MOVIN' ON
- Sección: ME & MYSELF
Yo no sé si es el tiempo (meteorológico) que como anda un poco de cambios casi primaverales me altera o qué demonios es, pero estoy con ese no-sé-qué y ese qué-sé-yo indescriptibles que me tienen un poco de aquella manera.
Bien, como siga explicándome tan claramente, tendré que ir a un traductor de búlgaro antiguo o a un psicólogo canino a que descifren mi psique descolocada, pero es que...
... este lunes pasado, paseaba yo por mi barrio tranquilamente, disfrutando de una mañana sin trabajo (me había pedido el día libre) cuando caí en la cuenta de que puede que em quede poco para seguir paseando por este barrio. Y fíajte lo que son las cosas, que me atacó eso que llaman nostalgia perniciosa y hasta una lagrimita amenazaba con salir de uno de mis ojos pero...
Llevo aquí toda mi vida. No he variado mucho de vida desde que nací, la casa de mis padres, el colegio, el instituto, los lugares, los bares, las tiendas, y hasta "el fumadero" (callejón en el que fumábamos cuando éramos adolescentes)... todos esos lugares ahora mismo me parecen casi parte de una historia que apenas reconozco.
Porque con el paso de los años me he distanciado, he odiado este barrio, por lo masificado, por lo olvidados que hemos estado de los distintos alcaldes de Madrid (independientemente del signo que hayan sido o sean), por la falta de recursos, por los prejuicios hacia los que hemos vivido y crecido aquí.
En ocasiones he llegado a tener que aclarar que sí, vivo aquí, pero tengo titulación universitaria y sé idiomas...
En ocasiones he ocultado mi procedencia y me he avergonzado de ella.
Y ahora resulta que me ataca la nostalgia, tiene gracia.
En la época de mi vida en la que viví fuera y lejos, echaba de menos muchas cosas, las tiendas de barrio, las vecinas abuelitas y la seguridad de lo que ya conoce uno como la plama de su mano. No vuelvas sola a casa, puede ser peligroso, Pero ¿a mí que me va a pasar, si probablemente el delicuente que me venga a atacar será conocido del colegio? Y en mi barrio nunca me ha ocurrido nada. Es más, me robaron el reloj y lo recuperé gracias a haber ido a "ese colegio" de tan mala fama, cuna de delincuentes, drogadictos y nido de embarazos adolescentes. Una "fábrica de cajeras de supermercado y mecánicos de taller" dijo un inspector de Educación que vino un día, cuando yo tenía 7 años, a hacernos "test" de inteligencia a otro chico de mi clase y a mí, porque escribíamos perfectamente y leíamos sin silabear, y yo volví llorando a casa... "mamá, yo no quiero ser mecánico de taller", "pues tu padre lo es, así que no es tan malo, cielo", me contestó, y luego, al tiempo, mi primer contrato (basura, por cierto) me lo hicieron dentro del convenio del metal y mi padre se rió mucho, y yo me acordé de aquello...
Oye, ¿tu eres..?... Sí, soy yo, dije, y sonreí, sería hace año y medio, cuando en el gimnasio en mitad de una sesión de spinning el chico de la bici de atrás se identificó como uno de mis compañeros de clase de 2º de BUP... pues me separé hace un año y he vuelto a casa de mis padres... pues yo.. también he tenido una separación reciente... qué cosas... sí, qué cosas... esto no ha cambiado mucho,... no, sólo somos un poco más mayores...
Cierro los ojos y me acuerdo de cuando construyeron pisos con piscina en el solar grande donde enterré mis coches de "Guisval" cuando era pequeña y no quería que los cogiera mi vecino... recuerdo que estaba obsesionada con que alguno de los niños de los pisos con piscina estaría bañándose en su piscina y jugando con mis coches, y sentí por primera vez la injusticia del desnivel económico y la conciencia de clase que puede tener una niña de 8 años que juega con coches de "Guisval" en los descampados...
Pues sí, sólo somos un poco más mayores, pero en realidad todo me parece tan lejano e inalcanzable como cuando me metía en el metro con mi prima y, tras una estación, y otra, y otra, y otra... Madrid estaba lejos...
