HA NACIDO LEONOR.
No escribiré hoy sobre este tema. No debo de ser tan cruel como el alma me pide. Tiempo habrá.
OBVIO.
El presidente eventual es rojo. Y el vino de Cacabelos. Este, eterno. El estatuto una barbaridad. El Barça algo más que un club. Y luego dicen que el pescado es caro. Suben y bajan el gasoil según protesten más o menos. Llueve detrás de los cristales. Serrat eres único. Cava de la Rioja. Cava de Extremadura. Cava Baja. Y Lucio del Atlético. Prohibido fumar en casa si hay un/a sirviente/a. El hogar, dulce hogar, centro de trabajo. ¿Quien es el jefe? La jefa. Y a fumar a la rúa. A Teodoro Ballesteros catedrático de la Complutense, una niñata: me suspende porque soy catalana. El Hospital Carlos Haya ya no es Carlos Haya el Hospital. Blas Infante se volvería a asesinar -él mismo-con tanta tontuna cambiante. Tambien el eventual no es Rodriguez y sí remendón. El Ave a Málaga, Toledo, Valladolid, Barcelona, tiene la aviar. Por vacunarse con retraso. O por no pasar por León, eventualmente. Huelga de Tac. Aquí le dejo mis mondongos y le fotografían cuando quieran, tengo que hacer; please, saquéenmelo bonito. Otros veinte euros de música. Nuevo disco con pasión y con vega y ahora con deuvedé. Montilla jarto de moriles. Moriles harto de Montilla. Chanergo. ¿Socio de El Gaitero? Se hinchará. Explotará. Zapatero, Zapatero. Zapatero te has lucido. ¿Has pedido hora al gilipólogo? ¿Por? Obvio es. Pero eventualmente.
GIGETTO.
Ayer me contestó a mi blog, un tal Gigetto. Creo que es un popular personaje de Arapiles. Él y el de las flores Pili, primos hermanos en popularidad, son los dos únicos supervivientes de la famosa batalla de los Arapiles, aquella en la que Wellington aplastó al franchute Marmot allá por julio de 1812.
El tal y tal italianizado le da rabia mi creciente popularidad. Se va encontrando ya abuelillo y prostático. Su esquina, pues trabaja en una esquina, es una esquina (si no no sería esquina) que parece más un urinario público siendo, dice él, un urinario canino. No sé, no sé. Un prostático con una esquina enfrente es peligroso.
No le tomo en cuenta sus palabras porque son injurias levantadas simplemente por no llevarle a Mediamark a comprar alguna chorrada electrónica que luego no sabrá utilizar.Todo llegara, chaval, todo llegará. (Lo de chaval es pura ironía como comprenderan).
Este querido (en el fondo, muy en el fondo, se le quiere) vendedor de noticias se va quedando atrasado. ¿A que si le piden Ustedesvosotros el último diario aparecido, no lo tiene?
-Maestro, ¿me da el Diario Digital Mortuorio?
Seguro que os mandará a tomar por saco, pues él ya no está para novedades.
En fin, creo que el tal Gigetto nos debe de invitar a los clientes a una buena comida, en un buen restaurante, ahora que llega las Navidades y sobre todo el Principito/a que le hará vender lo que no está escrito.
Propongo restaurante y menú.
El restaurante, un restaurante romano llamado Giggetto al Portico D´Ottavia, fundado por Luigi Leccarelli y sito en la Via del Portico D´Ottavia, 21/a. 22 00186 Roma, allá por el barrio de S. Angelo que es el barrio más pequeño de la ciudad.
El menú: ANTIPASTO: 1 Carciofo, 1 Fiore di zuchina ripieno, 1 Filetto di baccalà. PRIMI PIATTI: Fettuccine alla zingara, Rigatoni all´amatriciana. SECONDI PIATTI: Abachío al Forno con patate. DESSERT: Scelta dí dolce Alcarrello.
Pero no pidamos peras al olmo. El preclaro no es capaz de invitar ni a una aceituna con hueso.
Abuelillo, más que abuelillo.
El tal y tal italianizado le da rabia mi creciente popularidad. Se va encontrando ya abuelillo y prostático. Su esquina, pues trabaja en una esquina, es una esquina (si no no sería esquina) que parece más un urinario público siendo, dice él, un urinario canino. No sé, no sé. Un prostático con una esquina enfrente es peligroso.
No le tomo en cuenta sus palabras porque son injurias levantadas simplemente por no llevarle a Mediamark a comprar alguna chorrada electrónica que luego no sabrá utilizar.Todo llegara, chaval, todo llegará. (Lo de chaval es pura ironía como comprenderan).
Este querido (en el fondo, muy en el fondo, se le quiere) vendedor de noticias se va quedando atrasado. ¿A que si le piden Ustedesvosotros el último diario aparecido, no lo tiene?
-Maestro, ¿me da el Diario Digital Mortuorio?
Seguro que os mandará a tomar por saco, pues él ya no está para novedades.
En fin, creo que el tal Gigetto nos debe de invitar a los clientes a una buena comida, en un buen restaurante, ahora que llega las Navidades y sobre todo el Principito/a que le hará vender lo que no está escrito.
