ENHORABONA, BARÇA.
Creo que... Me han dicho que... Se habla de... Dicen los periódicos, yo no lo sé, que el Barcelona ha ganado la Liga, cosa que no debe de ser muy importante por que el Madrid ha ganado muchísimas veces muchas.
Entre el Madrid y el Atlético, me quedo siempre (excepto la nefasta época Gil i po..., con perdón) con el pupas. El Madrid y, más los madridistas, en esto del balón son inaguantables. Se lo creyeron hace mucho y no se apean del burro. Los atléticos miran a otra parte y a verlas venir. ¿Qué no se gana? Pues se pierde y santas pascuas. Aquí no ha pasado nada. Y lo que pasa, la liga por ejemplo, siempre pasa de largo y nunca para en la estación del Calderón.
Pero dicen y afirman que ha sido el Barça quien ha ganado la Liga. Porque habrá sido el mejor, me digo. Ganó la Liga y la perdió rápidamente cuando el negrito del África tropical que enajenado perdido cantaba aquello de Madrid, cabrón, saluda al Campeón. Eso hay que reconocerlo es cosa de tarados que luego se enfadan por que les llaman injustamente negros de mierda.
¿Es que no se puede ganar y perder normalmente? Eso de yo he nacido para ganar es una imbecilidad. El Barça es un ganador, me suena a estupidez. El Madrid de los galácticos es una necia bobería.
Y no digamos nada, yo si lo voy a decir, cuando los políticos entran a concursar sobre quien dice más torpezas o quien es el más tocho.
Y en esto, en esto llegó Maragall, olvidándose que es nieto de un poeta grande y cabal, y dice que: el éxito del Barcelona es el éxito político de una España plural.
Dicho lo cual, se quedó tranquilo Pascual. Que estupidez. Si España es plural, a mi querido Málaga pronto le tocará ganar la Liga, vamos digo yo. Y al Alcoyano. ¡No digamos al Alcoyano!
Yo no entiendo desde mi tan probada ignorancia por que mezclamos churras con merinas, fútbol con política, negros con galácticos, balones con rostros de cemento.
Siempre gana el mejor. Y siempre pierde el peor. Y no hay más cera que la arde. Unas veces les toca a unos y otras a otros. Al Málaga nunca y aquí estamos, escribiendo de las simplezas de otro político. Luego nos acordados de sus muertos, y se nos enfadan.
Ay, mamita, que habrá merendado el negro... La mala leche de Pascual...Maragall.