En realidad, en estos días me siento así, con mis 8 años, mi descampado y mis cochecitos en el bolsillo, pensando que la "vida de los mayores" me queda grande y está demasiado lejos como para tener algo que ver conmigo.
Y sigo pensando y me siento extraña.
No sé qué quedará de aquella cría que jugaba en el descampado y se sentía tan diferente a todo lo que la rodeaba ya desde entonces, ni de la universitaria rebelde e idealista que pensaba que con buenas intenciones y con palabras como solidaridad, ayuda, justicia, igualdad, podía cambiarse si no el mundo, por lo menos el micromundo de cada uno; tampoco sé que puede haber ocurrido con la joven que amó la vida y a las personas tanto como para sacrificarlo todo por amor... me siento ajena a todas las cosas, situaciones, sentimientos, ideales que han formado mi vida, como si no fuera yo.
Ya no sería capaz de escribir ninguno de mis cuentos sobre ovejitas solitarias que escribía a los 9 años, ni de escribir los artículos profundos e intensos de mi época universitaria, demasiada filosofía y muy poca experiencia es lo que acaban por producir, y siento que el tiempo me ha dejado viejos recuerdos de todo un mundo que fue y del que, o bien he renegado o bien me he separado tanto, que ni siquiera lo reconozco como mío.
Ya no tengo ideología, ni lucho por otra causa que no sea la mía. Ya no busco caminos de mi barrio a otro barrio, ni escondo de dónde procedo. No sé si los sentimientos o la sensibilidad se erosionan con el paso del tiempo, pero está claro que todo lo que un día tuve o sentí ya lo he dejado en su sitio.
Lo mismo es hora de irse con la maleta vacía...
- ESTE POST VA SIN IMÁGENES -
Yo no sé si es el tiempo (meteorológico) que como anda un poco de cambios casi primaverales me altera o qué demonios es, pero estoy con ese no-sé-qué y ese qué-sé-yo indescriptibles que me tienen un poco de aquella manera.
Bien, como siga explicándome tan claramente, tendré que ir a un traductor de búlgaro antiguo o a un psicólogo canino a que descifren mi psique descolocada, pero es que...
... este lunes pasado, paseaba yo por mi barrio tranquilamente, disfrutando de una mañana sin trabajo (me había pedido el día libre) cuando caí en la cuenta de que puede que em quede poco para seguir paseando por este barrio. Y fíajte lo que son las cosas, que me atacó eso que llaman nostalgia perniciosa y hasta una lagrimita amenazaba con salir de uno de mis ojos pero...
Llevo aquí toda mi vida. No he variado mucho de vida desde que nací, la casa de mis padres, el colegio, el instituto, los lugares, los bares, las tiendas, y hasta "el fumadero" (callejón en el que fumábamos cuando éramos adolescentes)... todos esos lugares ahora mismo me parecen casi parte de una historia que apenas reconozco.
Porque con el paso de los años me he distanciado, he odiado este barrio, por lo masificado, por lo olvidados que hemos estado de los distintos alcaldes de Madrid (independientemente del signo que hayan sido o sean), por la falta de recursos, por los prejuicios hacia los que hemos vivido y crecido aquí.
En ocasiones he llegado a tener que aclarar que sí, vivo aquí, pero tengo titulación universitaria y sé idiomas...
En ocasiones he ocultado mi procedencia y me he avergonzado de ella.
Y ahora resulta que me ataca la nostalgia, tiene gracia.
En la época de mi vida en la que viví fuera y lejos, echaba de menos muchas cosas, las tiendas de barrio, las vecinas abuelitas y la seguridad de lo que ya conoce uno como la plama de su mano. No vuelvas sola a casa, puede ser peligroso, Pero ¿a mí que me va a pasar, si probablemente el delicuente que me venga a atacar será conocido del colegio? Y en mi barrio nunca me ha ocurrido nada. Es más, me robaron el reloj y lo recuperé gracias a haber ido a "ese colegio" de tan mala fama, cuna de delincuentes, drogadictos y nido de embarazos adolescentes. Una "fábrica de cajeras de supermercado y mecánicos de taller" dijo un inspector de Educación que vino un día, cuando yo tenía 7 años, a hacernos "test" de inteligencia a otro chico de mi clase y a mí, porque escribíamos perfectamente y leíamos sin silabear, y yo volví llorando a casa... "mamá, yo no quiero ser mecánico de taller", "pues tu padre lo es, así que no es tan malo, cielo", me contestó, y luego, al tiempo, mi primer contrato (basura, por cierto) me lo hicieron dentro del convenio del metal y mi padre se rió mucho, y yo me acordé de aquello...
