelto el poco, poquísimo, sentido que me quedaba, si alguna vez se alojó en mi sesera. Me ha cambiado la vida, lo reconozco. Pero también no sé como desatarme de este vicio que a veces me hace sufrir en todos los sentidos.

Uno se sienta ante el ordenador y se encuentra muy chiquitito. Ahí, dentro de la pantalla, no sólo hay un hombre que dice ay, si no un mundo maravilloso pero demasiado grande para mis capacidades. Me sobrepasa, me sobrecoge. Me da miedo.

Te pones a escribir y el ordenador te corrige, te traduce, te lleva al dato olvidado, a la cita exacta, al último invento japonés. Estás en sus manos. Le perteneces. Ya estamos. La jodimos. No hay libertad.

Me costó aprender que una resma son 20 manos de papel, y que una mano es la vigésima parte de una resma (cinco cuadernillos), y que un cuadernillo son cinco pliegos de papel y que... me costó y ya no me sirve con lo hermoso que era aquel lenguaje de imprenteros y linotipistas asombrosos y borrachos, que entre los ruidos monótonos de las “minervas” te imprimían verdaderas y hermosas obras de arte en papel cuché o barba o estucado o vergé o vitela. ¡Oh, tiempos!

Bueno, quería decir que mi agradecimiento a toda esta parafernalia de la informática. Pero donde esté una buena pluma estilográfica rasgando su plumín la blancura de una holandesa escribiendo muy lentamente: “Querido amor mío...”

Pues eso.
No