Propongo restaurante y menú.
El restaurante, un restaurante romano llamado Giggetto al Portico D´Ottavia, fundado por Luigi Leccarelli y sito en la Via del Portico D´Ottavia, 21/a. 22 00186 Roma, allá por el barrio de S. Angelo que es el barrio más pequeño de la ciudad.
El menú: ANTIPASTO: 1 Carciofo, 1 Fiore di zuchina ripieno, 1 Filetto di baccalà. PRIMI PIATTI: Fettuccine alla zingara, Rigatoni all´amatriciana. SECONDI PIATTI: Abachío al Forno con patate. DESSERT: Scelta dí dolce Alcarrello.
Pero no pidamos peras al olmo. El preclaro no es capaz de invitar ni a una aceituna con hueso.
Abuelillo, más que abuelillo.
R O S A.
Hoy o ayer, según el horario que miremos, murió Rosa Parks. Rosa era negra. Y en Montgomery, año de 1952, Rosa subió a un autobús y se sentó en uno de los asientos delanteros reservados para los blancos. Cuando en una parada, uno de estos la dijo que se levantase y marchara hasta el fondo que era el lugar de los negros, ella, Rosa, dijo que no. Fue multada con 10 dólares, más 4 por gastos de juzgado. Y así empezó en Alabama el movimiento de los derechos civiles. Rosa fue su musa.
Ha muerto Rosa que luchó no por la discriminación si no por la libertad porque en el fondo de todos los derechos está la libertad.
Y hoy en este país, tan mío, no existe la libertad. Es mi monserga.
Una ministra expropiará los pisos vacíos. ¿Los pisos de veraneo que están cerrados once meses son pisos vacíos? ¿La casa de los antepasados que mantenemos en el pueblo está vacía? Socialismo, expropiación. Que se lo digan a Ruiz Mateos. (Mis respetos, Don José María).
Otro ministro cordobés (no sé si Moriles o Montilla) despotrica contra los medios de comunicación que no estan de acuerdo con su forma de actuar. Y que no puede amenazar insultando con dar o quitar concesiones informativas o postes de TV. y Radio (Otra señal de la falta de libertad en este país).
El Estatut. Si no podemos opinar todos los españoles, no hay libertad.
La apropiación de los medios de comunicación por una sola persona poderosa, es contraria a la libertad de expresión.
Que las grandes empresas desprecien impunemente al cliente es falta de libertad.
Es falta de libertad que D. Alberto y D. Alberto, amigos del Borbón, estén libres porque su lugar está donde les han mandado los jueces, en la cárcel.
Aún no te puedes comprar un auto del color que quieras. Siempre hay una pega. Eso también es falta de libertad.
Falta de libertad. Que perra me ha entrado. Porque me falta. Me asfixio. Me asfixian. Se prohíbe hacer aguas, decían muchos carteles en los muros, tiempo ha. Y en el tiempo ha, seguimos.
Ah.
Ha muerto Rosa que luchó no por la discriminación si no por la libertad porque en el fondo de todos los derechos está la libertad.
Y hoy en este país, tan mío, no existe la libertad. Es mi monserga.
Una ministra expropiará los pisos vacíos. ¿Los pisos de veraneo que están cerrados once meses son pisos vacíos? ¿La casa de los antepasados que mantenemos en el pueblo está vacía? Socialismo, expropiación. Que se lo digan a Ruiz Mateos. (Mis respetos, Don José María).
Otro ministro cordobés (no sé si Moriles o Montilla) despotrica contra los medios de comunicación que no estan de acuerdo con su forma de actuar. Y que no puede amenazar insultando con dar o quitar concesiones informativas o postes de TV. y Radio (Otra señal de la falta de libertad en este país).
El Estatut. Si no podemos opinar todos los españoles, no hay libertad.
La apropiación de los medios de comunicación por una sola persona poderosa, es contraria a la libertad de expresión.
Que las grandes empresas desprecien impunemente al cliente es falta de libertad.
Es falta de libertad que D. Alberto y D. Alberto, amigos del Borbón, estén libres porque su lugar está donde les han mandado los jueces, en la cárcel.
Aún no te puedes comprar un auto del color que quieras. Siempre hay una pega. Eso también es falta de libertad.
Falta de libertad. Que perra me ha entrado. Porque me falta. Me asfixio. Me asfixian. Se prohíbe hacer aguas, decían muchos carteles en los muros, tiempo ha. Y en el tiempo ha, seguimos.
Ah.
VUELVO SIN GANAS. CANSADO. SIN NINGUNA ILUSIÓN QUE LLEVARME A LA BOCA DEL ALMA.
Telefónica me ha ofendido y agraviado. Me ha mentido miserablemente, durante ocho días. Me ha tratado como puta por rastrojos. ¡A MÍ!, que soy quien les doy de comer. Desde al Presidente Sr. Alierta, al último macaco o macaca que pulula por la poderosa Compañía, a la que Dios o Alá o Fumanchú confundan.