Oye, ¿tu eres..?... Sí, soy yo, dije, y sonreí, sería hace año y medio, cuando en el gimnasio en mitad de una sesión de spinning el chico de la bici de atrás se identificó como uno de mis compañeros de clase de 2º de BUP... pues me separé hace un año y he vuelto a casa de mis padres... pues yo.. también he tenido una separación reciente... qué cosas... sí, qué cosas... esto no ha cambiado mucho,... no, sólo somos un poco más mayores...
Cierro los ojos y me acuerdo de cuando construyeron pisos con piscina en el solar grande donde enterré mis coches de "Guisval" cuando era pequeña y no quería que los cogiera mi vecino... recuerdo que estaba obsesionada con que alguno de los niños de los pisos con piscina estaría bañándose en su piscina y jugando con mis coches, y sentí por primera vez la injusticia del desnivel económico y la conciencia de clase que puede tener una niña de 8 años que juega con coches de "Guisval" en los descampados...
Pues sí, sólo somos un poco más mayores, pero en realidad todo me parece tan lejano e inalcanzable como cuando me metía en el metro con mi prima y, tras una estación, y otra, y otra, y otra... Madrid estaba lejos...
En realidad, en estos días me siento así, con mis 8 años, mi descampado y mis cochecitos en el bolsillo, pensando que la "vida de los mayores" me queda grande y está demasiado lejos como para tener algo que ver conmigo.
Y sigo pensando y me siento extraña.
No sé qué quedará de aquella cría que jugaba en el descampado y se sentía tan diferente a todo lo que la rodeaba ya desde entonces, ni de la universitaria rebelde e idealista que pensaba que con buenas intenciones y con palabras como solidaridad, ayuda, justicia, igualdad, podía cambiarse si no el mundo, por lo menos el micromundo de cada uno; tampoco sé que puede haber ocurrido con la joven que amó la vida y a las personas tanto como para sacrificarlo todo por amor... me siento ajena a todas las cosas, situaciones, sentimientos, ideales que han formado mi vida, como si no fuera yo.
Ya no sería capaz de escribir ninguno de mis cuentos sobre ovejitas solitarias que escribía a los 9 años, ni de escribir los artículos profundos e intensos de mi época universitaria, demasiada filosofía y muy poca experiencia es lo que acaban por producir, y siento que el tiempo me ha dejado viejos recuerdos de todo un mundo que fue y del que, o bien he renegado o bien me he separado tanto, que ni siquiera lo reconozco como mío.
Ya no tengo ideología, ni lucho por otra causa que no sea la mía. Ya no busco caminos de mi barrio a otro barrio, ni escondo de dónde procedo. No sé si los sentimientos o la sensibilidad se erosionan con el paso del tiempo, pero está claro que todo lo que un día tuve o sentí ya lo he dejado en su sitio.
Lo mismo es hora de irse con la maleta vacía...
Comentario:
Me ha encantado esta entrada :*
Comentario:
Es la primera vez que me paso por aquí y me ha gustado mucho leer tu post. Tienes muchísima sensibilidad escribiendo y eso es algo que poca gente tiene.
Seguramente me pase más veces por aquí.
Besos
Seguramente me pase más veces por aquí.
