gotas de lluvia en la ventana
Si quieres saber de que va échale un vistazo porque es jodidamente dificil describirlo ;-)
Acerca de
Nací hace algunos años bajo el signo de geminis y la lámpara de la habitación de mi abuela (es que nací en su casa jeje),fuí al colegio cuando no existian los bollycaos,hice la mili en Ceuta al ritmo de tambores y zambombas,aprendí algunos chistes en Lepe, me quemé con la salsa rosa de un coctel de gambas,jugué a futbol con uno que una vez le pidió un autógrafo a Maradona y en reconocimiento a mis méritos en la cría del champiñon; en París le pusieron mi nombre a un champiñon y luego se lo comieron. En fín...que méritos tengo pocos y si tengo alguno probablemente no sea muy confesable...que se le va a hacer.
Sindicación
 
Fín de semana de juegos no-electrónicos
Mi hijo está enganchado a la pleisteishon. Se lo noto cada vez que lo recojo después del trabajo y lo primero que me dice en cuanto me ve es algo así como:
- Sabes Papa... en el juego del crash bandicoot 3 he conseguido entrar a una pantalla de bonus guapísima!!! acuérdate GUA-PÍSIMA!!!
O algo parecido a eso. Su tío tiene una consola trucada para que admita juegos pirata y se los descarga de internet. Cuando jugamos a inventarnos cuentos él siempre quiere ser algún personaje de videojuego e incluso me pide que el argumento sea que él entra en su videojuego favorito y le gana a los malos con un nuevo laser de color azul"con pintitas rojas". Así que este fín de semana le he dicho que es el fín de semana de los juegos no-electrónicos y que va a tener que acostumbrarse a tener la consola apagada más de un día. De momento aquí está tirándose por una rampa del mercado dentro de una caja de fruta vacía. Por la cara de velocidad yo diría que piensa que está dentro de un juego de coches.

 
AVISO VIRUS MUY PELIGROSO
En esta ocasión, dada la importancia del tema, voy a convertir mi blog en un servicio público . Os pido que aviseis a vuestros conocidos internautas para que no sean víctimas de este virus letal.

AVISO DE NUEVO VIRUS

Si recibes un correo electrónico con el título "Recomendaciones del ministerio de sanidad ante la posible propagación de la gripe del pollo", bórralo inmediatamente SIN leerlo. Es el virus más peligroso que se conoce.
Borrará el disco duro. Y no sólo eso, sino que se carga la información de todos los discos que haya cerca del ordenador. Cambia la temperatura del frigorífico y la pone a un nivel que se derrite el helado y la leche se corta. Magnetiza las bandas de las tarjetas de crédito, reprograma el número secreto del cajero automático, jode el tracking del video y raya todos los cedés que pongas sustituyéndolos por música ambiental electrónica.
Le da a tu ex mujer/marido tu número de teléfono nuevo. Echa anticongelante en el acuario. Se bebe toda tu cerveza y deja los calcetines sucios en la mesita de café cuando vas a recibir visitas. Te esconde las llaves del coche cuando vas con prisa al trabajo e interfiere en la radio del coche de manera que sólo puedas oir o la COPE o ruidos de estática mientras estas en un atasco.
Te cambia el champú por depilatorio y el depilatorio por crecepelo, todo ello mientras sale con tu novio o novia (o marido o mujer) a escondidas y cargando sus citas en un hotel a tu tarjeta visa.
El "Gripe del pollo" te contagia la enfermedad de la gripe del pollo. Deja abierta la tapa del retrete y el secador enchufado y peligrosamente cerca de la bañera, que previamente llena de agua.
No sólo quita las etiquetas de advertencia de las botellas de lejía y salfuman, además rellena la botella de leche desnatada con leche entera. Es traicionero y sutil. Es peligroso y verlo causa espanto. También es de un tono malva bastante interesante.