¿Si no fuera por los abonados, de qué iban a vivir tanto soplagaitas? Y a los abonados –que somos su pan- que les den. ¿Qué más da? Ni un mísero fax donde protestar. Ni un teléfono. Ni un local al público donde romper la cara al primero que no dé la cara.
Pandilla. Banda. Cuadrilla. Camada. De ineptos.
Que me devuelvan las mariscadas, viajes y los gastos en barraganas y mancebas de los que han disfrutado a mi costa mientras yo, un paria, me sulfuraba esperando a que alguien de Telefónica acabara de limpiarse los molares con un mondadientes para solucionar un problema ocasionado por ellos mismos en mi muy modesto, dolido modem.
Perdóneseme mi malestar.
A QUIEN ME HABLE DE IMAGENIO
LE CORTO LAS CRIADILLAS, SI ES HOMBRE Y OTRAS GLÁNDULAS SI ES MUJER.
EN UN MES LLEVO EL 15% ESTROPEADO.
SOY UN NAVEGANTE SIN BARCO, VARANDO EN MEDIO DE LAS CÍAS. QUE ABUSAN DE NOSOTROS.
UNÁMONOS TODOS CONTRA ESTA DICTADURA.
SOY UN POBRE DESGRACIADO.
TENED COMPASIÓN DE MÍ.
EN UN MES LLEVO EL 15% ESTROPEADO.
SOY UN NAVEGANTE SIN BARCO, VARANDO EN MEDIO DE LAS CÍAS. QUE ABUSAN DE NOSOTROS.
UNÁMONOS TODOS CONTRA ESTA DICTADURA.
SOY UN POBRE DESGRACIADO.
TENED COMPASIÓN DE MÍ.
T O N T O R R O N.
No, no es por Rodríguez, el indocumentado eventual; esta vez es por mí, sin que sirva de precedente.
Estoy tontorrón. Me han endilgado una vacuna en un brazo y otra en el otro. Y están que si hacen reacción o no. Pero lo que me están haciendo es la puñeta, escribiendo mal y pronto.
Y eso que aún no me han puesto la de la gripe aviar. Aviado estaría entonces.
Y al malestar de las vacunas se une la proximidad inmisericorde de mi cumplesiglos.
Perdóneseme que esté tontorrón, aunque a mí no me haya votado nadie.
LOS ESPAGUETIS.
Houyuan Lu es un arqueólogo chino. Como hay tantos chinos, también hay muchos arqueólogos. Y como la China es muy grande (¡cantidad!) hay muchos arqueólogos chinos buscando abajo y arriba cachivaches rotos de esos que luego se ponen en los museos y tal.
Pues este hombre sabio se ha encontrado un plato de espaguetis que calculan tiene cuatro mil años. Estaban dentro de un bol sellado y bajo tres metros de sedimentos fangosos. Y perfectamente conservados.
Marco Polo, el especiero, se los trajo para Europa tres mil años después.
O sea que en el neolítico superior ya se conocían y cocinaban.
A mí no me ha cogido de sorpresa. Y no sé a que viene tanto alboroto. Espaguetis como esos encontrados, se sirven todos los días en los restaurantes chinos que inundan las ciudades. Incluso de la misma época. Sacarlos del fango, calentar y servir.
¿A que sí?
EL GERANIO.
Aún queda un tiesto colgado en una revieja, reblanca pared de un Torremolinos que no conozco, yo que tanto le conocí. Y en el tiesto un añoso geranio; amarillento y seco.
Lo colgó, lo plantó, lo regó, lo cuidó Lucia, la del Guerrita. El Guerrita fue novio de Lucía toda una eternidad. Por la fresca, se acercaba a la casa donde servía Lucía a pelar la pava eternamente. Se casaron de cansados. Yo he visto a Manolo, el Guerra, beberse una caja de Cruz del Campo. 24 botellas una detrás de otra. Todos los días, todos los meses, todos los años.
Y el geranio, ahí. Regado y cuidado. A sus pies cayo muchas noches el Guerrita, ciego de cerveza y ducados. Se dormía y a la madrugá, cuando el Añico empezaba a cantar rondeñas, cogía su tralla en busca del copo.
Y el geranio, con rocio, le esperaba. Y el sol blanqueaba la pared casi todo el día. Y Lucía lavaba y cosía la ropa del Guerrita. No había pescador más elegante, mejor planchado que Guerrita. Hasta sus borracheras eran aristocráticas, silenciosas.
-Ramonsito, dile a la Lucía que estoy borracho y venga.
Y Lucía iba y le daba mil gritos y blasfemaba y luego le besaba muy dulcemente.
El geranio aún está ahí. Y Lucía, muy viejita. Y la piedra donde el Guerrita se abría la cabeza cuando: -Ramónsito, estoy muy borracho.
¡Qué les quería, coño, qué les quería! A Lucía, al Guerrita y al geranio.
SERRAT SESENTÓN.
Ayer a las siete gotas escasas de la tarde, con el cielo anubarrado, en un escenario negro, un piano y una guitarra. Una pequeña mesa, una champanera, un taburete y un micrófono. Ricard Miralles, de negro. Serrat, vaqueros y camisa blanca. Y el teatro lleno de sesentones y sesentonas y de hijos de sesentonas y sesentones.