Besos
Comentario:
Uy, uy. No creo que tú nunca te vayas con la maleta vacía a ninguna parte. Increíble descripción la que has hecho. Hay algo que me llama profundamente la atención y es que eres "auténtica". Cada letra que dejas sale de lo más profundo de tu ser y cala, sí que cala. Siento una gran solidaridad contigo que algún día me gustaría poderte explicar en persona. Un abrazo enorme
Comentario:
Vaya post más bonito, y qué de carga de todo tiene, aunque predomine la nostalgia y un cierto grado de pesimismo que espero sea pasajero. Supongo que no nos damos cuenta de lo que somos o lo que tenemos hasta que se produce un cambio o una revelación (a menudo externa); y supongo que es peligroso echar la vista atrás y pensar qué hemos hecho y si nos gusta la persona en la que nos hemos convertido, o qué ha quedado de ese niño que fuimos y que traicionamos tantas y tantas veces...
En fin, enhorabuena por dejarme leer en este viernes gélido algo que es mejor que un abrigo forrado hasta las orejas. ¡Un besote!
En fin, enhorabuena por dejarme leer en este viernes gélido algo que es mejor que un abrigo forrado hasta las orejas. ¡Un besote!
Comentario:
Me asuste! pense que una tia me habia mandado esto y estaba asustada de pensar que me conocia tambien y que sabia por lo que estaba pasando!! desde los veinte que no vivia en casa con mis papas y despues de 12 años regreso a mi pueblo natal... pero que maravilla no ser la unica con este tipo de sentir... gracias.
Comentario:
me ha encantado...
qué decir... la vida es una constante evolución (bueno, a veces, involución) Pero siempre hay algo que se extraña, siempre queda ese "noséqué" que no se apreciaba cuando lo vivíamos y ahora nos causa hormigueo en las tripas...
Al fin al cabo la vida es un ir y venir constante.
Tu barrio, siempre será tu barrio, y tus cochecitos permanecerán en el solar del edificio de la piscina siempre.
Disfruta de los sentimientos, lo mejor de ellos es que indican que estás viva.
qué decir... la vida es una constante evolución (bueno, a veces, involución) Pero siempre hay algo que se extraña, siempre queda ese "noséqué" que no se apreciaba cuando lo vivíamos y ahora nos causa hormigueo en las tripas...
Al fin al cabo la vida es un ir y venir constante.
Tu barrio, siempre será tu barrio, y tus cochecitos permanecerán en el solar del edificio de la piscina siempre.
Disfruta de los sentimientos, lo mejor de ellos es que indican que estás viva.
Comentario:
Soy del pueblo
pueblo soy
y adonde me lleve el pueblo voy.
Estes donde estes nunca te olvidaras de los momentos tan lindos que viviste en tu infancia, y aunque por inmadurez lo hayas negado, se que estas feliz de muchos momentos que viviste ahí. besitos y hasta pronto byebye.

pueblo soy
y adonde me lleve el pueblo voy.
Estes donde estes nunca te olvidaras de los momentos tan lindos que viviste en tu infancia, y aunque por inmadurez lo hayas negado, se que estas feliz de muchos momentos que viviste ahí. besitos y hasta pronto byebye.

Comentario:
Hola Grace: lo primero agradecerte en lo que valen (que son mucho) las palabras que has dejado en mi blog.
Lo segundo decirte que estoy muy de acuerdo con lo que expresas en tus párrafos anteriores, ya que a mi me ocurre algo parecido, pues cuando me vine a vivir a Madrid hace unos 30 años recuerdo que me sentía completamente seguro, confiado, tranquilo, mientras que ahora... uf, como que cada día que pasa me siento más "fuera de lugar", "extranjero en mi propia casa". :-(
Y finalmente, con respecto a tu última frase, comentar que al menos desde mi punto de vista, hagamos el "viaje" que hagamos, nunca partimos "con la maleta vacía", pues estoy totalmente convencido de que dentro nuestro siempre hay algo que nadie podrá quitarnos jamás, algo que vamos construyendo momento a momento con cada experiencia, y que llamémosle como queramos llamarle, nos ha acompañado antes de aparecer por donde hoy deambulamos, y seguirá con nosotros a donde quiera que vayamos cuando "la inevitable" nos pase la notificación de que ha llegado nuestra "fecha de caducidad".
