ALCALDE, PERO NO DE BALDE.
El street esquive es un nuevo deporte consistente en ponerse un gorro de cualquier clase y lanzarse a la calle –a paso legionario, o sea, rapidito- (correr en Madrid conlleva una multa de 21 €) para no tropezar ni rozar con nadie. Y no es una estupidez. Es algo dificilísimo. Bueno pues triunfa por los parises y los londones. Prueben, y si encuentran algo mejor, ¡olé tus huevecillos!
Pero, ¡ojo!, si en Madrid te paras en la calle te pueden multar. (Pararse para hablar con un grupo de amigos, 60 €).
Es cojonudo este Alcalde, Don Gallardón, el niño listo del pppesoe, (esta bien escrito, lector); no se para en barras. Vamos a ver unos ejemplitos.
Saltar, correr o cruzarse en la calle, 50 € (Art. 52/2)
Dejar los animales (no dice cuales) en las terrazas, 150 € (Art. 4/5)
Dar de comer a los gatos y otros animales (no dice cuales) en la calle, 300 €.
O sea. Que yo no puedo cruzar por medio de la calle y sentarme en la terraza de La Flor y tomarme un, ¡ay!, rojizo bitter sin alcohol.
En Madrid la policía municipal puede multar si vas sobrecargado de peso, (no puedes llevar a hombros un piano y sí al Juli, si es que el Juli sale a hombros en Madrid, que no creo) y si no sacas la basura a su hora, y si sacudes la alfombra...Por aparcar no te multan, te cobran.
Pero no es sólo en Madrid. Estamos llenos de Alcaldes, políticos, claro, que por sacar un eurito hacen el ridículo y encima se hacen pis sobre nosotros. En la playa de Llanes la distancia entre las toallas de la playa ha de ser de cinco palmos. En Barcelona, la bolsa sona, hay multas de 3.000 € por los cantos o sonidos de animales. En Palma a los autobuses y taxis no se puede subir ni con patines, ni chándal, ni usar el móvil. En Sevilla, qué maravilla de gilipollez, es obligatorio doblar adecuadamente el material publicitario según el tamaño del buzón, sito en el portal, en el que vaya a ser introducido. En La Coruña, los ciclistas están obligados a pasar el control de alcoholemia. En Málaga, los coches de caballos han de efectuar una I. T. V. especial.
Más volvamos a Madrid que es punto de encuentro y desencuentro. Yo, la verdad, es que estoy desencontrado con este mi Alcalde. Pijo, sabidín, repelente y marisabidillo, al que le gusta incordiar y metérsela doblada a la Presidenta de la Comunidad en cuanto se despista. Un Alcalde que anda por los rincones escondiéndose para ver como pone la zancadilla a cualquiera mejor que él, que hay muchos. Tiene la navaja siempre a tiempo para las puñaladas traperas.
Gallardín o Gallardón, que de las dos maneras contesta, multa con 6000 € (no me he equivocado al poner seis mil) por pegar papelillos en árboles o faroles de que quieres vender tu piso, o dar clase de Ingles.
Y, por último, la Ordenanza de Medio Ambiente en su articulo 132, capitulo segundo, multa con 150 € tirar un cadáver (no especifica) a la vía pública.
Así, con tanta leche de leyes y ordenanzas de este tipo, los del CSI, Grissom y Catherine, han tenido que irse a las Vegas donde los cadáveres inundan las aceras
Estoy hasta la coronilla de este Alcalde. Echo chispas. Ya sólo falta que alguien me diga eso de “el mejor alcalde, el rey”. Le capo, vaya si lo capo.
Pero, ¡ojo!, si en Madrid te paras en la calle te pueden multar. (Pararse para hablar con un grupo de amigos, 60 €).
Es cojonudo este Alcalde, Don Gallardón, el niño listo del pppesoe, (esta bien escrito, lector); no se para en barras. Vamos a ver unos ejemplitos.
Saltar, correr o cruzarse en la calle, 50 € (Art. 52/2)
Dejar los animales (no dice cuales) en las terrazas, 150 € (Art. 4/5)
Dar de comer a los gatos y otros animales (no dice cuales) en la calle, 300 €.
O sea. Que yo no puedo cruzar por medio de la calle y sentarme en la terraza de La Flor y tomarme un, ¡ay!, rojizo bitter sin alcohol.
En Madrid la policía municipal puede multar si vas sobrecargado de peso, (no puedes llevar a hombros un piano y sí al Juli, si es que el Juli sale a hombros en Madrid, que no creo) y si no sacas la basura a su hora, y si sacudes la alfombra...Por aparcar no te multan, te cobran.
Pero no es sólo en Madrid. Estamos llenos de Alcaldes, políticos, claro, que por sacar un eurito hacen el ridículo y encima se hacen pis sobre nosotros. En la playa de Llanes la distancia entre las toallas de la playa ha de ser de cinco palmos. En Barcelona, la bolsa sona, hay multas de 3.000 € por los cantos o sonidos de animales. En Palma a los autobuses y taxis no se puede subir ni con patines, ni chándal, ni usar el móvil. En Sevilla, qué maravilla de gilipollez, es obligatorio doblar adecuadamente el material publicitario según el tamaño del buzón, sito en el portal, en el que vaya a ser introducido. En La Coruña, los ciclistas están obligados a pasar el control de alcoholemia. En Málaga, los coches de caballos han de efectuar una I. T. V. especial.
Más volvamos a Madrid que es punto de encuentro y desencuentro. Yo, la verdad, es que estoy desencontrado con este mi Alcalde. Pijo, sabidín, repelente y marisabidillo, al que le gusta incordiar y metérsela doblada a la Presidenta de la Comunidad en cuanto se despista. Un Alcalde que anda por los rincones escondiéndose para ver como pone la zancadilla a cualquiera mejor que él, que hay muchos. Tiene la navaja siempre a tiempo para las puñaladas traperas.
Gallardín o Gallardón, que de las dos maneras contesta, multa con 6000 € (no me he equivocado al poner seis mil) por pegar papelillos en árboles o faroles de que quieres vender tu piso, o dar clase de Ingles.
Y, por último, la Ordenanza de Medio Ambiente en su articulo 132, capitulo segundo, multa con 150 € tirar un cadáver (no especifica) a la vía pública.
Así, con tanta leche de leyes y ordenanzas de este tipo, los del CSI, Grissom y Catherine, han tenido que irse a las Vegas donde los cadáveres inundan las aceras
Estoy hasta la coronilla de este Alcalde. Echo chispas. Ya sólo falta que alguien me diga eso de “el mejor alcalde, el rey”. Le capo, vaya si lo capo.
Comentario:
Me viene muy bien la información. Ahora en vez de fumar en el metro voy a ir tirando caadaveres por la calle que me sale más barato.