Otra vez Serrat. Pero hoy el Serrat íntimo. Sin orquesta, sin tachón, tachín. A palo seco. A guiño con Ricard. Los dos sólos; como entonces. Como les “visionó” Tete Montoliú.
Canciones de siempre que siempre son distintas. Canciones viejas que se hacen, cada vez, nuevas. Canciones nuevas que no dejamos (¿por qué?) llegar a viejas.
Aún hay que dar explicaciones por cantar ¡una! canción en catalán. Y no era mis “Paraules d´amor”. Aún hay que oír aplaudir, extemporáneamente y sin venir a cuento, cuando canta el párrafo de las banderas de papel, verdes, rojas y amarillas.
Sesentones y sesentonas que no quieren llegar a serlo. Ellas, las típicas hijas típicas de familia bien del país. Las de los domingos en la hípica y a las dos en José Luis. Y ellos esos con las que soñaban ellas; ese ladrón que desvalijaba el amor filial, señora.
El renacer de los aplausos cuando no rebrota la juventud. Las lágrimas de aquello que no fue. El ayer en el alma cansada. El dolor de lo no vivido. El haber perdido los sueños. El no encontrar lo que tanto se busco por entonces.
Canciones de ayer, viejas y nuevas, oídas con los oídos viejos del fracaso. Ninguna canción pudimos retener entre los dedos y sentirla como cuando la oíamos.
Cuantos besos que no dimos. Cuanto ayer se nos llega a la boca. Que pocos instantes nos separan del eterno fracaso. Ya no somos lo que quisimos ser.
Si no estuviese tan oscuro
a la vuelta de la esquina;
o simplemente si todos
entendiésemos que todos
llevamos un viejo encima...
No lo hemos sabido comprender. Llegamos a Serrat, hoy, con la vana intención de no llegar a los años duros que nos esperan.
No asumimos las etapas. Ni Nano Serrat es aquel de Poble Sec, ni nosotros los que corríamos para no llegar a ningún sitio. O
Quizás llegar a viejo,
sería todo un progreso,
un buen remate,
un final con beso.
A la salida, la tarde era noche, casi las nueve gotas en punto. Se sentía un runrun que jugaba con nuestros sentimientos. Calle abajo a lo mejor nos sentiamos libres y jóvenes. Qué equivocación.
Terminándo el concierto, a Serrat se le olvidó la letra de una vieja canción.
Serrat, tambien, era como nosotros.
Otra vez Serrat. Pero hoy el Serrat íntimo. Sin orquesta, sin tachón, tachín. A palo seco. A guiño con Ricard. Los dos sólos; como entonces. Como les “visionó” Tete Montoliú.
Canciones de siempre que siempre son distintas. Canciones viejas que se hacen, cada vez, nuevas. Canciones nuevas que no dejamos (¿por qué?) llegar a viejas.
Aún hay que dar explicaciones por cantar ¡una! canción en catalán. Y no era mis “Paraules d´amor”. Aún hay que oír aplaudir, extemporáneamente y sin venir a cuento, cuando canta el párrafo de las banderas de papel, verdes, rojas y amarillas.
Sesentones y sesentonas que no quieren llegar a serlo. Ellas, las típicas hijas típicas de familia bien del país. Las de los domingos en la hípica y a las dos en José Luis. Y ellos esos con las que soñaban ellas; ese ladrón que desvalijaba el amor filial, señora.
El renacer de los aplausos cuando no rebrota la juventud. Las lágrimas de aquello que no fue. El ayer en el alma cansada. El dolor de lo no vivido. El haber perdido los sueños. El no encontrar lo que tanto se busco por entonces.
Canciones de ayer, viejas y nuevas, oídas con los oídos viejos del fracaso. Ninguna canción pudimos retener entre los dedos y sentirla como cuando la oíamos.
Cuantos besos que no dimos. Cuanto ayer se nos llega a la boca. Que pocos instantes nos separan del eterno fracaso. Ya no somos lo que quisimos ser.
Si no estuviese tan oscuro
a la vuelta de la esquina;
o simplemente si todos
entendiésemos que todos
llevamos un viejo encima...
No lo hemos sabido comprender. Llegamos a Serrat, hoy, con la vana intención de no llegar a los años duros que nos esperan.
No asumimos las etapas. Ni Nano Serrat es aquel de Poble Sec, ni nosotros los que corríamos para no llegar a ningún sitio. O
Quizás llegar a viejo,
sería todo un progreso,
un buen remate,
un final con beso.
A la salida, la tarde era noche, casi las nueve gotas en punto. Se sentía un runrun que jugaba con nuestros sentimientos. Calle abajo a lo mejor nos sentiamos libres y jóvenes. Qué equivocación.
Terminándo el concierto, a Serrat se le olvidó la letra de una vieja canción.
Serrat, tambien, era como nosotros.
A DESFILAR.
El próximo doce de octubre hay desfile militar por la Castellana. Rumor de sables, de botas, de motores; de un, dos, er, aro.
