Niños sin piscina
He leido en los periódicos de hoy que el ayuntamiento de Badalona ha cumplido su amenaza y les ha vaciado el agua de su piscina desmontable a los niños de un casal de verano del barrio de "la salut". Llevaban ya días dale que te pego con el rollo de la piscina, diciendo que la iban a vaciar porque en los tiempos de sequía que corren era un mal ejemplo para los niños. El barrio de "la salut" es uno de los más deprimidos de la periferia de Barcelona, un barrio surgido de la inmigración interior de los años sesenta y que hoy sufre una segunda oleada migratoria extranjera amenazando seriamente con convertir el lugar en un gueto para marginados y sin papeles. Cabían a cuatro litros de agua por niño y hay niños en ese casal de verano que nunca se habían bañado en una piscina y que no irán de vacaciones a ningún sitio.
El ayuntamiento de Badalona ha esperado que se calmasen las aguas (no se si captais mi sutil ironía) y los padres más flamencos se fuesen atemperando con el transcurrir de los días y ahora se han descolgado con que la piscina no tenía socorrista y no cumplía con las mínimas medidas higiénicas. Durante cuatro o cinco veranos seguidos había funcionado sin problemas.
No se les ocurre a los ejemplarizantes gobernantes vaciarles la piscina a los ricachos de las urbanizaciones. A esos no que se cabrean y luego pasa lo que pasa. A los niños cuyos padres no tienen un duro para enviar a sus hijos de vacaciones fuera de la ciudad los dejan sin bañarse por decreto.
La señora alcaldesa y la señora concejala de juventud tendrían que dejarse de moralinas y no hacer el ridículo jodiéndoles la vida a los que menos tienen. Aunque como hay Dios que llegarán las elecciones municipales y la gente tiene memoria. Por muchos proyectos de piscinas olimpícas que puedan sacarse de la manga después.
A esos gobernantes sin sentido del decoro ni la vergüenza los dejaba yo sin vacaciones y los ponía a trabajar con un pico y una pala en una de esas muchas obrillas que a pie de calle nos alegran el verano con sus atascos de tráfico, su ruido y sus incomodidades varias. Con un pico y una pala, repito, y sin sombra y por si tienen sed les dejaba un botijo al lado para remediarlo. Eso sí, no les dejaba rellenarlo más de una vez al día. Para dar ejemplo.
El ayuntamiento de Badalona ha esperado que se calmasen las aguas (no se si captais mi sutil ironía) y los padres más flamencos se fuesen atemperando con el transcurrir de los días y ahora se han descolgado con que la piscina no tenía socorrista y no cumplía con las mínimas medidas higiénicas. Durante cuatro o cinco veranos seguidos había funcionado sin problemas.
No se les ocurre a los ejemplarizantes gobernantes vaciarles la piscina a los ricachos de las urbanizaciones. A esos no que se cabrean y luego pasa lo que pasa. A los niños cuyos padres no tienen un duro para enviar a sus hijos de vacaciones fuera de la ciudad los dejan sin bañarse por decreto.
La señora alcaldesa y la señora concejala de juventud tendrían que dejarse de moralinas y no hacer el ridículo jodiéndoles la vida a los que menos tienen. Aunque como hay Dios que llegarán las elecciones municipales y la gente tiene memoria. Por muchos proyectos de piscinas olimpícas que puedan sacarse de la manga después.
A esos gobernantes sin sentido del decoro ni la vergüenza los dejaba yo sin vacaciones y los ponía a trabajar con un pico y una pala en una de esas muchas obrillas que a pie de calle nos alegran el verano con sus atascos de tráfico, su ruido y sus incomodidades varias. Con un pico y una pala, repito, y sin sombra y por si tienen sed les dejaba un botijo al lado para remediarlo. Eso sí, no les dejaba rellenarlo más de una vez al día. Para dar ejemplo.