 
Trafalgar no sólo es una plaza de Londres
Hoy se cumplen 200 años de la batalla de Trafalgar. Trafalgar es un cabo de Cádiz, a la altura de la playa de los Caños de meca y Zahara de los atunes y justo allí delante, hace doscientos años, 40.000 hombres de tres nacionalidades (ingleses contra franceses y españoles) se estaban matando a cañonazos embarcados en 60 barcos de vela.
Los ingleses, marinos profesionales,luchaban por su patria, por el dominio de los mares, por el orgullo que les inspiraba su almirante (Nelson). Los franceses, curtidos y con unos barcos relucientes, luchaban por el dominio de Europa, por su patria, por el orgullo que les inspiraba su jefe (Napoleón). Los españoles, muchos de ellos mendigos, borrachos y gentes sin recursos, reclutados a punta de pistola en tabernas y barrios populares de Cádiz, luchaban sin orgullo de nada, a la fuerza,sabiendo desde el principio que no tenían posibilidad de ganar,que iban a una carnicería . Obligados por Godoy y por el sinsangre del rey Carlos IV sólo porque querían congraciarse con Napoleón.
Aún así, los españoles vendieron muy caro el pellejo. Haciéndose respetar en la derrota incluso por sus enemigos.
Que porqué doy la murga con esto? Porque no aprendemos nunca, repetimos los mismos errores una y otra vez (y si no ya me contareis qué pintábamos nosotros en Irak). Y gracias a las reformas educativas la gente piensa que Trafalgar sólo es una plaza de Londres y yo digo que no.
Y que seguimos recibiendo siempre los mismos.
 
La novia
Ayer por la noche estaba tomando una copichuela acodado en la barra de un bar musical cuando mi amigo Noé, dirigiendo la mirada a una de las mesas me dijo: Mira, una novia.
Yo seguí su mirada y en efecto, sentada en una mesa junto a una amiga había una chica vestida de novia, con un chal de color rojo sobre los hombros. Bebían una cerveza.
- Aquí falla algo. Le dije a mi amigo. ¿Donde se ha visto una novia la noche de la boda acompañada de una sola mujer y bebiendo cerveza después del exceso del banquete?
Mi amigo Noé torció el gesto y se quedó mirándolas mejor. La novia era madurita, entradita en carnes, sin mucho maquillaje, con cara simpática y el pelo recogido en un moño. La amiga era claramente más joven que ella. Vestía sencillamente con unos vaqueros y una camisa. No era precisamente la ropa habitual para venir de una boda.
Mientras fuí al lavabo mi amigo Noé se informó mejor. Una camarera le dijo que la novia viene desde hace siete años el mismo día con su amiga al bar. Bailan, rien, beben unas cervezas y después se marchan, seguramente a otro sitio donde seguir con la fiesta. Porque cada año, el mismo día, esa chica vestida con su traje blanco que nunca se manchó de agua bendita celebra que su novio la dejó en el altar y no quiso casarse con ella.
Seguramente ese idiota no se merecía a una mujer así y se dió cuenta en el último momento. Me hubiera gustado invitarla a otra cerveza, pero me quedé allí mirándola bailar moviendo la cola blanca del vestido por la pista. Y sonriendo.
 