Iban a venir los cubanos boys pero llegó el Comandante y mandó a parar. Si vienen, se quedan con Dinios amarujados o con Marujonas dinosáunicas.
Havana libre, si. El ron con uve. Habana con be es Cádiz con más negritos y menos cal y sal. Carnaval.
Sensual Habana. Que la sientes con todos los sentidos. ¿Y con un fusil? ¿Esta Habana es Cuba? ¿Esta Cuba iba a desfilar? Mejor que no. Al Comandante le prohíben los puros, que apuro. Se enfada, (la sectud). En las bodas sólo un puro. A saber.
Viene Hugo a cambio. Una animalada. Chaves de Caracas, no del Betis. En el fondo, ¿son iguales? Botas pisando el asfalto de Colón. Risas de tirano. Besos al Borbón, rataplón. Abrazos zapateriles, matarile. Papa pupa nenas, de pena.
12 de Octubre, jotas pilaristas. Día de la Hispanidad. Colón con su dedo señala al oeste. Venezuela. Dictador. Allá de hispanidad, nada. El español, lengua extranjera. Día de la Hispanidad = Día de la resistencia indígena. Fuera Colón, fuera monumento, fuera su nombre en la calle caraqueña. Loor a Guicapuro, iletrado. El héroe indígena. ¿Inventó el taparrabos?
Besos borbónicos. Abrazos zapateriles. A desfilar, heroes tiranuelos. A parir, princesas, príncipes. La vida, sigue. Por las alcantarillas. Se prohibe fumar. Con eso se arregla todo. (De nada, Carlitos).
VAYA CON LA VALLA.
Sabida es en toda la capital de Ex-paña mi admiración por la simpleza, ingenuidad y memez del inquilino accidental de la Moncloa, Presidente fortuito de este ya no sé si país o serrallo. Adoro a este tonto l´haba, dicho sea con respeto perchelero y malacitano.
Anoche las hijas del individuo, (si, aquellas del papi, papi, los de izquierdas son los buenos con los pobres, ¿verdad?), lloraban por que habían visto en la tele de su papá que un negrito se había hecho pupa en un dedito al saltar la valla me dijo el vallero, las niñitas repipis, hijas de Zapatero. Y el papá, autoritario, gritó, ¡que hagan una valla más!... pero inocua, inofensiva, inerte, ineficaz, inerme y anodina. O sea, a mi imagen i semejanza. (La i no es error mío, que es la contribución de Maragall). Y que no traumatice a mis niñas.
Y ya es la tercera valla. Ni que fueran los Juegos del Mediterráneo. O sí. Porque por muchas vallas que pongan a los corredores (100, 200, 500 metros) siempre llegan a la meta.
El individuo que nos desgobierna accidentalmente, anda por esos mundos de Alá, como la paloma de Alberti; equivocándose.
Yo, (leer a Ussía anteayer), como soy liberal, soy facha. Como creo en la libertad, soy facha. Como no voto al PSOE, soy facha. Como soy guapo y aseado, soy facha. Como no eructo, soy facha. Como sé leer y leo, soy facha. Como sé hacer la o con un canuto, soy facha.
Y como soy tan facha, a veces sé lo que quieren decir las palabras. Usted, (el fortuito, el accidental, el adventicio, el ocasional, el eventual), parece ser que no.
Si yo le digo valla, usted supone que es una línea, un obstáculo defensivo que no debe de hacer pupa y que se la puedan saltar morenos, sarracenos y hasta el negro que tenia el alma blanca o el que cultivaba cantando la canción del colacao.
¿Y si le digo vaya, sabe Usted lo que es? Yo se lo voy a decir con todos mis pocos respetos: ¡váya...se usted a la m!. (Véase el diccionario SMS u oígase el clamor popular).
Anoche las hijas del individuo, (si, aquellas del papi, papi, los de izquierdas son los buenos con los pobres, ¿verdad?), lloraban por que habían visto en la tele de su papá que un negrito se había hecho pupa en un dedito al saltar la valla me dijo el vallero, las niñitas repipis, hijas de Zapatero. Y el papá, autoritario, gritó, ¡que hagan una valla más!... pero inocua, inofensiva, inerte, ineficaz, inerme y anodina. O sea, a mi imagen i semejanza. (La i no es error mío, que es la contribución de Maragall). Y que no traumatice a mis niñas.
Y ya es la tercera valla. Ni que fueran los Juegos del Mediterráneo. O sí. Porque por muchas vallas que pongan a los corredores (100, 200, 500 metros) siempre llegan a la meta.
El individuo que nos desgobierna accidentalmente, anda por esos mundos de Alá, como la paloma de Alberti; equivocándose.
Yo, (leer a Ussía anteayer), como soy liberal, soy facha. Como creo en la libertad, soy facha. Como no voto al PSOE, soy facha. Como soy guapo y aseado, soy facha. Como no eructo, soy facha. Como sé leer y leo, soy facha. Como sé hacer la o con un canuto, soy facha.
