HERE COMES THE RAIN AGAIN
- Sección: UNDER PRESSURE
Si, ayer llovió. Y antesdeayer, y el lunes. Y hoy seguro que llueve también. Y que siga.
A mí, particularmente, la lluvia me gusta. No porque ésta sea especialmente necesaria, sino porque, además, me gusta como tal.
Me gusta ver llover desde un sillón cómodo, envuelta en ropa confortable, tomando algo caliente, charlando. Me gusta llegar a guarecerme a casa, porque tal vez así, estas cuatro paredes que tanto me agobian, cobran sentido de hogar, de refugio.
lo único malo de la llluvia es el caos que provoca en el tráfico especialmente en Madrid. El martes pasado cortaron parte de la línea 10 de metro por inundaciones (las obras de la M-30 han taponado los desagües y no cabía más agua sucia).
El pimpollo me viene a buscar, me roba el paraguas (mira tú qué listo) y nos vamos a tomar cafés. Y charlamos, como hace tiempo no lo hacíamos, de nuestros amigos, de nosotros, de la vida... del tiempo y de algunas cosas más.
Si no fuera por las ojeras y por que a él le falta un poco de pelo (sin gomina no se nota), podríamos hasta dar el pego y parecer cualquier pareja de veinteañeros de los que hay a nuestro alrededor en el Starbucks.
Pero la cuestión, le digo, no es que dejemos de ser jóvenes, que lo somos, sino que pretendemos no dejar de ser adolescentes jamás. Estamos en una edad "tonta" creo yo. Aunque no tiene nada de malo hablar de videojuegos y de hipotecas. Porque hipotecarse no significa dejar de jugar con la consola (a no ser que el banco te la embargue por impagado). Y pasamos de hablar de la verja de Melilla a contarnos batallas de la infancia... saltamos, como canguros, como adultescentes que somos. Y la lluvia cae afuera y nosotros estamos a salvo.
Lo mismo el problema es ese, que siempre estamos a salvo de todo, que vivmos en un país occidental donde el que más, el que menos, puede subsistir, guarecerse de la lluvia, sobrevivir a riadas y sequías y seguir adelante; donde, a días, el problema es que se te ha roto el iPod en un golpe montando en bicicleta, o tal vez que tienes un pufo tremendo con la VISA debido a las últimas vacaciones que se te fueron de las manos...
Creemos que somos universales, el centro del mundo, que llueve para todos igual, aunque sepamos que no es así, nuestro microcosmos sí que es terriblemente egocéntrico.
ESCUCHANDO: Anything (The Calling)
LEYENDO: La caverna (José Saramago)

- LA LLUVIA, TAN ESPERADA, POR FIN EN LOS CRISTALES DEL COCHE -
Si, ayer llovió. Y antesdeayer, y el lunes. Y hoy seguro que llueve también. Y que siga.
A mí, particularmente, la lluvia me gusta. No porque ésta sea especialmente necesaria, sino porque, además, me gusta como tal.
Me gusta ver llover desde un sillón cómodo, envuelta en ropa confortable, tomando algo caliente, charlando. Me gusta llegar a guarecerme a casa, porque tal vez así, estas cuatro paredes que tanto me agobian, cobran sentido de hogar, de refugio.
lo único malo de la llluvia es el caos que provoca en el tráfico especialmente en Madrid. El martes pasado cortaron parte de la línea 10 de metro por inundaciones (las obras de la M-30 han taponado los desagües y no cabía más agua sucia).
El pimpollo me viene a buscar, me roba el paraguas (mira tú qué listo) y nos vamos a tomar cafés. Y charlamos, como hace tiempo no lo hacíamos, de nuestros amigos, de nosotros, de la vida... del tiempo y de algunas cosas más.
Si no fuera por las ojeras y por que a él le falta un poco de pelo (sin gomina no se nota), podríamos hasta dar el pego y parecer cualquier pareja de veinteañeros de los que hay a nuestro alrededor en el Starbucks.
Pero la cuestión, le digo, no es que dejemos de ser jóvenes, que lo somos, sino que pretendemos no dejar de ser adolescentes jamás. Estamos en una edad "tonta" creo yo. Aunque no tiene nada de malo hablar de videojuegos y de hipotecas. Porque hipotecarse no significa dejar de jugar con la consola (a no ser que el banco te la embargue por impagado). Y pasamos de hablar de la verja de Melilla a contarnos batallas de la infancia... saltamos, como canguros, como adultescentes que somos. Y la lluvia cae afuera y nosotros estamos a salvo.
Lo mismo el problema es ese, que siempre estamos a salvo de todo, que vivmos en un país occidental donde el que más, el que menos, puede subsistir, guarecerse de la lluvia, sobrevivir a riadas y sequías y seguir adelante; donde, a días, el problema es que se te ha roto el iPod en un golpe montando en bicicleta, o tal vez que tienes un pufo tremendo con la VISA debido a las últimas vacaciones que se te fueron de las manos...
Creemos que somos universales, el centro del mundo, que llueve para todos igual, aunque sepamos que no es así, nuestro microcosmos sí que es terriblemente egocéntrico.
ESCUCHANDO: Anything (The Calling)
LEYENDO: La caverna (José Saramago)
Comentario:
Totalmente de acuerdo, cariño...como siempre. Besos de Andrea
Comentario:
A mi me gusta la lluvia los días que no tengo que salir, me gusta disfrutarle desde mi ventana, y cuando caen granizos es hermoso, eso de aun no madurar a mi tambien me pasa, pienso más en algún videojuego que en mi trabajo, o en las revistas o en algún programa de televisión, pero es mejor tener un alma joven, bueno besos y hasta pronto byebye
Comentario:
yo queiro que llueva en mi ciudad joer
besos
besos
Comentario:
Si, la lluvia también me gusta pero que no me estropee los planes... porque aquí llevaba muuuuucho tiempo sin llover y justo llueve cuando más molesta!
Es una pena que pensemos que el mundo se te acaba cuando te roban el movil cuando hay gente, mucha gente, en el mundo que no tiene para comer...
Saludos!
Es una pena que pensemos que el mundo se te acaba cuando te roban el movil cuando hay gente, mucha gente, en el mundo que no tiene para comer...
Saludos!