Uf, qué espeso estoy hoy a la hora de plasmar lo que me gustaría decir. No se, igual sería mejor no dar curso a mis palabras previas, aunque ya que están escritas... :-¿?
Un besote, y ánimo: aunque parezca lo contrario, no estás sola en el camino. :-)))
Lo segundo decirte que estoy muy de acuerdo con lo que expresas en tus párrafos anteriores, ya que a mi me ocurre algo parecido, pues cuando me vine a vivir a Madrid hace unos 30 años recuerdo que me sentía completamente seguro, confiado, tranquilo, mientras que ahora... uf, como que cada día que pasa me siento más "fuera de lugar", "extranjero en mi propia casa". :-(
Y finalmente, con respecto a tu última frase, comentar que al menos desde mi punto de vista, hagamos el "viaje" que hagamos, nunca partimos "con la maleta vacía", pues estoy totalmente convencido de que dentro nuestro siempre hay algo que nadie podrá quitarnos jamás, algo que vamos construyendo momento a momento con cada experiencia, y que llamémosle como queramos llamarle, nos ha acompañado antes de aparecer por donde hoy deambulamos, y seguirá con nosotros a donde quiera que vayamos cuando "la inevitable" nos pase la notificación de que ha llegado nuestra "fecha de caducidad".
Uf, qué espeso estoy hoy a la hora de plasmar lo que me gustaría decir. No se, igual sería mejor no dar curso a mis palabras previas, aunque ya que están escritas... :-¿?
Un besote, y ánimo: aunque parezca lo contrario, no estás sola en el camino. :-)))
Comentario:
(3º vez que escribo el comentario)
Te decía que me ha encantado el artículo.
Yo soy una nostalgica de por si... y a pesar de que mi pueblo en lo que infraestructuras no ha variado nada (esta creciendo en casa sí, pero lo viejo está ahí)siempre me da el achuchon ese de decir, cuando yo...
También ha habido un callejón para los fumadores (y algo más) por el que los crios acortabamos camino para ir al kiosko de la calle de detrás, que nos cerraron e hicieron casas (con el paso de los años)para que no vieramos a los niños jugando a ser mayores...
Hemos tenido nuestros bancos de piedra, que nos parecia enorme cuando nos queriamos subir en el respaldar y que casi derriban y sustituyen por uno de metal, con nosotros encima aún...
O cuando paso por una plaza en otoño y me vuelve el olor de la hojas secas y el fruto de esos arboles (que no se cuales son) secos también, es como si te metieran en una maquina del tiempo y pudieses ver a todos tus amigos con la mochila a cuestas...
No creo que tengas que perderte o marcharte con la maleta vacia... siempre es bueno tener esos recuerdos, saber de donde viniste, de tus raices... por mu malo que fuera el barrio es tu barrio... y algún día te alegraras de vivir de esa manera...
Toda experiencia al final resulta si no positiva fructuosa...
Saludos
Te decía que me ha encantado el artículo.
Yo soy una nostalgica de por si... y a pesar de que mi pueblo en lo que infraestructuras no ha variado nada (esta creciendo en casa sí, pero lo viejo está ahí)siempre me da el achuchon ese de decir, cuando yo...
También ha habido un callejón para los fumadores (y algo más) por el que los crios acortabamos camino para ir al kiosko de la calle de detrás, que nos cerraron e hicieron casas (con el paso de los años)para que no vieramos a los niños jugando a ser mayores...
Hemos tenido nuestros bancos de piedra, que nos parecia enorme cuando nos queriamos subir en el respaldar y que casi derriban y sustituyen por uno de metal, con nosotros encima aún...
O cuando paso por una plaza en otoño y me vuelve el olor de la hojas secas y el fruto de esos arboles (que no se cuales son) secos también, es como si te metieran en una maquina del tiempo y pudieses ver a todos tus amigos con la mochila a cuestas...
No creo que tengas que perderte o marcharte con la maleta vacia... siempre es bueno tener esos recuerdos, saber de donde viniste, de tus raices... por mu malo que fuera el barrio es tu barrio... y algún día te alegraras de vivir de esa manera...
Toda experiencia al final resulta si no positiva fructuosa...
Saludos