Y como soy tan facha, a veces sé lo que quieren decir las palabras. Usted, (el fortuito, el accidental, el adventicio, el ocasional, el eventual), parece ser que no.
Si yo le digo valla, usted supone que es una línea, un obstáculo defensivo que no debe de hacer pupa y que se la puedan saltar morenos, sarracenos y hasta el negro que tenia el alma blanca o el que cultivaba cantando la canción del colacao.
¿Y si le digo vaya, sabe Usted lo que es? Yo se lo voy a decir con todos mis pocos respetos: ¡váya...se usted a la m!. (Véase el diccionario SMS u oígase el clamor popular).
DND VAMS?
MENSAJE DE UN ESTUPIDO JOVENZUELO A UNA JOVENZUELA.
K tl? Yo tb sty mbm, graxs.
Muxs noxes (oy pej, n l kma d mi ksa) mi pensamant s semper para las xiks, x ejmpl, t.
Pero t sabs q tqcl x q estas mbn. Dnd vams el find?
Coje l moxila y llabs ksa tu madr en la sierra y mña qdams en xtl.
Muer x tus muaks ;-). Muxs.
Okis? Cntst ahora. Manda sms mvl. Bss.
CONTESTACION DE UNA JOVENZUELA NO TAN ESTÚPIDA A UN ESTÚPIDO JOVENZUELO.
¡Qtdn!
EL ECLIPSE.
Tengo miedo. El sol se está atenuando tanto que casi estoy a oscuras en esta mañana que debería ser luminosa. A la luna se le ha puesto en los ovarios hacer su gracia y aquí la tenemos delante del sol, incordiando. La luna no está para estas cosas. La luna lunera tiene sus obligaciones por los atardeceres. ¿Qué sería de los poetas sin las noches de luna? Venga, díganmelo.
Y tengo miedo por que esto de que la luna eclipse al sol no es de recibo. Las cosas en su sitio. El sol a iluminar y la luna a bailar con los jazmines. No vale eso de quitaté tú para ponerme yo. Quien hiciera o hiciese el mundo puso los puntos sobre las ies y no vale ahora ponerlos sobre las efes.
Hasta Don Manuel Machado (el hermano poeta bueno) tenía
en su escudo, en el lema de casa, el mote del escudo, una nube vaga que eclipsa un vano sol. No se le ocurrió decir que la luna eclipsaba su nobleza, no. Para él, a la luna la dejaba para el momento hermoso de la dejadez: mi voluntad se ha muerto una noche de luna en la que era muy hermoso no pensar ni querer. De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna. El beso generoso que no he de devolver.
¡Cuánto aprendí del poeta olvidado! Su “Adelfos” ha sido mi religión, la brújula que me fue indicando por donde ir con el alma a cuestas. Nada os pido. ni os amo ni os odio. Con dejarme, lo que hago por vosotros hacer podéis por mí. Que la vida se tome la pena de matarme, ya que yo no me tomo la pena de vivir.
Ya mozuelo, en aquellas largas, silenciosas noches malagueñas, cuando la mar me cantaba por jaberas y en el cielo las estrellas me arropaban, y ya lo había perdido todo, me daba cuenta de que mi voluntad también se había muerto como la del poeta. De cuando en cuando un beso y un hombre de mujer, que nunca llegaron.
No tengo nada contra los eclipses. Yo mismamente soy un eclipse oscuro y eterno, como bien demuestro todos los días en este estúpido blog.
Y tengo miedo por que esto de que la luna eclipse al sol no es de recibo. Las cosas en su sitio. El sol a iluminar y la luna a bailar con los jazmines. No vale eso de quitaté tú para ponerme yo. Quien hiciera o hiciese el mundo puso los puntos sobre las ies y no vale ahora ponerlos sobre las efes.
Hasta Don Manuel Machado (el hermano poeta bueno) tenía
en su escudo, en el lema de casa, el mote del escudo, una nube vaga que eclipsa un vano sol. No se le ocurrió decir que la luna eclipsaba su nobleza, no. Para él, a la luna la dejaba para el momento hermoso de la dejadez: mi voluntad se ha muerto una noche de luna en la que era muy hermoso no pensar ni querer. De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna. El beso generoso que no he de devolver.
¡Cuánto aprendí del poeta olvidado! Su “Adelfos” ha sido mi religión, la brújula que me fue indicando por donde ir con el alma a cuestas. Nada os pido. ni os amo ni os odio. Con dejarme, lo que hago por vosotros hacer podéis por mí. Que la vida se tome la pena de matarme, ya que yo no me tomo la pena de vivir.
Ya mozuelo, en aquellas largas, silenciosas noches malagueñas, cuando la mar me cantaba por jaberas y en el cielo las estrellas me arropaban, y ya lo había perdido todo, me daba cuenta de que mi voluntad también se había muerto como la del poeta. De cuando en cuando un beso y un hombre de mujer, que nunca llegaron.
No tengo nada contra los eclipses. Yo mismamente soy un eclipse oscuro y eterno, como bien demuestro todos los días en este estúpido blog.
EL PEDO.