Descifrando casualidades.
Hace cosa de un mes, curioseando en la biblioteca pública dí con un libro que despertó mi curiosidad. Se llama: “Los códigos secretos. El arte y la ciencia de la criptología desde el antiguo Egipto a la era de internet.” Su autor: Simon Singh. Me lo llevé a casa y lo estuve leyendo. Como bien dice el enunciado del título trata sobre la historia y la ciencia del arte de cifrar y descifrar mensajes.
Uno de sus capítulos explica como los británicos descifraron el código secreto usado por los alemanes para cifrar sus comunicaciones a través de la famosa máquina “enigma”. El principal centro de desciframiento de los británicos en la segunda guerra mundial se llamaba Bletchley Park y allí uno de los más destacados descifradores se llamaba Alan Turing, atribuyéndosele a él gran parte del mérito de descifrar los códigos alemanes evitando con ello muchas muertes a los aliados. Me abstengo de mala gana de explicar aunque sea por encima la trágica historia de Alan Turing, porque no es el propósito de este post (aunque ya he puesto sobre la pista a quien desee saber más) e intentaré ir al grano. La cuestión es que el otro día justo después de acabar el libro, estaba dejando un comentario en uno de los blogs de mis amigos invisibles cuando me dí cuenta de que para dejar el comentario tenía que pasar por el aro de la prueba de Turing (ya sabeis; eso de ¿cuantos son 2+2?). Me pregunté si la prueba de Turing tendría algo que ver con el Alan Turing de quien tanto había leido y tras una breve búsqueda en el google resultó que sí. Pese a que Turing murió trágicamente mucho antes de la aparición de internet.
Hojeaba libros un par de días después en una librería cuando me encontré entre las manos con uno que se llama “los mitos de Cthulu”. Una recopilación de relatos de terror que leí en el instituto (hay un cuento llamado “el wendigo” que me parece sencillamente genial) donde se hace referencia a un libro legendario y que no sé si existe de verdad: “El necronomicón”; una especie de compendio del saber maléfico. Mi vista se desvió a los libros de al lado y abrí los ojos como un buho harto de colirio cuando ví justo allí uno que se llamaba: “El criptonomicon”; una novela escrita por un tal Neal Stephenson (sobrino de uno de los descifradores de Bletchley Park) que utiliza sucesos reales para construir una trama en torno a la criptografía y donde Alan Turing aparece como un personaje más. El libro por lo visto está considerado como una especie de biblia de los hackers. El fín de semana pasado mi hijo y yo estuvimos dando un paseo por el centro. Entramos en una de esas megalibrerias donde es posible encontrar de todo y le dije que eligiese un cómic o un cuento. Eligió un libro ilustrado de “los Simpson” titulado “Libro de juegos para los días de lluvia”. Esta lleno de juegos y propuestas originales para entretenerse sin necesidad de conectar nada a la red eléctrica. Hojeando sus páginas me encontré con algo que ya me pareció el colmo, porque acababa de verlo en el libro sobre criptografía del que hablaba al principio, aquí estan los dos textos:




En fín. A veces me ocurre eso, leo un libro y por muy rebuscado que sea el asunto, todo empieza a tener mucho que ver. Que mi hijo se dedique a descifrar los mensajes de Bart Simpson con un código que usaban los masones ya es el colmo. Me pregunto que será lo siguiente.
 
LLEGANDO TARDE.
A mi hijo se le ha caido el primer diente y yo no estaba allí. Ha tocado la lotería en una administración que está junto a mi trabajo y yo no compré ningún número. Este domingo regalaban una película de deuvedé con "el país" y cuando llegué al quiosco se había agotado. Me siento como el niño de la foto; que quedó cuarto en una competición escolar con cuatro participantes.


Y encima debo ser el único en España que no ha visto el eclipse.
 
El fabuloso mundo del escaparatismo.
Mi madre, cuando era más joven y mi abuela vivía, tenía la costumbre de ir con ella "a ver escaparates". En general el poder adquisitivo del común de los mortales ha mejorado y lo que antes era pasarse la tarde paseando, comiendo pipas y mirando escaparates sin entrar a comprar nada en nigún sitio ahora se salda con una tarde de tiendas, un montón de bolsas de colores llenas de prendas "fashion" (moda joer) y la tarjeta de crédito temblando y a punto de hacer crac. Que el plástico sólo es flexible hasta cierto punto.
No sé qué diría mi abuela si en vez de ver desde arriba el escaparate del mundo pudiera ver en qué ha degenerado su afición. Ya no se comen tantas pipas como antes; hay golosinas mucho más tecnológicas. Y los escaparates para bien o para mal tampoco son ya lo que eran.
Apatrullando la ciudad cámara en ristre muchos me han llamado la atención, aquí hay una muestra.
Los fetichistas son de la tienda de pantalones vaqueros "Diesel" y siguiendo con el tema de los jeans, también hay una foto donde puede verse una chaqueta vaquera...antibalas. Qué razón tenía mi abuela. Ver escaparates es entretenido.