Hay que tener mucho cuidado y no sólo educación. Muchas veces comemos alimentos flatulentos que nos llenan de gases el intestino causando molestias infinitas. A nosotros y a los afines.
Todos hemos tenido flato, aerofagia, o simplemente gases. Y todos cuidamos de expeler esos aires de la forma más sutil y delicada. Los guarros, estilo Torrente, tan de moda hoy, pues eructan cuando les conviene, te echan los vapores de las fabes a la cara y algunos –yo no- les dicen: salud, buen provecho o estupideces semejantes. Yo digo guarros y me quedo tan ancho (me parece que demasiado, según los pantalones).
Pero no hay que haber estudiado medicina para saber que esos gases también se expulsan por otro boquete o abertura de nuestro cuerpo llamado ano, orificio en que remata el conducto digestivo y por el cual se expele, además, el excremento. (También sirve para otros menesteres pero eso ya es otro cantar y son Zerolo o Jesús Vázquez quienes puede explicarlo mejor que yo, ya que tienen probada experiencia). A esa expulsión, la mayor de las veces estruendosa y estentórea (el Señor misericordioso le haya perdonado), se la conoce como ventosidad o pedo o cuesco. Y en inglésfart; y en galo, pet.
Bien. Pues el otro día un joven paseaba por la zona de Son Pisá y Son Dameto en Palma de Mallorca y al cruzarse con una pareja que empujaba un carrito Jane con niño dentro, se le escapó un pedo (no nos andemos por las ramas de buscar sofisticaciones a palabra tan castellana). La pareja ofendida. El joven pidiendo perdón. El bebe en el limbo. La pareja que se turba. Que se encoleriza. El joven que huye a un bar. Que entran a buscarlo. Que sale y se va a casa con su papá y hermano. La pareja que le sigue con cuchillo en la mano. Luchan el pedorrero y los ofendidos muy mosqueados. Hieren al pedorro de una cuchillada. Su hermano se lanza contra los agresores. Le tumban y le pisan y le rompen un tobillo. Llega la policía y el C.S.I. A comisaría. Que mire Usted, señor Comisario, es que él se peyó cuando pasábamos. Fue sin querer, se me escapó. Y además olía mal, Señor Comisario. Yo no suelo peer tan fácilmente...
Y mientras; el bebé en su Jané, haciendo pedorretas a todos, tomándose el biberón y regoldando regüeldos a diestros y siniestros.
Qué país, Miquelarena, qué país.
P.E. El gran Joseph Pla dejó dicho: “El nacionalismo es como un pedo, sólo le gusta a quien se lo tira”.
Todos hemos tenido flato, aerofagia, o simplemente gases. Y todos cuidamos de expeler esos aires de la forma más sutil y delicada. Los guarros, estilo Torrente, tan de moda hoy, pues eructan cuando les conviene, te echan los vapores de las fabes a la cara y algunos –yo no- les dicen: salud, buen provecho o estupideces semejantes. Yo digo guarros y me quedo tan ancho (me parece que demasiado, según los pantalones).
Pero no hay que haber estudiado medicina para saber que esos gases también se expulsan por otro boquete o abertura de nuestro cuerpo llamado ano, orificio en que remata el conducto digestivo y por el cual se expele, además, el excremento. (También sirve para otros menesteres pero eso ya es otro cantar y son Zerolo o Jesús Vázquez quienes puede explicarlo mejor que yo, ya que tienen probada experiencia). A esa expulsión, la mayor de las veces estruendosa y estentórea (el Señor misericordioso le haya perdonado), se la conoce como ventosidad o pedo o cuesco. Y en inglésfart; y en galo, pet.
Bien. Pues el otro día un joven paseaba por la zona de Son Pisá y Son Dameto en Palma de Mallorca y al cruzarse con una pareja que empujaba un carrito Jane con niño dentro, se le escapó un pedo (no nos andemos por las ramas de buscar sofisticaciones a palabra tan castellana). La pareja ofendida. El joven pidiendo perdón. El bebe en el limbo. La pareja que se turba. Que se encoleriza. El joven que huye a un bar. Que entran a buscarlo. Que sale y se va a casa con su papá y hermano. La pareja que le sigue con cuchillo en la mano. Luchan el pedorrero y los ofendidos muy mosqueados. Hieren al pedorro de una cuchillada. Su hermano se lanza contra los agresores. Le tumban y le pisan y le rompen un tobillo. Llega la policía y el C.S.I. A comisaría. Que mire Usted, señor Comisario, es que él se peyó cuando pasábamos. Fue sin querer, se me escapó. Y además olía mal, Señor Comisario. Yo no suelo peer tan fácilmente...
Y mientras; el bebé en su Jané, haciendo pedorretas a todos, tomándose el biberón y regoldando regüeldos a diestros y siniestros.
Qué país, Miquelarena, qué país.
P.E. El gran Joseph Pla dejó dicho: “El nacionalismo es como un pedo, sólo le gusta a quien se lo tira”.
D E C Í M O S.
DICE ANSON:
“Qué insensatez. Qué política disparatada. Qué frivolidad. En poco más de un año, un político indocumentado, sin experiencia alguna de mando, ha quebrado el espíritu de la Transición, ha agitado el fantasma de la guerra civil, ha colisionado frontalmente con la Iglesia, ha encendido los nacionalismos separatistas, ha devuelto a España a la penumbra internacional y ha resucitado a ETA. José Luis Rodríguez Zapatero, es el caballo en la cristalería. Se le ha ido de las manos el control de la situación. Está siempre desbordado en un puesto superior a su competencia... Zapatero ya ha conseguido un puesto en la Historia. Pasará a ella como el pobre hombre de manos tartamudas que descuartizó una de las operaciones políticas (la transición) más inteligentes entre las que se han llevado a cabo durante los dos últimos siglos. Con él se inicia, quinientos años después, la desmembración de España, la fractura de la unidad nacional. Pero aquí no pasa nada. Zapatero como la marquesa Eulalia de Rubén Darío, sonríe, sonríe, sonríe, mientras se recrea estúpidamente en el esplendor de la Moncloa. Todavía no se ha dado cuenta de que es el esplendor del incendio”.
DICE SANTIAGO ARAUZ DE ROBLES:
“...cada vez somos más los que no entendemos el silencio del Rey ante el desconocimiento, por parte de políticos climatéricos, de la realidad que reconoció de grado la Constitución, y de la propia Carta Magna, cuya alteración contra la Historia y el futuro ni se entendería ni se justificaría. Pero se está en ello, ante la pasividad, hasta ahora, e incluso el estimulo del Gobierno, de cuya pasividad parece contagiarse la Monarquía. No cabe callar y, si no habla el Rey, cada ciudadano tendrá que exigirle que hable...
...ni en Cataluña el pueblo cree en la justificación y la conveniencia de la independencia que quieren servirle los políticos. La apatía hacia el Estatut lo demuestra. Y es la voz de unos pocos iluminados la que –añadiendo 100 codos a su estatura real- plantean el “problema” como plataforma a su protagonismo. Y, en efecto crecen –mediáticamente, valiéndose de la publicidad de las instituciones- gracias al silencio. El silencio de las instituciones. El silencio, hedonista o conformista, del pueblo que prefiere, hoy por hoy, ignorar advertencias como las que en su día hizo Brecht, o experiencias como la de los Balcanes. El silencio del Rey. Es obligación ética, ciudadana, histórica e ilusionante de cada cual romper el silencio. Y yo al menos no me resisto a ser cómplice de otros silencios clamorosos”.
DICE GRANADITOS:
Amén.
“Qué insensatez. Qué política disparatada. Qué frivolidad. En poco más de un año, un político indocumentado, sin experiencia alguna de mando, ha quebrado el espíritu de la Transición, ha agitado el fantasma de la guerra civil, ha colisionado frontalmente con la Iglesia, ha encendido los nacionalismos separatistas, ha devuelto a España a la penumbra internacional y ha resucitado a ETA. José Luis Rodríguez Zapatero, es el caballo en la cristalería. Se le ha ido de las manos el control de la situación. Está siempre desbordado en un puesto superior a su competencia... Zapatero ya ha conseguido un puesto en la Historia. Pasará a ella como el pobre hombre de manos tartamudas que descuartizó una de las operaciones políticas (la transición) más inteligentes entre las que se han llevado a cabo durante los dos últimos siglos. Con él se inicia, quinientos años después, la desmembración de España, la fractura de la unidad nacional. Pero aquí no pasa nada. Zapatero como la marquesa Eulalia de Rubén Darío, sonríe, sonríe, sonríe, mientras se recrea estúpidamente en el esplendor de la Moncloa. Todavía no se ha dado cuenta de que es el esplendor del incendio”.
DICE SANTIAGO ARAUZ DE ROBLES:
“...cada vez somos más los que no entendemos el silencio del Rey ante el desconocimiento, por parte de políticos climatéricos, de la realidad que reconoció de grado la Constitución, y de la propia Carta Magna, cuya alteración contra la Historia y el futuro ni se entendería ni se justificaría. Pero se está en ello, ante la pasividad, hasta ahora, e incluso el estimulo del Gobierno, de cuya pasividad parece contagiarse la Monarquía. No cabe callar y, si no habla el Rey, cada ciudadano tendrá que exigirle que hable...
...ni en Cataluña el pueblo cree en la justificación y la conveniencia de la independencia que quieren servirle los políticos. La apatía hacia el Estatut lo demuestra. Y es la voz de unos pocos iluminados la que –añadiendo 100 codos a su estatura real- plantean el “problema” como plataforma a su protagonismo. Y, en efecto crecen –mediáticamente, valiéndose de la publicidad de las instituciones- gracias al silencio. El silencio de las instituciones. El silencio, hedonista o conformista, del pueblo que prefiere, hoy por hoy, ignorar advertencias como las que en su día hizo Brecht, o experiencias como la de los Balcanes. El silencio del Rey. Es obligación ética, ciudadana, histórica e ilusionante de cada cual romper el silencio. Y yo al menos no me resisto a ser cómplice de otros silencios clamorosos”.
DICE GRANADITOS:
Amén.





